domingo, 27 de mayo de 2012

Juicio contra FOCDE


El pasado jueves, 24 de mayo, tuvo lugar ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de la ciudad de Dos Hermanas (Sevilla), el acto del juicio seguido contra FOCDE a instancias de ANCEP.

En dicho acto, ANCEP impugnaba todos los acuerdos de la pasada Asamblea General de Socios de FOCDE celebrada en Talavera de la Reina en mayo de 2011, por considerarla no constituida legítimamente, al vulnerar en su constitución los preceptos establecidos por la Ley Orgánica reguladora del Derecho de Asociación; y subsidiariamente, se impugnaban por antiestatutarios, todos los acuerdos de modificaciones estatutarias propuestas por la Junta Directiva, el proceso electoral al Comité Ejecutivo, y la expulsión de ANCEP.

El Sr. Jiménez Cossío tuvo que responder al interrogatorio de ANCEP durante hora y media, ofreciendo una imagen bien distinta de la que viene ofreciendo en las asambleas de FOCDE. El acto se prolongó por más de 4 horas.

El juicio quedó visto para sentencia, a la espera del pronunciamiento del juez.

Regresa el COIHL

Por acuerdo del Pleno Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Almendralejo, ha sido concedido a ANCEP el uso en exclusiva del Palacio del Vino para la organización del V COIHL (Campeonato Ornitológico Internacional Hispano Luso), principal actividad de ANCEP, que este año volverá a celebrarse en sus fechas habituales.

martes, 6 de marzo de 2012

El Mundial de las mentiras

A pesar de los muchos asuntos que suscitan interés en estos días en relación con nuestro mundo ornitológico, algunos de especial relevancia, la verdad es que resulta casi imposible abordarlos sin omitir los turbios intereses que subyacen a los mismos, y admito que no es alentador estar constantemente hablando de corruptelas y abusos por parte de nuestros dirigentes. Uno de esos asuntos ha sido la celebración del pasado mundial, que abordaré en este artículo aunque sea de manera ya anacrónica, pues pese a los ríos de tinta que han corrido a su causa, aún quedan reflexiones por realizar.

Por esta vez, no entraré a valorar los beneficios económicos que haya podido obtener, o dejar de obtener, la entidad organizadora ni la empresa de intermediación comercial que se ha lucrado a su costa, y tal y como expresa el Sr. Díaz, este mundial dejará un patrimonio importante para FOA, que se traducirá en un buen número de jaulas y estanterías, que habrán pagado a un precio que permita al Sr. Penzo lucrarse debidamente por su intermediación. Y de los pingues beneficios que haya generado el mundial, poco más llegará a FOA, porque como suele suceder, se nos dirá que los gastos han sido elevadísimos (cuando en verdad, los que han sido elevadísimos han sido los ingresos). No abordaré estas cuestiones en este artículo porque, a estas alturas, todo el mundo parece admitir como normal estas situaciones y nadie quiere hablar sobre ellas, constatándose así la pérdida de valores éticos que padece nuestra sociedad y las hipotecas que algunos aún tienen pendientes de pago. Nada sabremos los españolitos de a pie sobre los verdaderos resultados económicos de un mundial que se ha celebrado en España, pues no ha sido el mundial de los españoles, sino el mundial del Sr. Penzo y de sus acólitos más próximos. En este artículo valoraremos pues de manera exclusiva, las circunstancias de organización del mundial, su desarrollo, y las repercusiones para el futuro que puedan derivarse.
Nada más inaugurarse el mundial, surgían de manera espontánea las primeras críticas por parte de visitantes y participantes, que fueron multiplicándose con los días, hasta después de finalizado el evento. Dichas críticas denunciaban diversos aspectos: colas interminables para la entrada al recinto, suciedad en el mismo por ausencia de papeleras y personal de limpieza, azafatas que desconocían su trabajo, cobro de entrada para grupos desorganizada, ausencia de diplomas y abalorios para los ganadores, jaulas inadecuadas, errores en la devolución de las aves, aves desaparecidas, y un largo etcétera de otras quejas. Especialmente interesante y revelador ha resultado también el debate suscitado en el foro canaricultaracolor a propósito de bienestar animal en estos eventos.

Ante este cúmulo de críticas, pronto intervinieron los responsables directos y colaboradores del evento, con autoalabanzas capciosas que poco dicen de ellos, alardeando de méritos que no les corresponden en referencia con la participación, secundados por otros intervinientes que aplaudían la gestión y organización del mundial. Así pues, parece ser que unos y otros, hayan visitado un distinto evento.
Organizar un evento, sea del tipo y magnitud que sea, requiere de una correcta planificación de las distintas fases del mismo, previendo oportunamente todas las necesidades y los medios necesarios para satisfacerlas. Esa previsión deberá ser lo más precisa posible, para que así, los imprevistos, que siempre surgen, sean los mínimos posibles. También los medios deberán ajustarse proporcionalmente a las necesidades, pues si estos son insuficientes, la organización se verá desbordada. A este respecto juega un papel primordial la capacidad del organizador para poder financiar el evento, pudiendo así disponer de dichos medios necesarios. Incluso los imprevistos deben ser, en cierta manera, previstos; pues deben de preverse los medios para subsanarlos eficientemente en el momento en que se presenten.

Se deduce de lo anterior que la capacidad de previsión está relacionada directamente con la profesionalidad y experiencia del organizador, pero que éste a su vez depende también de la capacidad de financiación del propio evento; o sea, del vil dinero. En el caso que nos ocupa, el dinero no es un problema, pues éste entra a raudales, en cantidades muy por encima de las necesarias, pues el precio de inscripción (10+2 €) y el precio de entrada (8 €) son claramente superiores a los de cualquier otro evento ornitológico, además de contar con otras múltiples vías de financiación. ¡Ya quisieran los concursos internacionales cobrar estas cifras, cuando en verdad los gastos son proporcionales a los de un mundial!
Desmenuzando todo esto, podemos comenzar por la participación de que alardean como mérito los propios organizadores; según afirman, habiéndose batido todos los records. A este respecto deberán estar muy felices, pues los beneficios se verán incrementados; pero es fácil deducir que el mérito no es propio, sino de la propia ornitología, viéndose además beneficiados por una crisis económica que afecta profundamente al sector, y que, al contrario de lo que a priori pueda pensarse, beneficia a los grandes eventos en detrimento de los pequeños. Esto en efecto es así, pues si de vender pájaros se trata, y es de lo que se trata, los criadores se abstienen de participar en otros eventos para participar en éste, y a su vez, también los compradores se abstienen de comprar en eventos inferiores para comprar “lo mejor” que presumiblemente se encontrará en el mundial. ¡Pero qué tontos que somos! Con todo ello, yo mismo preveía en este mismo blog, en el artículo titulado “El mayor espectáculo del mundo”, una participación de unas 25.000 aves, con una masiva participación de criadores españoles. Dicho artículo, además de denunciar y desenmascarar diversas argucias del organizador con fines exclusivamente recaudatorios, era un anticipo claro de lo que sería el mundial, pues conociendo el sistema, visto uno, vistos todos.

Pero volviendo a las críticas y especialmente a las respuestas a esas críticas, lo que se deduce es que los organizadores y colaboradores intentan acallarlas en el sentido de que instan a sus autores a no utilizar los foros para realizarlas, indicándoles los conductos reglamentarios. Paradojas de la vida, ya que algunos de ellos fueron los precursores del uso de los foros para realizar sus reivindicaciones. También desvelan que no responden a dichas críticas asumiendo los errores sino justificándolos, y es ahí donde se descubren las mentiras de este mundial, que comenzaron desde su propia concepción. Y es que la mejor manera de descubrir mentiras colectivas, no es otra que el principio de contradicción.
De todas las explicaciones dadas, algunas son verdaderamente lastimeras y ciertamente sólo me producen sonrojo, pues se evidencia claramente la desvergüenza y cara dura de sus autores y cómo estos nos toman por tontos (tal vez, hasta lo seamos).

Ahora resulta, según el Sr. Cárdenas, que los galardonados de un mundial no tienen derecho siquiera, tras haber pagado una inscripción de 10+2 euros por ejemplar, a un miserable diploma acreditativo con su palmarés, con el que poder acreditar su participación y sus premios, según él, porque la normativa de COM no lo contempla. Pues bien, tras revisar dicha normativa (Cahier des Charges), se comprueba que esta afirmación del Sr. Cárdenas es rotundamente falsa, pues COM no sólo sí contempla esta posibilidad, si no que autoriza expresamente al organizador para emitir dichos diplomas (cosa que, de otro lado, viene siendo habitual en los mundiales):
“Les organisateurs peuvent, s’ils le désirent, remettre en plus à chaque exposant, un dîplome de participation au Mondial”
“Los organizadores pueden, si lo desean, entregar a cada expositor, un diploma de participación en el Mundial”

Vamos, de risa, o de pena, o de ambas cosas, o que al final va a ser verdad que somos tontos. Seguramente, la verdadera razón de esta circunstancia no sea otra que la incapacidad de la organización para emitirlos, viéndose desbordados cuando incluso tuvieron que trasnochar para pasar los datos de enjuiciamientos por falta de previsión de medios; es decir, por improvisación.
Patético ha sido también el papel interpretado por organizadores y colaboradores en el foro de canariculturacolor a la hora de justificar la ausencia de catálogos, medallas y llaveros a los galardonados y participantes, donde las contradicciones al respecto entre los dirigentes han sido notorias. Así, el Sr. Robles afirmaba  que sobraron montones de medallas y catálogos, cuando el propio Sr. Penzo ponía de manifiesto la improvisación y falta de control, tanto en la petición al fabricante como en la distribución, razones por las cuales no hubo suficientes para todos.

Ni mencionar siquiera aquellas famosas cámaras de vigilancia para cuidar de nuestros pajaritos, mediante las cuales poco menos que podríamos ver el mundial en directo. ¿Alguien ha visto esas cámaras? ¡Por supuesto, todos los que visitaron el mundial! Pero no eran otras que las del propio recinto, cuya finalidad no es vigilar los pajaritos, sino el propio recinto. ¡Hasta la mismísima benemérita se puso al servicio de los organizadores para cuidar de nuestros pajaritos! ¡Por favor, lo que hay que leer!
Podría seguir enumerando contradicciones similares que incluso inculpan a terceros, como el supuesto cambio de normativa por parte de MRW en su servicio a ONGs para justificar la demora de los envíos, tal y como indica el Sr. Penzo en una de sus intervenciones, cosa del todo falsa; pero que extenderían innecesariamente este artículo. Por ello me limitaré a evidenciar la que ha sido la “madre” de todas las mentiras. El Sr. Cárdenas dijo: “El seguro que se paga con la inscripción es un seguro de organización de eventos. Ya se han organizado mundiales en decenas de ocasiones, y en algunas de ellas el mundial debió ser anulado por diversas cuestiones, como es el caso de la gripe aviar con el mundial de Montilla”. Pero como se coge a un mentiroso antes que a un cojo, pues el propio Sr. Penzo evidenció la farsa del seguro al afirmar: “…escucho en la radio del coche que había muerto un vietnamita por gripe aviar, imaginad lo que me entró en el estómago, el lunes y el martes algunas expediciones salían desde Europa hacia Aguadulce. ¿Os imagináis el desastre si esa semana suspenden el concurso?”

Pero toda madre tiene a su vez a una madre; así, la “abuela” de todas las mentiras es aquella que dice que estos dirigentes llevan trabajando 15 horas diarias, incluidos festivos, durante semanas, o incluso meses, realizando una labor altruista en pro de la ornitología.
Me ha resultado especialmente interesante el debate producido en el foro canariculturacolor, en el tema titulado “La farsa del mundial”, entre los que sostienen que los concursos son una auténtica farsa y que someten a las aves a maltratos, y los que defienden este tipo de prácticas como sostén de nuestra afición. Entre los primeros destaca el usuario apodado “Coton” y cuyo nombre ignoro, cuyas argumentaciones coinciden plenamente con las expuestas en este blog, en el artículo titulado “El mayor espectáculo del mundo”. El debate deriva en dos aspectos: de un lado, la masiva participación de aves que, en este caso, superó los 26.000 ejemplares; y de otro, en los propios actos de crueldad animal a que se somete a las mismas.

Ya no sorprende que en este país se deslegitime por cualquier medio a aquel que critique al sistema, en lugar de contestar y responder a las argumentaciones dadas de contrario, cosa que hacen la mayoría de los intervinientes. Incluso los propios dirigentes ornitológicos intervienen para mancillar públicamente a aquellos que osen realizar críticas, despreciándolos y llamándolos ignorantes, porque, claro está, ¡las críticas deben ser constructivas y las que ellos realizan son críticas destructivas! ¿Destructivas? ¿Para quién? ¿Para sus poltronas? ¿Para el sistema? Lo curioso es que esas críticas son realizadas por gente que comparte una misma afición, si es que a lo nuestro se le puede llamar así, pero parece ser que el disentir sobre la realización y organización de la misma no fuera legítimo. ¡Y luego se autoproclaman como demócratas!
Las razones por las que yo mismo considero una farsa todo esto de los concursos ornitológicos, ya las expuse en el anteriormente referido artículo, por lo que no incidiré en ello; pero a dichas alegaciones, se añade otra en el transcurso del debate, la del hecho de la masiva participación de ejemplares, discutiéndose si esto es beneficioso o no para el evento. Reflexionemos sobre ello.
Yo concibo los concursos ornitológicos como eventos que promocionan la afición, que la hacen llegar al público general para que conozca nuestras inquietudes y que a la vez sirvan para congregarnos, factores muy positivos en todos los aspectos. Sin embargo, es obvio que para que estos aspectos resulten verdaderamente positivos, debemos actuar con un mínimo de seriedad y ser creíbles, cosas que se desvirtúan por completo con la actual concepción de nuestra ornitología deportiva; entiéndase por la falta de verdadera preparación de los jueces, esencia máxima de la competición, y por una participación abierta sin ningún requisito previo, como podría ser, por ejemplo, un proceso de clasificación en concursos sociales, autonómicos y nacionales, sucesivamente, tal y como se realiza en las actividades deportivas. Creo que con ello, se reduciría notablemente la participación en este tipo de macro eventos, excluyendo a los ejemplares que no hubieran acreditado sus posibilidades reales de optar a premio, al tiempo que se promocionaría la participación previa en eventos inferiores. Con una participación notablemente menor, todo sería mucho más fácil en todos los sentidos, y nuestros eventos adquirían un sentido lógico.
Pero aquí sí que no se pueden obviar las razones por las que se promueven este tipo de macro eventos, y no son otras que, de un lado, dar cabida a la pléyade de gorrones que hacen turismo gratis a costa de una gran participación; y de otra, el ingente negocio que es esto de la ornitología, con dirigentes corruptos que ven en ellos la posibilidad de lucrarse ilegítimamente a costa de sus “sacrificados” cargos; y a mayor participación, mayor volumen de negocio.
El Sr. Coton también denunció en el transcurso del debate, los actos de crueldad animal que se cometían con las aves participantes en este tipo de eventos. Durante el debate, los que defienden a ultranza esta manera de concebir la ornitología deportiva no niegan ni rebaten en ningún caso estos argumentos, sino que intentan justificarlos, dando como normal que sea el fin de esta afición, como lo es el criar toros de lidia para llevarlos a la plaza, o criar gallos o perros para que maten a otros gallos o perros. ¡¡¡Dan por normal el hecho de que, sistemáticamente, mueran pájaros, sus propios pájaros!!!
Cuando leo estas cosas, me vienen al recuerdo las palabras de Brigitte Bardot, actriz francesa y activista defensora de los animales: “Quien maltrata a un animal no puede ser buena persona; quien lo hace es el mismo que algún día abandonaría a su padre, enfermo de alzhéimer, en una gasolinera, para irse de vacaciones”
Es un hecho y no una opinión, el que las aves participantes sufren de estos actos y que los mismos constituyen crueldad, cuyo resultado es, aparte del propio sufrimiento, la muerte de cientos de ejemplares. La muerte sobreviene como consecuencia del estrés, y un ave estresada es un ave que no se alimenta ni ingiere agua adecuadamente, con lo cual se debilita progresivamente; si a esto le sumamos que ingiere alimentos contaminados por sus propias heces, el resultado no se hace esperar. Prueba del malsano ambiente que se respira en estos eventos es el fétido olor a “pájaro” que se percibe en ellos, y que proviene de las heces en descomposición, en locales insuficientemente ventilados; aunque seguro que para muchos, ese olor resulta tan familiar que ni lo perciben.
Se vanaglorian los organizadores del mundial de que en el mismo hayan muerto “sólo” 140 ejemplares (sin contabilizar los que murieron antes, ni lo que morirán después, que serán muchos más). Aparte de que no me creo esa cifra, como no me creo nada que digan personas que mienten reiteradamente, sí me creo en cambio que hayan muerto muchos menos que en otros mundiales, pues ha jugado en su favor un hecho fundamental: la buena climatología de Almería. La benignidad de la temperatura es fundamental para mantener con vida a un animal enfermo o debilitado. Sirva como ejemplo lo sucedido en el nacional de Villafranca de los Barros, donde los canarios de postura se alojaron en un local abierto, en Extremadura, en pleno mes de diciembre, y cuyas consecuencias todos conocemos. Lo cual demuestra que no existe ningún rigor en estos eventos que garantice el bienestar de estos animales, y que su celebración está por encima de cualquier criterio en este sentido. Ni los propios organizadores tuvieron reparo alguno en esta circunstancia, ni las autoridades competentes ejercieron control alguno sobre ella. ¡Jamás debió de permitirse la aberración que se cometió en Villafranca!
Y yo me pregunto: ¿Es legítimo que una afición, si es que se la puede denominar así, pueda sustentarse en causar sufrimiento a sus protagonistas, animales vivientes y sintientes? Pues para la ética de muchos, sí; pero para mí NO, y para la Ley tampoco. Otra cosa es lo que se haga con la aplicación de esa Ley y la negligencia en la que incurran quienes deben velar por su cumplimiento.
Nuestra hipócrita Ley de Protección de los Animales, hipócrita sí, pero Ley al fin y al cabo, es contraria a estos actos; y en concreto es de aplicación la Ley de Protección de los Animales en Andalucía, cuya autonomía tiene delegadas competencias al respecto. A tenor de esta Ley resulta evidente que, ni los organizadores la han cumplido, ni las autoridades competentes han velado por su cumplimiento, pues se han vulnerado claramente muchos de sus preceptos. Habrá pues que concienciar a los técnicos competentes que su obligación para con estos eventos va más allá de los meros formalismos, y que además de los requisitos estrictamente sanitarios, también deben velar por el cumplimiento de los requisitos mínimos exigidos por la Ley en materia de bienestar animal.
Nada de lo expuesto en el presente artículo es desconocido o ignorado por los criadores participantes, por lo que no queda otra opción que afirmar también que éstos son consentidores y cómplices necesarios de toda esta trama de corrupción que gobierna nuestros eventos y que someten a maltrato a sus propias aves, lo cual los inculpa inevitablemente. Y yo pregunto de nuevo: ¿Por qué?
Teniendo en consideración lo expresado en el párrafo anterior, ya no resulta tan sorprendente que haya voces que se alcen felicitando a los organizadores del mundial, y que desde sus propias perspectivas se hayan hecho ciertas cosas bien. Si no tenemos en consideración nada de lo anterior y comparamos este mundial con otros celebrados anteriormente, valorando exclusivamente la apariencia, no se puede negar que ciertos aspectos han sido superados con sobresaliente por la organización, que son, precisamente, aquellos aspectos que en anteriores ediciones han quedado en asignatura pendiente. Ciertamente, los procesos de recepción y entrega de ejemplares, aunque sin los debidos controles de rigor necesarios, (como es habitual en todos estos eventos) se han realizado de manera ágil y eficiente, gracias sin duda a la participación de un ejército de porteadores. Por igual, la apariencia del certamen ante el público ha estado a la altura de un gran evento, gracias, inexcusablemente, a las características del recinto. Sin embargo, los errores cometidos han sido muy graves y delatan su causa en la falta de la debida previsión y en la falta de medios necesarios, fruto de una política de restricción de gastos en cosas necesarias, en detrimento de ofrecer un buen servicio a participantes y visitantes.
Así pues y con todo lo expuesto, admito que el mundial pueda haber destacado en ciertos aspectos en comparación con sus predecesores, pero de ahí a afirmar que la organización haya sido excelente, creo que va un abismo, dependiendo, claro está, del valor que cada uno otorgue a las deficiencias mencionadas; y de otro lado, de los principios éticos de cada uno, habida cuenta de que es de conocimiento público el trasfondo de intereses que subyacen a la organización de dicho evento. En definitiva se puede afirmar, en lo que concierne a estos eventos, que nada novedoso, en ningún sentido, haya aportado este mundial a la ornitología deportiva. Se ha perdido pues una ocasión histórica de realizar progresos para dignificar esta maltrecha afición, porque en verdad no conviene a esos intereses que se produzca ningún avance, sino que todo siga igual.
Como tantas veces he manifestado en anteriores ocasiones, creo firmemente en los valores positivos que puede aportar la ornitología deportiva; pero también que, en manera alguna, debe permitirse nada de lo expuesto. Creo que las cosas pueden hacerse bien, como venimos demostrando en ANCEP con la celebración del COIHL; pero para ello deben darse dos requisitos fundamentales: que nuestros eventos no se realicen con fines mercantilistas y, por consiguiente, dando cabida a un número limitado de ejemplares y no escatimando gastos necesarios; y que la organización se haga responsable de las aves, ya sean fallecidas o hurtadas.
Con estas simples premisas, los concursos aportarían al criador la competitividad necesaria para poder clasificarse; al tiempo que el organizador se vería obligado a aplicar sencillas medidas de control que minimizarían los hurtos; y medidas de bienestar para nuestras aves que redujeran al mínimo las causas de estrés, y con ello, el número de muertes.
En el COHIL hemos puesto en práctica estas sencillas medidas, tales como un control efectivo, tanto en la recepción como en la entrega de ejemplares, donde es la organización la que acompaña al criador/porteador en estas labores, firmándose por ambas partes la conformidad del acto. Es tan sencillo que así nadie puede “equivocarse” a la hora de recoger sus pájaros.
En lo referente a bioseguridad, es decir, a minimizar los posibles riegos de transmisión de enfermedades entre las aves participantes,  y por consiguiente, de dispersión entre criaderos de dichas enfermedades, venimos aplicando unas sencillas medidas que en manera alguna evitan del todo los riesgos, pero que los minimizan de una manera razonable. Entre ellas cabe destacar la desinfección previa del local y de todo el material a emplear en el concurso (jaulas, comederos, bebederos, etc.); la instalación de foso séptico en la entrada y salida; la ventilación forzada y diaria del local; la desparasitación externa de las aves a su ingreso; la manipulación de dichas aves con guates asépticos para cada lote; la utilización de sustratos adecuados que verdaderamente deshidraten las defecaciones y renovación de dicho sustrato a las aves de mayor porte (Apaporis y resto de psitácidas, principalmente); renovación diaria del agua de bebida y desinfección de los bebederos, evitando el contacto de estos con la fuente de suministro; etc.
En lo referente a bienestar animal, tal vez nuestra clave sea la instalación de una barrera física que distancie a las aves de las molestias del público en forma de cordón. Esta distancia es de 1,2 m. y permite a las aves la tranquilidad necesaria para alimentarse correctamente, permitiendo por su interior la realización de las labores de atención durante el horario de apertura, sin causar molestias tampoco al público visitante. El visitante presencia por sí mismo, todas estas labores, constatándolas. También el cordón constituye una medida de seguridad muy eficaz para evitar los hurtos, pues las aves no están al alcance de los visitantes si no es violando el cordón, con lo cual son detectados inmediatamente por la organización. Por igual, no permitimos que se realicen fotografías con flash, que tanto incomodan a las aves. En este capítulo de bienestar animal, incluimos una dieta adecuada para cada especie, complementada con verduras y frutas frescas, o incluso insecto vivo si se requiere. La temperatura del local es controlada y los horarios de luz se respetan escrupulosamente, disponiendo durante la noche de luz residual (dormir adecuadamente es tan importante como comer o beber).
En el aspecto competitivo, deberíamos de dar por bueno el hecho de que cualquier juez que haya superado un examen se supone cualificado para enjuiciar correctamente, pero como sabemos que no es así, siempre elegimos los jueces que, a nuestro criterio, están mejor cualificados. Por ello no escatimamos gastos en este capítulo y muchos de ellos provienen de países extranjeros. Al objeto de garantizar al máximo la seriedad de los enjuiciamientos, la lista de participantes e inscripciones no se hace pública hasta después de los enjuiciamientos, y durante los mismos no se permite que porteadores y jueces hablen sobre las aves.
Por último, la organización sí se hace responsable de las aves participantes desde que son admitidas, porque consideramos que los criadores nos hacen depositarios de sus aves y nos las entregan en perfectas condiciones, y nosotros estamos obligados a devolvérselas en esas mismas condiciones, sin pretextos. No es admisible que en estos eventos se roben aves, escapen o mueran sistemáticamente. Si ello sucede es porque la organización comete errores, y si se comete un error, por humano que sea, debe responder de las consecuencias de ese error. Si nos roban un pájaro es porque no hemos puesto los medios necesarios para evitarlo; si un pájaro se fuga, es porque alguien se distrajo o no hizo su labor con la debida diligencia; si muere también es nuestra la culpa, pues sólo admitimos las aves cuando el veterinario las admite como sanas, y si están sanas y las cuidamos bien, no deben morir. Con todo ello, aceptamos la responsabilidad de nuestros posibles errores y aun cuando tratar con seres vivos implica riesgos, si las cosas se hacen como deben hacerse, éstos son perfectamente asumibles.
Los resultados de estas sencillas medidas se constatan edición tras edición, y además de asumir la responsabilidad de nuestros errores, cada año publicamos en nuestra web un informe que incluye cualquier incidente que se produzca con las aves, identificando a cada una de ellas, a su propietario, y describiendo el hecho. Desde luego a mí nunca nadie me pondrá la cara colorada por un pájaro muerto o hurtado, o que incluso alguien pueda pensar que yo mismo lo robé; tal vez otros tengan menos vergüenza que yo. En consecuencia, todo aquel que no sea capaz de asumir la responsabilidad de sus actos, debería de abstenerse de organizar nada en esta vida.
Así es como yo entiendo que debe practicarse la ornitología deportiva y no de otra forma. Tal vez el COIHL sea un evento muy caro, pues su realización exige de una logística mayor que cualquier otro sistema y, proporcionalmente, sus gastos son muy superiores a los de un mundial o a los de cualquier otro concurso; pero para más inri, el precio de nuestra inscripción es de 3 € y no de 10+2 € (precio mayoritario, pues puede incrementarse con el valor declarado de cada ave por el criador).
Nunca exijo a los demás lo que yo no puedo cumplir, y si una modesta asociación como es ANCEP puede poner en práctica estas sencillas medidas, mucho más aún podría la organización de un mundial o de un nacional, con recursos infinitamente superiores; claro que el COIHL es una actividad social organizada por una entidad sin fines lucrativos, donde nadie se lucra con su organización. Que cada cual deduzca sus propias conclusiones.


lunes, 20 de febrero de 2012

Procedimiento Judicial contra FOCDE

El pasado día 16 de febrero tuvo lugar, ante el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción Nº 2 de la ciudad de Dos Hermanas, la Vista Previa del procedimiento judicial seguido a instancias de ANCEP contra FOCDE, por el cual ejerce la acción de impugnación de los acuerdos adoptados en la Asamblea General de Socios de FOCDE, celebrada los pasados días 28 y 29 de mayo de 2011, en la ciudad de Talavera de la Reina. El acto del Juicio se celebrará el próximo día 24 de mayo de 2012.

También se admitió a trámite y se dio traslado a FOCDE de la otra demanda presentada con anterioridad, por la que ANCEP ejerce la acción de impugnación de los acuerdos adoptados por la Junta Directiva de FOCDE celebrada en Talavera de la Reina, los pasados días 5 y 6 de marzo de 2011; así mismo en dicha demanda fueron impugnados los Estatutos y el Reglamento de Régimen Interior de FOCDE.

lunes, 23 de enero de 2012

Silencios y Patentes.

Hoy quiero hacer un homenaje al silencio; al silencio prudencial de muchas personas que han rehusado a ser estrellas mediáticas en este nuestro mundo de los foros ornitológicos; en aras, no precisamente de su propia privacidad, sino del beneficio de sus propios asociados. Son personas que han comprendido que esto de los carguitos ornitológicos implica una servidumbre hacia sus asociados y no al contrario. Ese silencio, lejos de denotar pasividad, lo que denota es verdadera responsabilidad y un ejercicio de sus funciones acorde con ese principio de servir a los demás. Ese silencio puede pasar inadvertido para la mayoría, y por ello hoy quiero convertirlo en noticia a modo de homenaje hacia esos dirigentes. Ese homenaje está dedicado a dos colectivos concretos: La actual Junta Directiva de FOCVA y los dirigentes del movimiento UEFO, por la discreción con que vienen obrando, apartándose del mundanal ruido tan saturado de corruptelas y escándalos.

Pero pese a que admiro ese silencio activo, es cierto que algún día habrán de romperlo, porque mantenerse eternamente en silencio es convivir con el pecado. Ya lo dijo Santa Catalina de Siena: “¡Basta de silencios, gritad con cien mil lenguas! Porque por haber callado, el mundo está podrido”. Y Martin Luther King: “Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos”.

Fruto de ese silencio, también se vienen produciendo ciertos hechos que están pasando inadvertidos, y que de otro modo, serían titulares indiscutibles en los foros por su trascendencia. En efecto, la crisis interna que atraviesa FOCDE desde la celebración de su última asamblea persiste hasta nuestros días y se traduce en recurrentes problemas, pese a que alguna mente obtusa y enferma, aferrada a las prebendas de su carguito, se empecine en mantener lo contrario en sus mal llamadas editoriales, las cuales lo retratan fielmente. Así se constata que la problemática en Galicia no ha cesado, al comprobar de nuevo como una asociación vuelve a desafiar al sistema de la que antes fue la todopoderosa FOCDE, la cual también guarda silencio al respecto, pero por motivos bien diferentes.

La Asociación Ornitológica de O Grove celebraba su concurso social los pasados días 16 al 24 de diciembre, y lo hacía con la participación en el mismo de jueces, ya no sólo del Colegio de Jueces de FOCDE, entre los cuales se encontraban los Presidentes de las Comisiones Técnicas de Color y Psitácidos, sino también con la participación de jueces expulsados previamente de FOCDE (aún continúan las expulsiones “automáticas”) y de jueces del colectivo UEFO. Dado que esta circunstancia viola manifiestamente la normativa de FOCDE (Art. 26 del R.R.I.), a la que está adscrita la referida asociación, resulta obvio que el hecho constituye un claro desafío a la entidad, y por consiguiente, es fácilmente deducible que escasa importancia otorga esta asociación a las consecuencias que puedan sobrevenir, que no serían otras que la expulsión.

Los jueces de FOCDE participantes en aquel evento se limitaron a enjuiciar las aves asignadas y no protagonizaron ningún incidente, pese a que, obviamente, no desconocían los hechos. También es obvio que los Presidentes de las Comisiones Técnicas citadas y por tanto miembros de la Junta Directiva del Colegio, no dieron cumplimiento a sus obligaciones según se estipulan en el Art. 26.f) del Reglamento del Colegio de Jueces de FOCDE; como tampoco el Presidente del Jurado pudo cumplimentar debidamente el Acta según lo estipulado en el Art. 53.d) del anteriormente referido Reglamento.

El Presidente ilegítimo de FOCDE no desconoce estos hechos, pero nada hará en consecuencia, demostrándose por enésima vez que las normas de la entidad son sólo aplicables a quienes pongan en peligro sus “potestades” en el ejercicio del cargo, al que se aferra con espectáculos tan bochornosos como el que protagonizó en la pasada Asamblea. No, al contrario, a la Asociación Ornitológica de O Grove se le pretende pasar la mano por encima del hombro, sencillamente porque la maltrecha FOCDE se sigue derrumbando y cada día se suman nuevas pérdidas para la entidad. Para ello, el Sr. Jiménez planea un nuevo viaje a Galicia, que como siempre manifiesta, pagará de su propio bolsillo (me recuerda al famoso Guillermito, que también decía lo mismo), con el que pretende reconducir al redil a las ovejas descarriadas.

El problema de aplicar las normas de manera arbitraria y a conveniencia, según el caso, sólo conduce a males mayores y el mensaje que van a percibir todas las asociaciones de España adscritas a FOCDE es que, en adelante, FOCDE está tan debilitada que es incapaz de mantener disciplina alguna en su funcionamiento interno, y por tanto, que sus normas no son más que papel mojado. El próximo año, las asociaciones de FOCDE ya saben que pueden solicitar los jueces que quieran, pertenezcan o no a FOCDE o a cualquier otra federación, porque no habrá consecuencias. De ahí la necesidad del silencio.

El silencio que cubre con su manto todas las consecuencias que se vienen derivando de aquella fatídica asamblea y la realidad de la crisis interna que se vive en la entidad apenas logra ocultar, pese a las panfletadas del Director de la revista Pájaros, el malestar de muchos de sus integrantes y cómo los propios jueces comprueban que año tras año se reducen los concursos a los que pueden ir a enjuiciar. También saben que el caso de O Grove no es el primero ni el último, y que otras muchas asociaciones podrían seguir su ejemplo en el futuro, por lo que los jueces sufrirían una masiva pérdida de enjuiciamientos.

En el seno del propio Colegio de Jueces de FOCDE surgen nuevas corrientes de opiniones contrarias a la doctrina tradicional de la entidad y favorables a la liberalización de los jueces, de manera que se permita a los mismos poder enjuiciar en concursos organizados por otras federaciones, con el propósito de minimizar las pérdidas de concursos en FOCDE. Esta teoría lleva implícita la necesaria liberalización en sentido contrario, es decir, que las asociaciones adscritas a FOCDE puedan a su vez convocar a jueces de otras federaciones. Estas corrientes de opiniones no surgen fruto del convencimiento, sino que son forzadas por las circunstancias inminentes e inevitables, y que escapan por completo al control de FOCDE. Tal vez la liberalización de los jueces pueda producir un efecto que minimice el incesante goteo de bajas que se vienen produciendo en FOCDE; pero por igual, también representaría una nueva competencia para los jueces de la entidad, ya que las asociaciones podrían desplazarlos en favor de los de otros Colegios. En el fondo, el verdadero origen del problema no es otro que la cada vez más precaria situación social de FOCDE.

Difícil solución tiene la tesitura planteada, que sin duda llena de frustración e impotencia al Sr. Jiménez, acostumbrado a imponer su santa voluntad desde los tiempos en que FOCDE era una entidad hegemónica que aplastaba a otras entidades minoritarias. Justa penitencia para tanto pecado, al vivir en sus propias carnes las consecuencias de sus propios actos.

Que nadie piense que me alegro por presenciar la agonía de FOCDE, ni tampoco pienso que dicha agonía sea positiva para el desarrollo de nuestra afición. Al contrario, pienso que es fundamental mantener el equilibrio de las fuerzas entre las entidades, necesario para impedir la implantación de una nueva entidad hegemónica. Por ello FOCDE no debe morir.

Los que aún quedan en FOCDE y cada día que pasa son menos, deben reflexionar sobre las causas de esta agonía, y si lo hacen objetivamente, comprenderán que hay una realidad que se impone, y es que D. Jesús Jiménez Cossío pasará a la historia por ser el Presidente de FOCDE bajo cuyo mandato se han producido dos cismas en la entidad, y que siendo FOCDE una entidad hegemónica cuando él accedió a la Presidencia, tras esos cismas la entidad es cada vez más minoritaria. Esto no es una opinión sino un hecho indiscutible, por lo que la única deducción posible es que la gestión del Sr. Jiménez no ha sido la correcta y cuyas consecuencias han resultado nefastas.

Pero el otro lado no está mejor y para ellos el futuro tampoco es halagüeño. Poco a poco el tiempo ha ido poniendo las cosas en su lugar y se desvelan los verdaderos intereses que movieron a los insurgentes del primer cisma y que en nada se corresponden con los principios que proclamaban inicialmente, por lo que las discrepancias internas afloran, por más que se quieran mantener ocultas. Todo el sistema ornitológico está podrido por las malas prácticas que se vienen realizando a lo largo de la historia, por los intereses particulares de sus dirigentes, porque los principios de la Democracia y del Estado de Derecho son burlados sistemáticamente en nuestras organizaciones, porque la transparencia de las gestiones no es más que una mera declaración de intenciones. Todo ello forma parte de la gran mentira ornitológica.

Tal vez en FOCDE aún estén a tiempo de comprender que el camino que recorren ahora sólo les aboca al fracaso, que el Sr. Jiménez es el principal obstáculo para rectificar ese destino de otro modo inevitable, y que la tan ansiada reforma estatutaria tantas veces solicitada por quien suscribe, es la única opción de sobrevivir para esta entidad. Esa imprescindible reforma tal vez exija demoler los pilares que sustentan a la obsoleta FOCDE, para que los nuevos sean sólidos y logren mantener el edificio en pie, porque de otro modo, se derrumbará inevitablemente.

Durante estos días salió también a la luz la circunstancia de que, desde la organización del Mundial, se solicitó la colaboración de FADO para que ésta prestase sus transportines para facilitar el transporte a dicho evento de las aves españolas, y la negativa de la citada entidad a prestar dicha colaboración. No voy a pronunciarme a este respecto más allá de reconocer el valiente gesto por parte del solicitante, que bien podría suponer un acercamiento entre ambas entidades; ni tampoco más allá de admitir el derecho del solicitado a no acceder a la solicitud. Lo que sorprende es que, pese a la negativa de FADO, la propia FOCDE acceda a colaborar con la organización del Mundial y sea ésta la que ceda sus propios transportines, dejando en clara evidencia a la propia FADO. Con otras palabras, sorprende que no se haya consensuado la posición de ambas entidades y se haya tomado una decisión conjunta, porque el resultado ha sido el que FOCDE haya dejado con el culo al aire a los dirigentes de FADO. Y la pregunta que subyace ante estos hechos resulta inevitable: ¿Cuál es la razón que ha motivado al ilegítimo Presidente de FOCDE a colaborar, aunque sea de manera anecdótica, con la organización del Mundial? La respuesta a esta cuestión posiblemente esté relacionada con lo expuesto anteriormente, y no sea otra que la debilidad de FOCDE, y por la cual, en un futuro no muy lejano, sea conveniente para FOCDE mantener las mejores relaciones posibles con sus adversarios.

Pero hablamos de los transportines de FOCDE con una normalidad que resulta paradójica, pues paradójico es el que FOCDE disponga de 300 huecos de transportín, ya que la adquisición de los mismos no constan en los Estados de Cuentas de la entidad en los últimos años, ni tampoco constan en su Estado Patrimonial. ¿De dónde salen esos transportines que todos hemos visto fotografiados? ¿Cuándo fueron adquiridos? ¿Por qué no constan en el Estado Patrimonial? ¿Se trata acaso de una partida distraída de los transportines de COM-E? Con estas interrogantes se pone una vez de manifiesto que las cuentas de FOCDE tienen poco de transparentes y que no existe sobre las mismas ningún tipo de control efectivo.

Dejando a FOCDE de lado y cambiando de tercio, como se diría en el argot taurino, una nueva problemática aflora relacionada con el Mundial y con la entidad organizadora, cual es el asunto de las jaulas utilizadas en el mismo y su presunta violación de la patente de la empresa Jausticab.

Todo comienza con una circular emitida por la empresa Jausticab y dirigida a las asociaciones de toda España, en la que el empresario informa sobre la posible infracción de sus derechos de patente por parte de la entidad organizadora del Mundial, la cual afirma ha copiado sus modelos, y advierte de las posibles consecuencias que pueden derivarse por la adquisición de dichas jaulas por parte de terceros. A todas luces resulta razonable, legítimo y comprensible, que la empresa defienda sus derechos y legítimos intereses, y que en consecuencia, emprenda las acciones legales pertinentes, advirtiendo y así evitando en lo posible, el que terceros puedan verse afectados. No hay por tanto nada que sea reprochable en el proceder de esta empresa a este respecto.

Pero los dirigentes de FOA no lo ven así, y además necesitan justificarse ante las acusaciones de la empresa Jausticab de infringir la legalidad al haber violado, presuntamente, los derechos de patente de la misma sobre el objeto de dicha patente. Por ello, emiten un comunicado que hacen público en su foro y que se sustenta en los siguientes puntos:

1º.- Que COM ya define estos modelos de jaulas en su página web e incluyen el enlace a la misma, en el que puede observarse como COM publica un texto esquemático que en manera alguna describe con la necesaria precisión unos modelos que ya existen en el mercado, y al contrario de lo que se dice en el comunicado y faltando a la verdad, se comprueba que nada se indica sobre materiales de construcción, en un documento que además carece de fecha de publicación, fundamental para realizar cualquier reivindicación al respecto. Pero para más inri, en la misma página, es la propia COM la que, con fecha 28 de marzo de 2008, o sea, de manera muy posterior al primer uso de los modelos de Jausticab, reconoce y autoriza el uso en los Mundiales de las jaulas de cartón.

2º.- Los autores del comunicado alegan que las jaulas de cartón ya han sido utilizadas en anteriores campeonatos del mundo, hecho del todo cierto, como también es cierto que dichos campeonatos se han celebrado en países extranjeros, en los cuales la empresa no tiene la patente y por lo tanto, nada se acredita con este extremo ni se justifica el uso en España. Continua el comunicado afirmando que las jaulas de cartón se han fabricado con anterioridad a la propia existencia de Jausticab en el hemisferio sur, circunstancia de la que hablaré más adelante.

3º y 4º.- Alegan en estos puntos que ninguno de los modelos de Jausticab es parecido al que se ha empleado en el Mundial de Aguadulce, existiendo, según ellos, sustanciales diferencias.

5º.- Reprochan a la empresa Jausticab el haber utilizado los ficheros de FOA para dirigirse a sus asociados. Esta afirmación resulta gratuita en todo caso, pues en manera alguna puede afirmarse tal cosa, ya que es de suponer que la empresa Jausticab pueda disponer de sus propias bases de datos. Lo que sorprende es que realicen este reproche si como ellos mismos afirman, son ellos mismos los que publican los datos de sus asociados en su página web y son de acceso público, contraviniendo así y de manera flagrante la Ley de Protección de Datos.

Tras el comunicado, interviene el propio Sr. Cabrera, quien comienza denunciando algo que ya es recurrente en ese foro, y cómo para poder expresarse y rebatir el comunicado, se ha visto obligado a ocultar su nombre para que el administrador le diese registro en el mismo. Poco hay que comentar a este respecto.

Posteriormente se produce un cruce de acusaciones entre el referido empresario y el Sr. Cárdenas, el cual incluso deja entrever una velada amenaza por el proceder del Sr. Cabrera, dándole a entender algo así como que habrá consecuencias, resaltando entre comillas el “precio” que habrá de pagar. ¡Increíble, pero todos hemos podido comprobarlo!

Todo ciudadano de a pie tiene, aunque sea de una manera vaga e imprecisa, el conocimiento de que existen las patentes y de que lo patentado no puede ser copiado por terceros no autorizados por el titular de la patente. Hasta aquí, estamos todos de acuerdo. También cualquier ciudadano de a pie, sin tan siquiera tener un conocimiento mayor, percibirá la cantidad de tonterías que se han expresado en el transcurso del debate, poniendo de manifiesto además, la cara dura que algunos exhiben para justificar su proceder.

La inexcusable trascendencia de este asunto me ha motivado a escribir este artículo, al objeto de aportar una luz en los conceptos que permita a los lectores interpretar bajo su propio criterio pero de manera precisa, lo expresado por los debatientes, pudiendo así separar la paja del grano y desmontando las argumentaciones falaces. Para ello, es requisito imprescindible asesorarse previamente y recabar la información necesaria, que no es otra que la contenida en la Ley que es de aplicación: la Ley 11/1986 de 20 de marzo, de patentes y modelos de utilidad.

Ya en el prólogo de la Ley se indica que su propósito es crear un mecanismo que proteja eficientemente los resultados de la investigación; es decir, que los investigadores gocen de protección frente a terceros que ilegítimamente pretendan beneficiarse de sus trabajos. Al mismo tiempo, es objetivo primordial para la Ley promover la investigación y desarrollo tecnológicos que resulten en una industria cada vez más avanzada y competitiva. Para ello se crea la figura de la patente, que es un título que concede al poseedor de la misma los derechos de su explotación industrial y/o comercial durante un cierto tiempo, transcurrido el cual, dichos derechos quedan derogados y pasan a ser de dominio público.

La Ley prevé dos títulos diferentes de propiedad industrial: las patentes de invención y los modelos de utilidad. Tal y como lo define la Ley, las patentes son inventos nuevos, que impliquen actividad inventiva y que sean susceptibles de aplicación industrial; mientras que los modelos de utilidad son aquellas invenciones que, aun siendo nuevas e implicando una actividad inventiva, consisten en dar a un objeto una configuración, estructura o constitución de la que resulte alguna ventaja práctica y apreciable para su uso o fabricación. Por ejemplo, son modelos de utilidad los utensilios, instrumentos, herramientas, aparatos, etc. que siendo nuevos ofrezcan ventajas frente a otros ya existentes. La Ley prevé distintos requisitos para la obtención de uno u otro, así como distintos grados de protección, ya que las patentes de invención caducan a los 20 años, mientras que los modelos de utilidad lo hacen a los 10.

Para que un invento se pueda patentar debe cumplir el requisito de novedad y actividad inventiva. Se considera que un invento es nuevo e implica actividad inventiva cuando éste no está comprendido en el estado de la técnica ni resulta de éste de una manera evidente para un experto en la materia. El estado de la técnica definido por la Ley está constituido por todo lo que antes de la fecha de presentación de la solicitud de la patente se ha hecho accesible al público en España o en el extranjero por una descripción escrita u oral, por una utilización o por cualquier otro medio, así como todas las solicitudes de patente presentadas con anterioridad. En resumen, que no se puede patentar ningún invento que ya esté inventado, con independencia de que esté o no patentado.

Todo invento protegido por patente atribuye a su titular el derecho a impedir el que terceros puedan, sin su consentimiento: “La fabricación, el ofrecimiento, la introducción en el comercio o la utilización de un producto objeto de la patente o la importación o posesión del mismo para alguno de los fines mencionados” (Art. 50.c).

Aclarados estos conceptos básicos y tras consultar detalladamente la Ley podemos proceder a evaluar las distintas declaraciones producidas en el debate sobre este asunto realizado en el foro de FOA.

Según el comunicado emitido por FOA y refrendado posteriormente por el Sr. Cárdenas, se afirma que el Sr. Cabrera no es el inventor de los modelos que dice tener patentados, debido a que éstos ya están descritos por COM y que incluso fueron utilizados en Argentina con anterioridad; es decir, que éstos ya estaban comprendidos en el estado de la técnica y que, por consiguiente, no son patentables. Si estos Sres. leen detenidamente el Título V de la Ley, referido al procedimiento para la concesión de patentes, comprenderán que existen unos plazos para oponerse a la concesión de patente, y que incluso una vez concedida ésta, disponen de dos años para reivindicar la titularidad de la patente concedida, cosa que debe hacerse ante un Tribunal de Justicia. Mientras tanto no se produzca este hecho, toda alegación que hagan en este sentido carece de cualquier validez, porque el titular de la Patente es la empresa Jausticab.

Pero además, al tratarse de modelos de utilidad y no de patentes de invención, si leen el Titulo XIV comprenderán que éstos deben representar novedad e invención no a nivel mundial, sino exclusivamente en España, y también comprenderán que la protección es la misma que la de una patente de invención, salvo en el sentido de la caducidad. Por lo que a todos los efectos, sus alegaciones carecen de cualquier sustento legal.

Tal vez se comprenda mejor con ejemplos prácticos:

Jausticab es titular de un Certificado de Modelo de Utilidad en España, que fue concedido porque su invento no estaba registrado, ni descrito, ni usado en España. Mediante este Certificado la empresa Jausticab puede ejercer sus derechos en España pero no en otro país; así, no puede evitar que esos mismos modelos sean fabricados en Portugal, Italia o China, pero sí puede impedir la importación de esos modelos a España. Una vez transcurridos los 10 años de vigencia del Certificado, cualquiera podrá fabricar, comercializar o importar esos mismos modelos en España. Creo que con esto, quedan desmontadas una buena parte de las tonterías que se vienen argumentando.

No obstante, queda aún por dilucidar el hecho de que si la jaula utilizada en Aguadulce, atenta o no contra la patente de Jausticab, para lo cual se afirma que es sustancialmente diferente. A este respecto existe la creencia generalizada, o tal vez interesada, de que cambiando o modificando cualquier detalle del modelo original se evita el infringir la Ley, pero en absoluto es así, porque lo que se patenta es la idea, el concepto, la utilidad; no se patentan los materiales, la forma, las dimensiones, el color, etc. Así, el Art. 60 dice: “La extensión de la protección conferida por la patente o por la solicitud de patente se determina por el contenido de las reivindicaciones. La descripción y los dibujos sirven, sin embargo, para la interpretación de las reivindicaciones”. Y según el Art. 26: “Las reivindicaciones definen el objeto para el que se solicita la protección, deben ser claras y concisas y han de fundarse en la descripción”.

La cuestión a este respecto habría pues de fundarse en el propio concepto de patentabilidad descrito en el Título II, para determinar si un determinado modelo ha sido plagiado de otro que goza de patente. Para hacerlo habría que constatar si dicho modelo reúne los requisitos para ser patentado, tal y como acreditó el primero para obtener la patente; así, en el caso que nos ocupa, las jaulas empleadas en Aguadulce deberán acreditar ser novedosas, implicar una actividad inventiva y ofrecer manifiestas ventajas prácticas apreciables para su uso, frente al modelo patentado por Jausticab.

En mi opinión, resulta obvio a todas luces que el modelo de Aguadulce (jaulas de color) no aporta nada que sea novedoso con respecto a las de Jausticab, de hecho, la idea y el concepto en sí, son los mismos. Tal vez existan algunas diferencias en lo que respecta al plegado del cartón o al sistema de fijación del frontal a la caja de cartón, que siendo benevolentes, puedan implicar cierta actividad inventiva, pero que están lejos de proporcionar una ventaja práctica, y en verdad es todo lo contrario, pues este sistema resulta ineficiente y requiere además de aplicar bridas de plástico adicionales. Aplicando estos criterios, el modelo de Aguadulce no reúne los requisitos de patentabilidad en España, por estar ya patentado por Jausticab, de cuyo modelo resulta un claro y manifiesto plagio que atenta contra los derechos de patente, aunque esto, claro está, deberá determinarlo en su día un juez.

Pero la guinda a todo este desaguisado la pone de nuevo el Sr. Díaz disfrazado de Soberano, haciendo gala una vez más de su torpeza, al intentar vestir a un santo a costa de desvestir a otro. El Sr. Díaz, de una manera retórica se pregunta:

"¿Puede una empresa adquirir estas jaulas fuera de España y cedérselas a FOA?"

¡Pero qué torpeza…! Esta pregunta encierra la única respuesta posible y que pretende servir de coartada, pero lejos de lograrlo, lo que hace es enturbiar más el asunto al desvelar otro, si cabe, aún peor.

El Sr. Díaz nos sugiere que no ha sido FOA la que ha comprado las jaulas, sino una empresa, que además es tan altruista que se las “cede” a FOA para su uso, habrá que entender que de manera gratuita, porque de otro modo no sería cesión. Por “una empresa” se entiende Aspire Ibérica S.L., que es la empresa del Sr. Penzo, y por fuera de España debe entenderse China, lugar de fabricación de los frontales de las jaulas. O sea, que la traducción de todo esto sería la siguiente: ¿Podría Aspire Ibérica S.L. importar las jaulas desde China, pagarlas de su propio bolsillo y cederlas gratuitamente a FOA para que ésta organice el Mundial? La respuesta es rotundamente NO, el Art. 50 de la Ley no deja dudas al respecto. Pero la réplica a esta interrogante es por igual locuaz: ¿Es que alguien puede creerse esta patraña?

Lo que pone al descubierto esta nueva torpeza del Sr. Díaz es que es la empresa del Sr. Penzo la que ha importado estas jaulas para proveerlas a FOA para la organización del Mundial, valiéndose para ello de nuevo de sus cargos, autocontratándose a sí mismo y lucrándose ilegítimamente, pretendiendo además su comercialización posterior. ¡No…, si bien que nos están ilustrando estos Sres. sobre cómo montárselo en este tipo de eventos!

Evidentemente y pese a todas las tonterías y patrañas que tiene uno que leer, la jaula no la inventó Jausticab, ni COM, ni ningún argentino, la jaula la inventó el hombre desde que es hombre, pero estos modelos de utilidad tienen un titular, que no es otro que la empresa Jausticab.

Yo no sé si finalmente la empresa Jausticab emprenderá acciones legales o no, ni tampoco sé cómo terminará todo esto, pero sí sé quiénes son los que serán finalmente afectados por tanta tropelía, y no serán otros que los propios asociados de FOA y la ornitología española en general. La historia pondrá todo es su sitio.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El mayor espectáculo del Mundo.

En ocasiones veo muertos, a vosotros mismos, criadores y aficionados a la ornitología deportiva y lectores de este modesto blog. Os veo muertos y no en sentido literal, sino en sentido figurado, como si por vuestras venas no corriera la sangre que a mí se me altera cuando difundo la información que nos afecta, en un mundo en el que cada día que pasa me hace sentir más asco y repulsa, mientras que vosotros permanecéis adormecidos y silenciosos ante tanta vergüenza, preocupados exclusivamente por obtener vuestras medallitas y vender vuestros pajaritos. En verdad que todos sois los verdaderos culpables de tanta y tanta vergüenza y desvergüenza. Pero a pesar de deciros estas cosas me seguís leyendo, y quiero creer que algún día no muy lejano, esta labor en pro de una afición más sana y limpia dé su fruto en beneficio de todos.

Tristemente y por más asco que me produzca este nuestro mundo, nuestros dirigentes no paran de ser noticia, a veces con su simple silencio; y ante la inminencia de nuestros eventos más importantes y ante hechos de rabiosa actualidad, debemos afrontarlas inexcusablemente, y por supuesto que no serán omitidas en este blog.

Hoy vuelve a ser de rabiosa actualidad aquella fatídica asamblea de FOCDE que se celebró allá por el mes de mayo y habiendo transcurrido ya más de seis meses, tras los cuales, el ilegítimo Presidente de la entidad y violando deliberadamente su propia normativa, aún no ha remitido el Acta a sus “caballeros” (los presidentes regionales), por hacer un símil feudal acorde con el verdadero funcionamiento de ésta. Un Acta en el que, según manifestó aquel debería de redactarla, se omitiría lo verdaderamente sucedido en dicha asamblea. Sorprende además que los presidentes regionales, que se supone deberían de defender los intereses de sus asociados, ni tan siquiera reclamen dicho Acta para así poder cumplir con las normas de la entidad y dar traslado de la misma a sus representados, sus asociaciones adscritas. Se demuestra así y por enésima vez que en FOCDE, las normas que ellos mismos redactan y aprueban, están para incumplirse impunemente y a conveniencia, privando a las asociaciones de la información que les afecta, como si de un rebaño de ovejas se tratase. Nadie parece sorprenderse ya por estos graves asuntos.

Tampoco sorprende el hecho vergonzoso y deshonesto, por parte del ilegítimo Presidente de FOCDE, de no haber pagado a las federaciones rebeldes las cantidades adeudadas en concepto de consumo de anillas correspondientes a 2011, bajo el pretexto de que ya no pertenecen a FOCDE. Un acuerdo tácito que debe tener su origen en algún acuerdo asambleario, por el que las federaciones perciben de FOCDE un porcentaje en función de las anillas consumidas, y que el ilegítimo Presidente se pasa por al arco del triunfo. Pero para más inri, lo cierto es que este moroso confeso, a día de hoy tampoco ha liquidado los gastos de viaje a los presidentes regionales rebeldes por las reuniones de Junta Directiva ni Asamblea y que éstos han pagado de sus propios bolsillos; y que sin embargo, sí ha liquidado estos gastos a los presidentes regionales leales al régimen. Preguntarme por la honestidad de este individuo resulta superfluo, pero no dejo de preguntarme por la honestidad de los que le mantienen en el poder. ¿Acaso los demás presidentes regionales aprueban estas conductas de su Presidente para con los que antes fueron sus compañeros? ¿Es que no son conscientes de que en cualquier momento ellos mismos podrían ser víctimas de sus abusos? ¿Este es el sentido del compañerismo que queda en este país ornitológico? ¿Es así como quiere el ilegítimo Presidente de FOCDE salvar la economía de la entidad?

FOCDE también es noticia porque en estos días se ha celebrado su 46º Campeonato Ornitológico de España; o mejor dicho, de lo que queda de su España. Este 46º Campeonato era vital para su organizador, pues se hacía necesario demostrar que tras el abandono de la entidad del grupo UEFO todo seguía igual, pero la realidad supera a los lastimeros intentos por sostener a una entidad agónica, y los esfuerzos de los cada vez menos acólitos del régimen, aun en las condiciones más favorables, han resultado en vano. En efecto, este año FOCDE lo tenía todo a su favor, especialmente porque el Campeonato de la otra España no resultaría una competencia; y porque además, la inminencia del Mundial en nuestro país, hacía aconsejable participar en este Campeonato para seleccionar los ejemplares a inscribir en dicho Mundial. Todo ello hacía presagiar que los criadores de COE participarían en gran número, y son los que, de hecho, han salvado al evento de una debacle que no se hará esperar.

A estas conclusiones es a las que se llega tras analizar las cifras de participación de este año que figuran en el Catálogo del evento, donde lo más destacable es que el jefe haya eliminado ciertos datos estadísticos, como la participación por federaciones y asociaciones, para que así, nadie se percate de la verdadera merma de la entidad. Con todo, y pese a no tener competencia, el evento ha perdido exactamente, con respecto al año pasado, 1.027 aves; pero lo que es aún más relevante, ha perdido 143 criadores inscritos, que representan una merma del 15%. Si esto sucede con todo a favor, la debacle estará asegurada para el año que viene, cuando COE vuelva a representar una competencia con su propio Campeonato, y si sus dirigentes tuvieran la habilidad de hacerlo coincidir en fechas y buscar una sede geográficamente céntrica, el Campeonato de FOCDE sería un cadáver, haciendo insostenible a la entidad.

El Sr. Jiménez, en la edición del Catálogo de este 46º Campeonato de España, vuelve a deleitarnos, sin que ya resulte sorpresa alguna, con actuaciones que evidencian su poca clase personal y su talante destructivo para con esta afición, y cómo por omisión inexcusable e intencionada, puede generarse crispación y malestar que poco ayudan al futuro de nuestras organizaciones. En efecto, puede constatarse en el referido Catálogo que los premios especiales figuran seguidos de sus promotores y del nombre de los premiados, con la excepción del Premio “Enrique Marcote” al mejor exótico, donado por la Federación Ornitológica Regional Galega (FORG), la cual y pese a su salida de FOCDE, ha seguido donando este premio. Omitir como ha hecho el Sr. Jiménez al promotor del premio, es un acto de lo más repudiable, mezquino y muestra de la bajeza personal que atesora, en contraposición con la actuación de los dirigentes gallegos, que pese a las circunstancias dadas, han sido lo suficientemente caballerosos como para seguir donando este premio. Esta es la manera de hacer ornitología del Sr. Jiménez y son estos pequeños detalles repletos de importancia, los que destrozan a esta afición.

Por lo demás y pese a que no he asistido personalmente al evento, me consta que ha sido más de lo mismo de siempre, una farsa como lo son la mayoría de los concursos ornitológicos, donde por la escasa y generalizada falta de preparación de los jueces (salvo honrosas excepciones), obtener premio es más una cuestión de suerte que de calidad de los ejemplares. Seguramente y como sucediera en años anteriores, resultarán elevados a la categoría de Campeones de España ejemplares más dignos de pajarería que de competición, o ejemplares inscritos en grupos erróneos, o ejemplares con graves y manifiestos defectos que deberían ser descalificados, o ejemplares híbridos también descalificables, o ejemplares con muda juvenil e incluso apenas emancipados que en nada se ajustan al fenotipo de un adulto de la especie; mientras que ejemplares realmente excepcionales se quedan sin premio. Esto es lo que he visto a lo largo de los años en el Campeonato de España, especialmente referido a las especies que me interesan, y ha sido una de las principales razones por las que decidí extinguir mi condición de aspirante a juez y de no examinarme nunca. La propia farsa comienza desde el mismo momento en que se enjuician especies que ni tan siquiera tienen estándar, prueba inequívoca de la seriedad con que se abordan los enjuiciamientos; aunque hablar de los referidos estándares daría para otro extenso artículo. También he visto cómo los propios porteadores, jueces en muchos casos, llevan al juez sus propios ejemplares y comentan con éstos en la mesa para puntuarlos, sin pudor alguno por guardar siquiera las apariencias. En fin… que en poco interesan estas cuestiones, que hacen del Campeonato de España cualquier cosa menos un evento prestigioso, a los dirigentes de la entidad, preocupados exclusivamente por ver las estanterías llenas, hasta el extremo de modificar la normativa para que los propios jueces puedan participar, aunque sea en gamas distintas a las que enjuician, pero siendo en verdad enjuiciadas sus propias aves por sus propios compañeros y amigos, unos metros más allá.

También son típicos del evento los famosos exámenes a los aspirantes a juez, donde compruebas año tras año cómo personas neófitas obtienen la preciada cartulina, con la cual cometerán toda clase de barbaridades en los siguientes concursos a donde vayan a enjuiciar. Aprobar o suspender no depende de que acrediten su formación, sino de la necesidad que tenga la entidad de disponer de jueces, porque de eso dependerá la nimiedad del examen y de que se ponga en marcha la máquina de hacer jueces, como si de churros se tratara. El examen práctico, si conviene, se resuelve con un susurro en los pasillos. Aunque en muchos casos, a quien habría que examinar es al propio examinador. O sea, toda una farsa.

Si lo dicho anteriormente sobre el Campeonato de España es cierto, lo es igualmente y aplicable incluso en mayor medida al Campeonato del Mundo, donde todo se rodea de un aura de seriedad y rigor que se derrumba a poco que se utilice la lógica y el sentido común. Basta simplemente con echar un vistazo por encima a los requerimientos sanitarios exigidos a los criadores, que se reducen, según lo denomina el propio organizador, a una “declaración jurada” por la que el criador asegura que sus aves están sanísimas; o con leer las normas de participación, por las que los criadores renuncian expresamente a reclamar sus aves si éstas desaparecen; así los muchos chorizos de esta afición, o incluso los propios porteadores, podrán “equivocarse” impunemente al recoger sus pájaros, incluyendo los ajenos, sin que los organizadores se responsabilicen de nada. Pronto podremos comprobar cómo los pájaros sufren por el estrés causado por los visitantes, manoseando sin pudor las jaulas y acosándolos sin cesar con cientos de flashes; se rebozarán en sus propios excrementos en jaulas sin rejilla, tal y como recomiendan las “eminencias” de COM, autoinfectándose con la multitud de patógenos que proliferan en ellos; beberán agua sucia y sus comederos rebosarán de cascarillas porque los que deben atenderlos están muy ocupados con sus trapicheos de pajarillos. Muchos de ellos morirán durante el evento, otros desaparecerán misteriosamente, otros serán vendidos in situ, y otros muchos regresarán a casa debilitados y portando nuevos patógenos a nuestros aviarios, muriendo al poco y dispersando enfermedades, que se traducirán en nuevas muertes o en problemas reproductivos en la siguiente temporada, y que trataremos de resolver infructuosamente con arsenales de fármacos recomendados por el vecino. Es el triste destino de aquellos que decimos hipócritamente amar. Mientras tanto, los organizadores se vestirán con sus mejores galas para recibir a las autoridades y dejarse fotografiar por los periodistas, exhibiendo la mejor de sus sonrisas ante la multitudinaria participación en un evento tan magno.

A estas alturas, ya hasta me creo que los criadores sean tontos, porque no sólo son partícipes necesarios de toda esta farsa, además es que así es como los tratan sus propios dirigentes, tragándose todas sus milongas. Efectivamente, en la inscripción se incluye un costo adicional de 1 € por pájaro en concepto de seguro, más 2 € por pájaro en concepto de transporte, elevando el precio total a 12 €. Como bien se comentaba en los foros por parte de los aficionados, nada se especifica sobre las coberturas de ese supuesto seguro hacia el criador, ni en concepto de qué riesgo se repercute, habida cuenta de que los organizadores no se responsabilizan de nada. La luz aflora cuando el Sr. Cárdenas responde, aunque de manera altiva y prepotente y menospreciando al forero, argumentando que se trata de un seguro de eventos que cubre la posible devolución de inscripciones en caso de suspensión; es decir, que a quien cubre verdaderamente dicho seguro no es a los participantes, sino a los organizadores, para que éstos puedan hacer frente a la posible obligación de devolver las inscripciones.

He consultado el caso jurídicamente y la cosa es lo suficientemente compleja como para no ser objeto de este artículo, pues si bien la Ley enajena al organizador de responsabilidad ante casos de fuerza mayor, también es cierto que la jurisprudencia determina matices para dicha responsabilidad y para dichas causas de fuerza mayor, donde los riesgos pueden ser previsibles y por consiguiente evitables, o cuanto menos sujetos a salvaguarda. Con todo ello, la contratación de este tipo de seguros, a priori, sería de aplaudir.

Pero he querido ir más lejos y asesorarme hasta el final, y por ello he solicitado presupuesto a diversas aseguradoras para un evento como un Campeonato del Mundo. Tras explicar las características del caso, me informan que este tipo de seguros está especialmente diseñado para eventos como espectáculos de pública concurrencia que se celebren al exterior, como conciertos, festivales, obras de teatro, etc. donde el principal riesgo de suspensión es la climatología, una causa de fuerza mayor pero previsible según la jurisprudencia y donde el organizador tendría que indemnizar a los afectados. Caso distinto por completo a la celebración de un Campeonato del Mundo que se celebra en recintos cubiertos.

Tras estudiar el caso, asegurando un capital de 400.000 euros, más que suficientes para cubrir los importes de las inscripciones y gastos generales del Mundial, la cuantía de la póliza asciende a un importe de 3.200 €, pero excluye expresamente de la cobertura como causas de suspensión aquellas imputables al propio organizador (por ejemplo, el incumplimiento de requisitos legales o defecto de autorizaciones, insolvencia, etc.), las posibles resoluciones sanitarias que ordenen la suspensión (por ejemplo, una epidemia de gripe aviar), las posibles huelgas de compañías aéreas (que impidan el trasporte de las aves), o incluso la suspensión de vuelos por emisión de cenizas volcánicas en el espacio aéreo. Así, uno se pregunta: ¿qué es lo que realmente se está cubriendo?

En cualquier caso, llama la atención que los organizadores del Mundial prevean unos ingresos en concepto de seguro, a razón de 1 € por pájaro, de unos 25.000 €, contando con una participación estimada de 25.000 aves, mientras que el costo de dicha póliza de seguros sólo alcanza a los 3.200 €; o sea, que genera un superávit de 21.800 €; para cubrir unos hipotéticos riesgos que yo aún no se cuáles son.

Con respecto al cobro de 2 € por pájaro en concepto de transporte, hay que decir que es un concepto nuevo en España, ya que en el pasado era la propia COM-E la que se hacía cargo de transportar las aves al Mundial, sufragando dicho gasto con los fondos aportados mediante las cuotas de sus federaciones asociadas. Así se hace igualmente en otros países en los que los criadores no tienen que pagar ni un solo euro por encima de los 10 € estipulados por COM. Para acreditar este extremo, obra en mi poder la circular emitida desde COM-Francia; además me consta que Portugal actuará de la misma manera. ¿Para qué sino pagan las federaciones sus cuotas sociales a COM-E, si no es para transportar las aves de sus asociados a los mundiales? ¿O es para financiar los viajecitos y comilonas de sus dirigentes? ¿Acaso es más barato traer los pájaros desde Francia que desde la propia España? Resulta sorprendente en el caso de COM-E, que en los últimos años ha visto aumentada la familia y actualmente cuenta con 15 federaciones asociadas, y que recauda en concepto de cuotas la cantidad de 10.500 € anuales, haya establecido un tasa de 2 € para traer los pájaros de los españoles a España, mientras que otros países traigan los suyos desde orígenes mucho más distantes sin cargo adicional. Aun así, el importe de 2 € por pájaro, estimando una partición española de 8.000 pájaros, siendo España país anfitrión, arroja una cifra estimada de ingresos de 16.000 €, cantidad que da para alquilar no muchas, sino muchísimas furgonetas de transporte.

Tras analizar estas cifras, uno sólo puede llegar a la obvia conclusión de que se trata de mecanismos recaudatorios que encarecen la participación e incrementan los beneficios de los organizadores a costa de los aficionados.

Por igual, la bioseguridad de estos certámenes es nula mientras que los riesgos sanitarios lo son en grado máximo. Se trata de concentraciones masivas de aves provenientes de multitud de orígenes distintos y carentes de cualquier control, por lo que los riesgos de infección son altísimos, aunque raramente detectados, precisamente porque no existen mecanismos de control. El pasado mundial celebrado en Tours fue causa de diversos focos de Newcastle que surgieron después y que fueron detectados por las autoridades sanitarias, que poco pudieron hacer una vez finalizado el evento, porque de haberlo detectado durante la celebración del mismo, todas las aves participantes hubieran sido sacrificadas. A saber el verdadero alcance de dispersión y cuantos criaderos fueron infectados a posteriori, cuyos propietarios observarían casos de mortalidad y morbilidad en diferente grado, explicándoles el expertillo de turno que se trata de una posible infección causada un bichito con nombre muy raro, o que tal vez se trate del mal del entuerto, que pone los ojos de los pajarillos a la birulé.

Los criadores más expertos no ignoran nada de lo aquí expuesto y saben sobradamente que obtener premio en estos eventos es una especie de lotería, donde las probabilidades aumentan con el número de ejemplares inscritos por gama y no con la calidad de los mismos. También saben y por propia experiencia, que sus mejores ejemplares desaparecerán misteriosamente y sin que nadie se responsabilice por ello, que otros muchos morirán, y que los que regresen pueden ser portadores de cualquier cosa. Pero también saben que obtener premio representa la diferencia entre vender fácilmente y a buen precio sus ejemplares, o tener que malvenderlos a un mayorista o pajarería. Así, el fin último de esta afición no es el propio disfrute de la misma, sino que se ha prostituido hacia intereses mercantilistas. Esa es la esencia de esta maltrecha afición y la que sostiene toda esta farsa, porque la podredumbre no dimana desde arriba, sino desde abajo.

Reciente y tristemente, uno de los nuestros ha sido protagonista en televisión, en el programa Diario de… dirigido por Mercedes Milá. La razón: sus actividades de venta de pájaros al margen de la ley, en economía sumergida y sin cumplir ningún tipo de requisito sanitario, denunciado por una asociación protectora de animales (Justicia Animal). Pese a la relevancia en nuestro mundo de la noticia, el silencio al respecto es sepulcral en los foros, porque en definitiva, en mayor o menor escala, es lo que todos hacemos y nos sentimos reflejados. La venta de pájaros es el sustento de esta mal llamada afición, dirigida por personas que encubren e incluso promueven estas prácticas, realizadas también por ellos mismos. No quiero ni imaginar lo que diría Mercedes Milá si visitara el próximo Campeonato del Mundo y viera lo que allí se cuece, la corrupción que nos gobierna, la verdadera democracia de nuestras entidades, el trato que reciben nuestros “queridos” pajaritos, los maleteros en los aparcamientos, etc. etc. etc.

La sociedad, cada vez más sensibilizada con estos aspectos, repudia estas actuaciones, y nuestros políticos y autoridades, que acostumbran a mirar para otro sitio mientras inauguran nuestros eventos, se desmarcan de inmediato de nosotros a poco que les salpique el escándalo. En el caso de nuestro compañero, apodado como el “Sheriff de Valdemorillo” por la referida periodista, no resulta creíble que las autoridades de una población de apenas 12.000 habitantes desconociesen sus actividades; pero sin embargo, tras el escándalo, lo destituyen fulminantemente del cargo de Jefe de Policía Local y lo llevan a los tribunales para depurar posibles responsabilidades penales.

La cría-venta de animales está regulada por leyes de protección animal y sujeta a control sanitario y tributario, y nuestros pajarillos no escapan a esa regulación. Por toda nuestra geografía proliferan asociaciones de protección de los animales que vigilan y denuncian estas prácticas, que de momento, se dedican más a otras especies; pero nuestros eventos cada día son más notorios y no tardarán en fijarse en nosotros. En Extremadura, en concreto, se ha creado una federación de asociaciones protectoras que está siendo especialmente activa. Echad un vistazo al siguiente enlace:


Durante los escasos 5 años que llevo inmerso en el mundo ornitológico asociativo, he intentado promover multitud de cambios en este sentido a través de los eventos que he venido organizando y a través de la asociación que presido. Cambios que regularicen nuestra actividad, que promuevan la bioseguridad, aplicando medidas de bienestar animal, asumiendo la responsabilidad de las aves y practicando una democracia real; todo lo necesario para dignificar nuestra afición. En ocasiones y siendo consciente de que los cambios requieren de una evolución en el tiempo, reconozco haber hecho la vista gorda en ciertos aspectos, pero los cambios producidos son notorios y en consonancia con esa evolución. Aun así, el camino es muy largo y durante estos años he transmitido sin éxito alguno al Presidente de FOCDE todas mis inquietudes, que bien podrían haberse aplicado de manera progresiva en el Campeonato de España. Pero estas “tonterías” como él las califica chocan de frente con una mente alérgica a la legalidad y con un sistema dictatorial, donde la organización del evento es potestad única y exclusivamente suya.

Nuestros dirigentes, y me refiero a los de las dos Españas, deberían tomarse muy en serio la amenaza que se cierne, y con razón, sobre nosotros y nuestros eventos. El escándalo de nuestras prácticas no tardará en salpicarlos y cuando suceda, no habrá político que nos auspicie, nos subvencione o nos ceda sus instalaciones.

En España se venden 2 millones de anillas cada año y pese a la elevada mortalidad de ejemplares que se produce, prueba inequívoca de nuestra ineptitud e irresponsabilidad, representamos un mercado que mueve aproximadamente 1 millón de canarios cada año, que traducido en euros alcanzaría la cifra aproximada de 30 millones. ¿Por cuánto tiempo podremos seguir ocultando esta realidad? Sólo es cuestión de tiempo el que todos nos sintamos avergonzados públicamente, despreciados y repudiados, y así sucederá si somos incapaces de mirar más allá de esta realidad, mientras sólo nos preocupemos por ganar medallas y vender pajaritos, y mientras permitamos regímenes dictatoriales y corruptos. Todo puede irse al traste en cualquier momento, y entonces, de nada servirá lamentarse.

Yo creo en la ornitología deportiva, pero no en esta forma de entender la ornitología.

Me despido, para vuestra reflexión, con las palabras de la Alcaldesa de Valdemorillo:

“Ante los indignantes, bochornosos y lamentables hechos, difundidos ayer en un reportaje televisivo del programa Diario de… emitido por Cuatro,… el Gobierno Municipal muestra su total repulsa por los presuntos hechos delictivos cometidos… y agradece la labor de investigación seguida por el citado programa, al poner al descubierto una realidad del todo inaceptable…”

lunes, 14 de noviembre de 2011

Respuesta al Sr. Penzo.

El pasado día 9 de noviembre, el Sr. Penzo manifestaba en el foro de FOA su incapacidad para realizar comentarios en este blog, y que por tal razón publicaba dicho comentario en el referido foro. Recuerdo una vez más que el formato de este blog se sustenta en la plataforma creada por Google, que es la mayormente utilizada por miles de usuarios. Para facilitar la participación en el blog creamos la sección “Consejos útiles para participar” donde se explica detalladamente cómo hacerlo.

A continuación copio el texto publicado por el Sr. Penzo, para proceder a responderle posteriormente:

“Estimado Sr. Cuenca:

Han transcurridos más de dos meses en los que impunemente se ha dedicado a verter insidias, falacias, falsedades y medias verdades relativas a mi actuar, como persona y como presidente de F.O.A. y C.O.M.E., llegados a este punto y ante la manifiesta cobardía que le hace incapaz de relatar un hecho y decir claramente qué delito es y a quien se lo imputa, le pido por favor que si considera algunos de esos "hechos" que Ud. y sólo Ud. entiende como ciertos, constitutivos de algún ilícito penal, proceda INMEDIATAMENTE a denunciarlo y/o querellarse contra mi persona, en caso contrario le ruego que como Ud. mismo dice "se meta la lengua en ese sitio donde la espalda pierde su honroso nombre", pues de no hacerlo así, quedará patente su conducta injuriosa, o cuando menos calumniosa.

Esto es todo y quiero dejarle claro que esta será mi última intervención dirigida a Ud. por este asunto, no olvidándome de mostrar mi desconcierto al constatar cómo una persona de su valía y manifiesta capacidad, puede transitar por estos oscuros laberintos más propios de cobardes e ineptos”.

Respuesta:

Sr. Penzo; usted y el resto de dirigentes de este país, deben empezar a comprender de una vez, que están sujetos a una crítica legítima en el ejercicio de sus funciones, y que aceptar esas críticas no incluye emprender una campaña de desprestigio, cual jauría rabiosa, hacia la persona que las realice. El propósito de este modesto blog es el de informar a los lectores, criadores y aficionados de este país, de las noticias que acontezcan relacionadas con nuestro mundo ornitológico, así como ejercer de mecanismo de control a los poderes mediante la crítica y la denuncia pública. Este blog ha sido especialmente crítico con FOCDE, siendo entonces recomendado por ustedes; también ha sido especialmente crítico con personas por las que siento un gran afecto y respeto, como los representantes de la federación catalana, sin que éstos incurrieran nunca en lo que usted y los suyos han incurrido. Y por último le ha tocado a usted y a FOA, por las actuaciones que se han denunciado. Con todo esto lo que queda acreditado es la absoluta independencia de este blog, su fidelidad con la verdad, y que no pienso callarme ante nada ni ante nadie. Por lo tanto, no se lo tome como algo personal, porque no lo es.

Con respecto a usted, en este blog se denunciaron unos hechos veraces y acreditados, como el que usted creara una empresa para la comercialización de las anillas que ya venía fabricando y para la gestión de mundial. Su propio Tesorero, el Sr. Díaz, fue el que con sus propias explicaciones, terminó de inculparlo, admitiendo las prácticas que venían realizando y demostrando la verdadera finalidad de esa empresa.

Como ya hablamos en su día telefónicamente, los cargos directivos no son remunerados, y así se contempla en nuestros Estatutos, pero requieren de una dedicación especial que exige responsabilidad y esfuerzo personal. Ya le manifesté en su día y a usted le complació escucharlo, que mi opinión era favorable a que los directivos con dedicación especial, como puede ser su caso, fueran remunerados por ello. No por la ostentación del cargo en sí, sino por la realización de actividades concretas que requiriesen especial dedicación, como podría ser, por ejemplo, la organización de eventos. Pero también le aclaré que dicha remuneración debería de ser aprobada previamente por la Asamblea de la entidad e incluida en los Presupuestos anuales. De haberlo hecho así, yo hubiera sido el primero en apoyarle desde este blog, porque esa es la transparencia que exige nuestra afición.

Pero en lugar de eso, cuya remuneración hubiera estado bajo control, usted ha optado por montarse el chiringuito, persiguiendo así el máximo posible de beneficios, a costa de un cargo y valiéndose de él para beneficiarse económicamente. Y eso, lejos de ser legítimo, es corrupto. Su caso, Sr. Penzo, es exactamente el mismo que el de SGAE, donde sus directivos tenían montada una trama empresarial para lucrarse a costa de sus cargos en dicha entidad.

No Sr. Penzo, mi actuación no ha sido impune en ningún momento, pues mis manifestaciones han estado siempre suscritas por mi firma, identificada con mi nombre y apellidos, y por consiguiente, en plena asunción de posibles responsabilidades. Por la misma razón tampoco puede acusarme de cobardía. En cambio usted sí que ha sido cobarde, al insultarme cuanto ha querido en su sala oculta del foro de FOA, lugar al que no tengo acceso para replicarle. Eso sí se llama cobardía. Usted ha enviado a su propio abogado a desprestigiarme, poniendo de manifiesto su escasa ética profesional. Eso sí se llama cobardía. Y usted y sus colaboradores más directos, así como sus acólitos, se han dedicado a despellejar al mensajero en el foro de su federación. Eso sí se llama cobardía.

Creo que no es consciente de la imprecisión de sus palabras, impropia del máximo dirigente ornitológico de este país, pero además sorprende la imprecisión incluso de su propio abogado a la hora de manifestarse en cuestiones de Derecho, lo cual solo obedece a la demagogia de sus afirmaciones. Verá Sr. Penzo, tipificar sus actos en un tipo concreto de delito es algo que no puedo hacer yo, como bien sabe su abogado, porque eso sólo puede hacerlo un juez. De otro lado, el ejercicio del periodismo, aunque éste sea un periodismo de escasa trascendencia, plecuye con la denuncia pública de los hechos. En multitud de ocasiones y fruto de sus investigaciones, los medios de comunicación desvelan actuaciones que son punibles penalmente, pero no se dedican a ser adalides del bien ni nada que se le parezca. Corresponde a otros, ya sea al Ministerio Fiscal o a los propios afectados, llevar el asunto a los Tribunales. En mi caso, no soy ni Fiscal ni afectado, al menos directo.

Tanto usted como su propio abogado, inadmisiblemente me piden que me querelle contra usted; en su caso la cosa puede tener pase, pero en el caso de su abogado la cosa tiene miga, y con ello delata su intencionalidad. Existe una diferencia notoria entre denunciar y querellarse: denunciar es poner los hechos en conocimiento de la autoridad competente, querellarse es algo más, es personarse como parte, y para ello es necesario algo que se llama legitimidad, que al no ser afectado, no poseo, ya que usted no es funcionario público, sino dirigente de una entidad privada. Por tanto mi trabajo termina con informar de los hechos, querellarse compete los propios asociados de FOA.

Califica usted mi conducta como injuriosa, o cuanto menos calumniosa. Le sugiero que le pida a su abogado que le explique ambos conceptos, y así después comprenderá que debería haber dicho: calumniosa, o cuanto menos injuriosa. Pues bien Sr. Penzo, y hablando de credibilidad, si en verdad mi conducta es calumniosa, o cuanto menos injuriosa, y dado que ya tienen material más que suficiente por lo mucho que se ha hablado de este asunto, sorprende que no sea usted precisamente el que se querelle contra mí, dado que, supuestamente, habría atentado contra su honor. ¿No comprende que es usted el que en verdad debería querellarse? ¿Su abogado tampoco lo comprende así? ¿Por qué razón no dejan de marear la perdiz y proceden en consecuencia? ¿Cómo quedará su credibilidad si no lo hacen? Lo cierto, Sr. Penzo, es que usted no quiere hablar de todo esto delante de un juez y prefieren en su lugar hacerme callar por cualquier otra vía, ¿verdad?

Pero quien sabe, tal vez la maquinaria ya esté en marcha, y a lo mejor de una manera que no se espera. Tal vez alguien legitimado ya haya dado el paso; o tal vez no… Lo cierto es que en su día le recomendé que dimitiera de sus cargos y que con ello, dedicara sus esfuerzos a gestionar su empresa, pero desde la honradez y en igualdad de condiciones con cualquier otro empresario, sin valerse de sus cargos para beneficiarse, jugándose su propio dinero y no el de sus asociados, y remunerando a sus trabajadores en vez de valerse del trabajo altruista de sus socios. Usted ha optado, como esperaba, por hacer caso omiso a aquella recomendación y las posibles consecuencias se ciernen sobre usted, sobre FOA, y sobre el Campeonato del Mundo. Tengo la sensación de que, al final, todo esto se le va a atragantar. ¡Que Dios reparta suerte!