lunes, 19 de septiembre de 2011

Alea iacta est.

Hace tan solo unas semanas que este blog era de lectura recomendada por parte de los dirigentes de COE, ya que en el mismo se venían denunciando las múltiples irregularidades cometidas en FOCDE, especialmente durante su pasada Asamblea General, tras la cual abandonarían la entidad las federaciones y asociaciones disidentes. Algunos dirigentes de COE no dudaron un instante en lanzar sus suculentos cebos a los disidentes, clientes potenciales para sus lucrativos servicios. Este blog era entonces la referencia válida para confirmar las magnificencias de COE frente a las miserias de FOCDE.

Pero de repente, este mismo blog saca a la luz un escándalo que hace temblar todos los cimientos de COE, y especialmente los de FOA y todo lo que rodea al servicio de anillas de esta entidad y al próximo evento organizado por la misma, cual es el Campeonato del Mundo. Se evidencia así la independencia de este blog.

Sabía, cuando publiqué el artículo titulado “Homo sapiens”, que se producirían reacciones encaminadas a minar mi credibilidad, porque es así como siempre han reaccionado; y el antes recomendado blog pasaría a ser el blog de un indeseable desalmado, sencillamente porque los hechos imputados son irrefutables. No imaginaba sin embargo que llegaría a recibir amenazas de muerte desde teléfonos ocultos y con claro acento andaluz, ni que este blog fuera atacado por un trol, pero así ha sucedido. El referido trol se hace llamar alguienwapo e interviene en los comentarios con afirmaciones absolutamente capciosas, a las cuales no tengo inconveniente en responder una vez se haya identificado, tal y como se indica en las Normas de Participación (se puso esta norma precisamente para evitar a los trols). Sus comentarios no fueron borrados, a la espera de dicha identificación, pero en su lugar sigo recibiendo improperios, burlas e incluso la recomendación de estar calladito.

Ignoran los que promueven estas acciones que carecen de cualquier posibilidad de intimidarme para silenciarme, sino al contrario, consiguen que me reafirme aún más en mis posiciones, porque lo que delatan es que el dedo está justo en la llaga. Lamentablemente para ellos, esta vez no pueden silenciarme expulsándome de ningún foro, como ya hicieran en el pasado.

“Homo sapiens” fue un artículo en el que se denunciaban los hechos hoy conocidos por todos, en el cual se mantienen las formas respetando escrupulosamente el derecho a la presunción de inocencia del imputado y tratándolo de manera absolutamente respetuosa, e incluso brindándole el derecho de réplica que le permitiera dar una explicación. El siguiente artículo, titulado “La Tarara” rebatía fundamentadamente las excusas y pretextos alegadas por el Sr. Díaz en su descargo. Por último, el artículo “Cuestión de responsabilidad” advertía de los riesgos que pudieran derivarse de pretender pasar por alto los hechos, enmascararlos y aferrarse al poder temerariamente. En todos los artículos se han mantenido las formas y los preceptos referidos anteriormente.

Sabía que tarde más o menos, el Sr. Penzo intervendría para tratar de justificarse, exponiendo los pretextos que ya nos había anticipado el Sr. Díaz; lo que no podía imaginar es que llegara a caer tan bajo como ha caído, ni que fuera el mayor embustero del panorama ornitológico.

Efectivamente, en los últimos días se hace público en los foros un mensaje del Sr. Penzo emitido desde China, que inicialmente fue publicado en el foro de FOA en una sala oculta. Resulta de cobardes realizar las afirmaciones que realiza el Sr. Penzo de forma oculta, sin que el aludido pueda ejercer la réplica; pero al final todo sale a la luz y con ello se explican los hechos que puedan protagonizar posteriormente sus acólitos; muestra inequívoca de cómo funciona y de cómo se utiliza el susodicho foro.

Comienza su escrito el Sr. Penzo realizando una parodia con la que pretende compararme con un cerdo, cosa que yo nunca hice con él, para a continuación admitir los hechos y manifestar que éstos carecen de importancia. Cada cual, obviamente, da a las cosas la importancia que le conviene. Advierte así mismo de la probabilidad de que yo mismo tenga que responder ante los tribunales de justicia por los artículos publicados, pretendiendo tal vez con ello cargarse de razones ante sus propios acólitos.

Prosigue intentando volver en mi contra, mi propio principio de que ninguna persona con intereses económicos relacionados con la ornitología deba ostentar a la vez cargos relevantes en nuestras organizaciones, argumentando mi falta de pudor a la hora de organizar ORNIEXPO en el Nacional FOCDE siendo Presidente de una asociación de FOCDE. Parece haber olvidado el Sr. Penzo que en manera alguna yo mismo haya contradicho este principio, pues cuando nació ORNIEXPO, yo no era Presidente de nada, y no sólo eso, sino que nunca ostenté cargo relevante alguno en el que pudiera ejercer ningún tipo de influencia relacionada con ORNIEXPO. La diferencia con su caso es obvia. Por cierto, que el Sr. Penzo es pródigo en emitir calificativos despectivos hacia ORNIEXPO, tales como “espantoso” o “cutre”, refiriéndose a las ediciones correspondientes a los nacionales de Villafranca de los Barros y Dos Hermanas, aunque los centenares de felicitaciones recibidas al respecto confirman que existan otras opiniones. No quiero ni imaginar la opinión que el Sr. Penzo tendrá de lo que al respecto se hizo en el Polígono Hytasa, durante el Nacional de Sevilla.

Pero a la hora de verter mierda sobre mí, el Sr. Penzo recuerda a sus acólitos lectores que por culpa de ORNIEXPO se comenzó a pagar entrada, cuando antes era gratis; si bien no termina de aclarar el porqué, con todo lo cutre que ha sido ORNIEXPO, todos lo han imitado a continuación y todos han cobrado entrada por importes muy superiores. ¿Será por el mismo cutrerío que él pretenda cobrar 10 € por entrar al Mundial? ¿Y qué relación tiene todo esto con los hechos que se le imputan?

Las lindezas que me dedica prosiguen al afirmar que FOCDE ha prescindido de mis servicios profesionales para organizar ORNIEXPO junto con su Nacional porque no he cumplido mis compromisos con dicha entidad, según dice que manifiesta la propia FOCDE. ¿Qué es lo que está insinuando el Sr. Penzo?

Las verdaderas razones por las que se ha producido el divorcio entre FOCDE y ORNIEXPO las hice yo mismo públicas en este blog, y el Presidente de FOCDE siempre ha mantenido públicamente la gestión transparente de ORNIEXPO, como pueden acreditar los asistentes a las asambleas de cada año. En las sesiones de Junta Directiva y Asamblea últimas, el Presidente no se ha pronunciado y simplemente mantiene que la decisión es potestad del Comité Ejecutivo (cosa discutible). Dudo mucho que ningún directivo de FOCDE haya manifestado lo que afirma el Sr. Penzo, y como la insinuación es realmente grave, el Sr. Penzo deberá aclarar esta insinuación y precisar a qué se refiere, o por el contrario retractarse de ella, porque de otro modo tendrá que hacerlo ante un juez.

Por último, el Sr. Penzo sostiene y divulga entre sus fieles, que hace aproximadamente un año comencé a llamarle porque pretendía organizar la sala de ventas del Mundial, y que además lo hacía insistentemente y en domingos. Afirma que ante su negativa, desde ese momento se convirtió en objetivo de mi particular caza de brujas.

Con esta afirmación del Sr. Penzo, absolutamente falsa, mezquina y rastrera, pretende hacer creer que la información ofrecida desde este blog obedece a una especie de venganza o represalia, intentando crear animadversión hacia mi persona. Con esta basura, el Sr. Penzo no sólo me ha demostrado su verdadera calaña, también ha conseguido cabrearme.

Lo cierto de todo esto es que hace un año, y es de dominio público, yo no era precisamente bien visto entre las filas de COE, precisamente porque venía denunciando las tropelías cometidas por algunos de sus dirigentes, mientras que el resto se preocupaban de taparlas. En esa situación, difícilmente podía pretender yo tener ningún tipo de participación en el Mundial. Ya en el artículo titulado “El sentir de ANCEP”, publicado el 11 de febrero de 2011, salía al paso de ciertos rumores que se difundían en FOCDE y que pretendían justificar mis discrepancias con el Presidente de la entidad, que obedecían, según el rumor, a que pretendía organizar la venta en el Mundial. En dicho artículo cito textualmente:

“Lo cierto es que, aunque sólo fuera por no tener que tratar con ciertas personas, renunciaría a la tentación más tentadora; y francamente, el Mundial de Aguadulce no me interesa para nada, aunque eso no quite para que desee a sus organizadores directos la mejor de las suertes”.

Nunca fui persona que se arrastre por este tipo de cuestiones, y al contrario, antepongo mis principios a cualquier beneficio que pueda obtener, aunque esto no sea aplicable a muchos de nuestros dirigentes.

Sí es cierto que he mantenido dos extensas conversaciones telefónicas con el Sr. Penzo. La primera de ellas fue a instancias del propio Sr. Penzo y por mediación del Sr. Costas. Se produjo al poco tiempo de nacer este blog y con motivo de él. El Sr. Penzo manifestó al Sr. Costas, redactor por entonces de este blog, que le gustaba mucho la línea editorial del mismo, ofreciéndose para que pudiéramos contrastar cualquier información que afectase a FOA o COE. Dicho ofrecimiento me lo trasladó el Sr. Costas y con tal motivo llamé al Sr. Penzo para agradecérselo, e incluso le pedí recomendación para que alguien de COE se integrara en el blog como redactor. El aquel momento, el Sr. Penzó recomendó al Sr. Cárdenas, en el cual ya habíamos pensado el Sr. Costas y yo, pero que tuve que recusar porque el mismo ostentaba importantes cargos tanto en FOA como en COE, con lo cual difícilmente podría ser objetivo ni mucho menos crítico con ambas entidades. Manifesté al Sr. Penzo que era muy importante para nosotros que COE tuviera voz propia en el blog, comprometiéndose éste a recomendar a otra persona, cosa que nunca hizo.

La otra conversación fue con motivo de la Orden dictada por la Junta de Andalucía sobre requerimientos sanitarios que afectaban a las aves psitácidas. En aquella ocasión la conversación no fue tan cordial, dado que el Sr. Penzo mostró su intolerancia con mi opinión al respecto, y nos despedimos de manera tensa. Jamás se ha producido ninguna otra conversación entre el Sr. Penzo y yo, y jamás hemos hablado del Mundial.

Tampoco los hechos confirman la tesis del Sr. Penzo, pues según él, desde hace un año dejó de ser la esperanza para la ornitología y se habría convertido en objetivo de mi particular caza de brujas. Lo cierto es justo lo contrario, y la verdad es que durante todo este tiempo he estado apoyando al Sr. Penzo y a FOA, defendiendo y aplaudiendo su gestión, y son muchos los dirigentes de FOCDE que pueden confirmarlo. Esta situación sólo ha cambiado desde que descubrí la farsa que se tenía montada.

No obstante, como al final creo que nos veremos ante un señor vestido con una toga, conservaré los registros de las llamadas efectuadas desde todos mis teléfonos, tal y como constan en las facturas.

Este mensaje publicado en un foro oculto demuestra como Internet puede servir para difundir bulos con el propósito de desprestigiar a otras personas evidenciando la verdadera calidad humana de su autor. Es una prueba inequívoca de cómo se fomentan los odios entre aficionados con el propósito de sustentarse en el poder. El Sr. Penzo ha gozado de todas las oportunidades para explicarse, pero lo cierto es que de poco servirían sus explicaciones, porque la única ventaja que ofrece el montar una empresa paralela, cuyos accionistas o socios son personas físicas, no es otra que su lucro personal, explotando unos recursos y un evento para los que se han solicitado ayudas de administraciones en nombre de una entidad no lucrativa, y donde se pide a los criadores de base que trabajen altruistamente. El Sr. Penzo ha disfrutado de la oportunidad de dimitir dignamente, pero en lugar de eso ha pretendido cubrirme de mierda y ha logrado cabrearme. Sinceramente, no comprendo hoy cómo he podido confundirme tanto con este señor.

Pero en esa sala oculta no sólo interviene el Sr. Penzo, también lo hace el otro que me faltaba, el Sr. Yeves; y si grave puede ser la actuación del Sr. Penzo, lo realmente grave es lo que manifiesta el Presidente de COE y Presidente Adjunto de COM, quien afirma:

“La creación de estas sociedades paralelas y cuya gestión depende de los mismos directivos de la entidad organizadora, es una práctica habitual en todos los Campeonatos Mundiales. El fin primordial es canalizar todas aquellas operaciones financieras que devenguen o repercutan IVA, con el fin de hacer las declaraciones exigidas por la Agencia Tributaria. De esa forma se protege la calificación de entidad sin ánimo de lucro, en la actualidad de fines sociales, a la federación organizadora”

Obviamente son las mismas patrañas de siempre con el propósito de confundir a los criadores y de justificar sus propios actos, que como son tan limpios, por eso se hacen a las claras y con publicidad. Lo grave es que estas declaraciones manchan a toda la ornitología mundial y prueba que es la propia COM la que induce a estas actuaciones. Y es que mientras más hablan, más se auto inculpan.

Este blog ha sido mensajero de una noticia veraz, y lo ha sido manteniendo en todo momento las formas. El Sr. Penzo, como respuesta, ha pretendido matar al mensajero y lo ha hecho intentando desprestigiar y mancillar, generando odios hacia él. Ha cruzado el límite entre lo decente y lo indecente, y lo único que ha demostrado con ello, no ha sido desmentir los hechos, sino evidenciar su verdadera calidad humana.

Sr. Penzo, como sé que es asiduo lector de este “detestable” blog, le recomiendo que se ate bien los machos, porque se ha atrevido a cruzar el Rubicón, y como indico anteriormente, ha conseguido cabrearme de verdad.

“Alea iacta est”

Julio César

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cuestión de responsabilidad.

En nuestro mundo ornitológico son realmente pocos los que tienen verdadera dedicación especial por mantener a flote nuestras organizaciones. Esos pocos son los que en verdad trabajan y dedican su esfuerzo para la realización de actividades, y los que sostienen los servicios de nuestras entidades; mientras que los demás se mantienen al margen y disfrutan de dicho esfuerzo, preocupándose nada más porque sean satisfechas sus propias necesidades.

Esta apatía por parte de las bases, como si se lo merecieran todo por su cara bonita, es la misma que sienten por cualquier tema relacionado con el funcionamiento interno de sus asociaciones, despreocupándose de cualquier cosa que no sea el recibir cómodamente sus servicios (anillas, concursos, revistas, etc.) y dejando a los dirigentes toda la responsabilidad al respecto, pero también sin control efectivo alguno sobre sus actuaciones. Esa misma negligencia propicia a su vez el que los dirigentes dejen de informar y dar explicaciones a aquellos que no se preocupan ni quieren recibirlas, dando como resultado un funcionamiento oligárquico de nuestras entidades que se distancia del que debe ser y del que contempla la LODA, hasta el extremo de que muchas asociaciones lleven varios años sin tan siquiera celebrar su Asamblea bajo el pretexto de la escasa concurrencia de asociados a la misma. Es la “pescadilla que se muerde la cola”: los dirigentes no informan a sus asociados porque éstos no se preocupan, y éstos no se preocupan porque tampoco son informados.

Este distanciamiento entre asociados y representantes, en verdad genera situaciones de obligada irregularidad, donde los últimos asumen el control pleno de la asociación, fuera ya de cualquier tipo de control por parte de los asociados y propiciando el que sea fácil caer en diversas “tentaciones” más relacionadas con la corrupción que con el ejercicio responsable del cargo.

Sin embargo, un dirigente responsable no debe nunca perder de vista que gestiona un dinero que es de todos los asociados y que por lo tanto les pertenece, aun cuando éstos muestren la mayor de las apatías; apatía que nunca debe justificar el no informar debidamente a quienes tienen derecho, ni el no promover la implicación de los asociados en asumir responsabilidades en las actividades de la asociación. Sólo así, la pescadilla dejará de morderse la cola.

Toda esta exposición viene a colación del silencio elocuente e inculpatorio, por parte de los directivos de FOA ante los graves hechos denunciados en este blog en sus dos últimos artículos, relacionados con el servicio de anillas de gestión Penzo y la empresa que al efecto ha constituido; la cual además pretendía implicarse en los servicios al Mundial de Aguadulce organizado por la entidad que preside, de manera que hubiera podido haberse lucrado ilegítimamente con el referido servicio de anillas, y que también lo pretendiera con la organización del Mundial; circunstancias respaldadas además por las posteriores declaraciones del Sr. Díaz, evidenciándose a sí mismo como presunto cómplice necesario.

Este silencio evidencia lo anteriormente expuesto, y que dichas explicaciones, que se nos deben a todos, pues el Sr. Penzo es también el Presidente de COM-E, se darán exclusivamente en el ámbito privado de la próxima Asamblea General de FOA, en la que, tal y como se sugiere anteriormente, la apatía de los asociados permita echar una “capita de tierra” por encima para mantenerse en sus cargos y proseguir con sus proyectos, conducta ya recurrente en los múltiples casos de presunta corrupción que hemos vivido en los últimos tiempos.

Pero esta vez han ido demasiado lejos, pues en el caso de las anillas ya se trata de hechos consumados y admitidos explícitamente por el propio Tesorero de FOA. La trascendencia además es de tal magnitud que afecta al máximo responsable de la organización del Mundial, un evento que no pasará inadvertido a las administraciones andaluzas y que será protagonista de portadas en los medios de comunicación de dicha autonomía. Esta vez no alcanzan a comprender que mantenerse a toda costa en sus cargos pone en peligro incluso la propia celebración del Mundial y el prestigio de la entidad organizadora. Por ello, tal y como se indicaba en el anterior artículo, la única salida digna que les queda a los Sres. Penzo y Díaz, es la dimisión de todos sus cargos.

Los dirigentes de FOA deben comprender que el caso se les ha ido de las manos, y que cualquier criador de base podría filtrar a los periódicos andaluces las noticias de los hechos denunciados; estos periodistas luego son los que asistirán a las ruedas de prensa previas al Mundial, y sin duda les preguntarán por estos hechos. También cualquier criador de base podría informar confidencialmente de estos hechos a la Fiscalía Provincial de Almería, quien podría investigar de oficio. Las mismas administraciones públicas, como la Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Aguadulce, Diputación de Almería, Cámara de Comercio de Almería, etc. querrán desvincularse ante la sospecha de un caso de presunta corrupción.

Definitivamente NO, esta vez han ido demasiado lejos y no bastará con silenciarlo en una simple asamblea. La única manera de salvaguardar a FOA, al Mundial, y al prestigio de esta afición, no es otra que dimitiendo. La responsabilidad de la decisión y de las consecuencias que se deriven, será exclusivamente de los protagonistas.

Confío plenamente en la capacidad de los andaluces, compañeros por encima de todo, para salir airosos de este entuerto, y que el Mundial sea finalmente todo un éxito. Pero para ello será necesario no mirar para otro sitio y asumir la responsabilidad que les corresponde.

“Aquel hombre que pierde la honra por el negocio, pierde el negocio y la honra”

Fco. de Quevedo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

La Tarara...

Cuando publiqué el artículo anterior, titulado Homo sapiens, era consciente de que le sucedería una segunda parte, cuyo contenido dependería de las reacciones que suscitase el primero. Y al decir verdad, la reacción generalizada producida obedece a un silencio sepulcral, como si los aficionados y dirigentes de este país, de repente, se hubieran quedado mudos. Es fácilmente comprensible este hecho, pues posiblemente estemos ante el mayor escándalo de la ornitología nacional de su historia, al afectar a su máximo dirigente y a la organización de todo un Mundial.

La primera respuesta por parte de un responsable de la entidad aludida la realiza el Sr. Díaz, quien denota nerviosismo en su intervención y en la cual, no intenta desmentir la información desvelada, sino que pretende hacer ver que todo es normal y correcto, auspiciado por la mismísima COM y sugiriendo que estas prácticas son habituales y obedecen a la conveniencia de descargar de obligaciones fiscales a la entidad organizadora. El Sr. Mateos ve respaldadas con el artículo sus propias tesis e incide en sus demandas, originando así sucesivas intervenciones en Creatuforo y en el foro de FOA, entre ellas las del propio Sr. Díaz o el Sr. Cárdenas, ambos directivos de FOA.

De manera especial llamó mi atención la cuestión que me plantea el Sr. Sanchís, que tiene su origen en las falacias y falsedades promovidas por el Sr. Díaz para intentar justificar lo injustificable, y que veremos más adelante; posiblemente sus dudas estén generalizadas entre los aficionados de base. El Sr. Sanchís pregunta literalmente: ¿cómo ha de gestionar una federación sin ánimo de lucro un evento de estas características? Y si ésta no puede gestionarlo, ¿cuál es la solución?

El Sr. Sanchís, obviamente, se ha dejado confundir por las explicaciones dadas por el Sr. Díaz, porque las respuestas las tiene delante de sus propias narices y son las siguientes:

A la primera: Una federación sin ánimo de lucro puede organizar un Mundial de la misma forma que una asociación o federación sin ánimo de lucro organiza un concurso social o un Nacional, porque las características de un Campeonato del Mundo son exactamente las mismas, salvando la diferencia de participación entre ellos. FOA organizó el año pasado el Campeonato de España COE sin necesidad de subterfugio alguno.

A la segunda: Si en verdad no lo puede gestionar, porque no tiene capacidad para hacerlo, tal y como expresó el Sr. Penzo en la pasada Asamblea de COE celebrada en Madrid durante el mes de abril y a propósito del Nacional, según consta en el Acta de dicha asamblea, pues que no lo solicite. El Sr. Penzo dijo: “Solicitar el Campeonato de España es tener los medios para poder gestionarlo, asumiendo las posibles pérdidas o ganancias, o de lo contrario abstenerse”.

Pero lo que en verdad subyace tras las dudas expresadas por el Sr. Sanchís y que son sin duda promovidas por nuestros dirigentes intencionadamente para enmascarar sus actos, es en verdad un profundo desconocimiento de la esencia de nuestro mundo asociativo y de la verdad que representa el “sin ánimo de lucro”, cosa que ya expliqué en el anterior artículo, y que para conocimiento general, vuelvo a repetir con mayor detenimiento.

Nuestras asociaciones (las federaciones son asociaciones de 2º grado) son entidades que, desde el mismo momento de su constitución, a través del Acta Constitucional, poseen personalidad jurídica propia y adquieren la plena capacidad de obrar. Esto quiere decir que gozan de reconocimiento del Estado para relacionarse en todos los ámbitos con sus propios asociados y con terceros; así, pueden comprar, vender, facturar, cobrar, pagar, contratar, recibir subvenciones, personarse en causas judiciales, etc. etc. etc.; o sea, exactamente los mismos derechos que cualquier otra persona, física o jurídica, que no esté incapacitada.

Las asociaciones declaran en sus estatutos los fines para los que se constituyen, y funcionan, o deberían funcionar, en términos generales, como cualquier empresa o asociación mercantil. Para el logro de sus fines, la plena capacidad de obrar les otorga la capacidad de realizar actividades, incluidas las comerciales. La diferencia entre una entidad sin ánimo de lucro y una entidad mercantil es que en la primera, los beneficios obtenidos de sus actividades no pueden ser repartidos entre los asociados, sino reinvertidos en los fines de la misma, mientras que en la entidad mercantil dichos beneficios se reparten entre los asociados (lucro). Una entidad sin ánimo de lucro, al igual que una entidad mercantil, puede remunerar a sus dirigentes, comprar, vender, fabricar, contratar servicios profesionales o incluso tener trabajadores asalariados. Y al igual que una entidad mercantil, si nuestras asociaciones realizan este tipo de actividades, están obligadas a repercutir el IVA y declararlo, a pagar el IAE si corresponde, el IRPF y el Impuesto de Sociedades; o sea, igual que cualquier empresa lucrativa que interviene en el mercado. Sin embargo existen diversas ventajas y exenciones que favorecen a las entidades no lucrativas y que, consiguientemente y al contrario de lo que se viene diciendo, desgravan sus cargas fiscales. Hablar de dichas exenciones no es el objeto del presente artículo y siempre puede consultarse una asesoría fiscal, pero de todos modos, las Comunidades Autónomas distribuyen gratuitamente una Guía Práctica sobre la constitución y funcionamiento de las asociaciones, en la que se explica detalladamente todo esto.

No obstante a lo anterior, lo normal es que nuestras asociaciones ornitológicas no realicen actividades comerciales y se limiten al cobro de derramas y cuotas sociales, las cuales están exentas de carga fiscal. Dichas asociaciones pueden solicitar de Hacienda la exención de hacer la declaración de IVA.

Tal vez todos estos conceptos queden mejor aclarados con un ejemplo:

Imaginemos una asociación ornitológica recién creada; al principio es una asociación pequeña que simplemente cobra las cuotas sociales y las cuotas de las anillas, además organiza un pequeño concurso en el que participan exclusivamente los propios asociados, a los cuales les cobra una cuota por pájaro participante. Esta asociación está exenta de hacer declaración de IVA, pues los conceptos referidos están exentos de dicho impuesto. Pero con el tiempo la asociación crece, y decide además que con motivo del concurso va a fabricar camisetas para su venta, e incluso montan un economato para vender productos ornitológicos. En este caso se está produciendo una actividad comercial en toda regla, y mientras mayor sea el beneficio de dicha actividad, mayor será la solvencia de la asociación para cumplir sus fines; pero efectivamente, la asociación tendrá que cumplir con todas sus obligaciones fiscales, como cualquier otra entidad que realice esa misma actividad comercial, y aun así, seguirá siendo beneficiada por ciertas exenciones.

La realidad, aplicada de manera genérica, es que nuestras asociaciones no suelen cumplir con sus obligaciones fiscales, aunque en verdad se trata, en la inmensa mayoría de los casos, de cantidades nimias. Pero esta premisa no puede ser pretexto para que entidades que sí mueven cantidades importantes de dinero, máxime en el caso de la organización de todo un Mundial, que baraja cifras astronómicas, se incurra en ello.

Todas estas aclaraciones expuestas anteriormente son tan veraces que basta con constatarlo en la legislación fiscal o con consultarlo con cualquier experto, y lo que vienen a demostrar es que todas las argumentaciones expuestas por el Sr. Díaz son absolutamente falsas, y tienen como propósito justificar unos hechos que no son justificables.

El Sr. Díaz afirma que la propia COM recomienda crear una empresa para gestionar el Mundial, como si dicha recomendación proviniera de un organismo oficial de refutado prestigio, lo cual no causa otra cosa que rubor. En verdad ducho mucho que dicha recomendación se haya dado por escrito y sea firmada por el Presidente de la entidad, y más bien se trate de una simple conversación verbal, sin dejar rastro alguno, realizada a título personal por alguno de sus dirigentes, quien quizás, ya tenga sobrada experiencia en la creación de este tipo de empresas. También intenta hacer creer que no es la primera vez que esto se hace, haciendo creer que se trata de una práctica habitual, lo cual, lejos de aportar credibilidad a sus alegatos, lo que hace es impregnar de sospecha de presunta corrupción a toda la ornitología mundial, y promovida, según se deduce, por la propia COM.

Lo cierto es que el Sr. Díaz, admite explícitamente los hechos denunciados en este blog, con lo cual, se acredita una vez más la veracidad de sus informaciones. Y lo admite porque dichos hechos son irrefutables y están al alcance de cualquiera que simplemente consulte el BORME, pero que se ha mantenido oculto ante todo el mundo, y que de hecho, nunca hubiera visto la luz de no ser porque este blog lo ha denunciado. Ahora solo queda intentar justificarlo y rodearlo de un aura de normalidad, aportando argumentos que son falsos y en los que incurre él mismo en clara contradicción.

El Sr. Díaz ha declarado:

“El Campeonato Mundial requiere una financiación extraordinaria, que no la puede atender FOA sin entrar en la cualidad de ánimo de lucro de la que estamos exentos ahora, somos entidad de utilidad social, a cuyo amparo estamos solicitando beneficios fiscales a la Administración”

A este respecto, cabe recurrir a las palabras del propio Sr. Penzo referidas anteriormente, y tal y como él expresó, si FOA no tiene capacidad financiera para gestionar un Mundial, pues que no lo hubiera solicitado. Resulta contradictorio que si FOA admite que no tenga esa capacidad financiera, pueda tener dicha capacidad una empresa de reciente creación y con un capital social de tan sólo 3.100 euros.

Pero tal y como se explica anteriormente, la organización del Mundial no tiene nada que ver con la cualidad del sin ánimo de lucro, porque FOA puede realizar cualquiera de las actividades necesarias para su organización, el único requiso para no incurrir en ánimo de lucro es el de no repartir entre dirigentes ni asociados los beneficios obtenidos, porque si así fuera y a diferencia de una entidad mercantil, no sería otra cosa que corrupción.

Tampoco FOA es una entidad de utilidad social o pública, porque dicha entidad no cumple con los requisitos ni ha sido así declarada por la Administración. Ni tampoco pueden solicitar ventajas fiscales más allá de las concedidas por la legislación para entidades no lucrativas, aunque no se comprende por qué las solicitan si como afirma, todo va a ser gestionado por una entidad mercantil, que como tal, siempre gozará de menores exenciones fiscales que una entidad sin ánimo de lucro. Una contradicción tras otra.

Y prosigue:

“Como ocurre en todos los Campeonatos Mundiales o grandes certámenes, se hace un contrato con una empresa de servicios que tenga la facultad de poder plantear el tema en plan comercial; es decir, poder para facturar o vender entradas para la visita al público del evento, además de establecer de forma legal el mercado de pájaros, los servicios veterinarios y de certificados sanitarios, y todo lo que supongan aspectos comerciales. Esta empresa puede ser cualquiera de las existentes o crearla para mayor control y beneficio”.

Y entonces… ¿cómo hicieron todo esto el año pasado en el Campeonato de España? Realmente no sé cómo se haya realizado en anteriores Campeonatos del Mundo, lo cual tampoco tendría por qué ser una referencia válida. Lo que si es cierto es que FOA tiene plena capacidad jurídica para realizar cualquiera de estas actividades, simplemente cumpliendo con sus obligaciones fiscales. No obstante, efectivamente FOA podría contratar igualmente los servicios de una empresa externa especializada en la organización de eventos, y no una empresa de intermediación comercial. En tal caso, dicha empresa, y reitero lo de externa, repercutiría en los costos del Mundial sus minutas, honorarios o beneficios previamente pactados por su gestión. En el caso de constituir una nueva empresa, específicamente para la gestión del Mundial, que sería otra posible opción, dicha empresa debería de ser una sociedad limitada cuyo único socio fuera la propia FOA, y nunca una empresa privada de una persona física, en la que FOA carecería de cualquier tipo de control interno. Pero esto carecería de verdadero sentido, porque si FOA constituyera una empresa mercantil, siendo FOA el único socio, dicha empresa no disfrutaría de las exenciones fiscales de las que disfruta actualmente siendo una entidad no lucrativa. Absolutamente contradictorio.

Con respecto a las anillas de gestión Penzo (en adelante las llamaremos así), el Sr. Díaz ha declarado:

“Por otra parte, las anillas de gestión FOA hasta ahora han sido funciones de intermediación para nuestra federación, que no factura, es decir, la FOA es un cliente como lo pueden ser cualquier federación de la COE. Hasta ahora hemos consumido anillas de gestión FOA, la FOA y algunos más, pero para este año el mejor precio o la mala calidad de otras va a volcar la mayoría de las peticiones en este tipo de anillas, lo que desborda nuestro trabajo, por lo que para atender el tema comercial de las anillas se requiere también una empresa de servicios”

Explícitamente admite la intermediación de FOA entre el fabricante y otras federaciones que han consumido estas anillas; y aclara que no han emitido factura por ellas (economía sumergida). Lo cual prueba que no se trata de una mera intermediación, sino de una distribución, pues implícitamente se admite también el cobro de las anillas por parte de FOA y no del fabricante, a los precios fijados por FOA. El Sr. Díaz además, en su calidad de Tesorero de FOA, es quien debe efectuar los pagos de las anillas al fabricante, por lo que debería tener en su poder las facturas correspondientes a las compras de las mismas, en las que deben constar los datos de identificación del fabricante, así como el precio original de las anillas, evidenciando la diferencia entre lo pagado y lo cobrado a otras federaciones, demostrando el verdadero beneficio de FOA obtenido por la distribución. Pero como las anillas se están vendiendo sin factura a otras federaciones, obviamente no puede existir factura de compra de dichas anillas para evitar delatar el presunto fraude fiscal. Para ello además se necesita la connivencia del fabricante, que sirva las anillas sin emitir la preceptiva factura. Desde el Mundial de Matosinhos en 2010 se implantaron las llamadas anillas gestión FOA, de las que nunca se aclaró su origen, y ahora se crea a escondidas una empresa de la que es titular el Sr. Penzo y de la que el Sr. Díaz admite que en adelante es la que va a gestionar dicho servicio. Esto aclara cual era el verdadero origen de las anillas y explica el hecho de que no se emitieran facturas, lo cual demuestra además que no existe ningún tipo de control documental sobre el dinero generado por esta actividad.

Para justificar la creación de la empresa del Sr. Penzo y que sea ésta la que gestione las anillas, añade otra falacia más, al afirmar que dicho servicio, dada su magnitud, desborda la capacidad de FOA. La falacia queda al descubierto si recordamos que hace tan solo unos años, cuando todos estábamos unidos, FOCDE gestionaba una cantidad de anillas muy superior.

Por último, el broche de oro lo pone el Sr. Díaz cuando afirma:

“Todo esto será llevado a la asamblea de octubre para proceder a contratar con la empresa de Penzo, o formar otra con las características que decidamos…”

¿Y ahora se acuerda el Sr. Díaz de la Asamblea? ¿Ahora se acuerda de constituir una empresa con las características que decidan en ella? El Sr. Díaz además, no ha reparado en que el representante legal de FOA es el Sr. Penzo, quien a su vez es también el representante legal de su empresa, por lo que un contrato entre ambas entidades sería firmado exclusivamente por él, en su calidad de representante legal de las dos. Esto quiere decir que el Sr. Penzo reconoce la capacidad de sí mismo, y si el mismo no cumple las condiciones del contrato se demandará a sí mismo judicialmente. Perdonad pero mis carcajadas son inevitables ante tan paradójica situación. ¿Qué pensaría un juez de este contrato? Como comprenderéis, no solo carece de cualquier validez legal, sino que podría interpretarse como un claro indicio de algo mucho peor. ¡Menudas barbaridades se le ocurren al Sr. Díaz para intentar salir de este atolladero! Claro que dicho contrato no hubiera sido necesario, de no ser porque se “ha levantado la liebre”.

Pero es que además no aclara qué conceptos serán gestionados por la referida empresa y qué conceptos no. ¿Acaso las inscripciones del Mundial habrá que pagárselas al Sr. Penzo? Y las subvenciones ¿Quién las recibirá? ¿O tal vez sólo dejemos a la empresa del Sr. Penzo gestionar los cargos, como la adquisición de jaulas, estanterías, etc.; los cuales pueden redundar en pingues beneficios en concepto de intermediación? ¿Qué es lo que en verdad se pretende contratar? Dependiendo de cuál sea la respuesta a esta cuestión, podría intuirse que pudiera tratarse de una artimaña para desviar fondos, beneficiar ilegítimamente al titular de la empresa, o incluso defraudar a los proveedores.

En fin, que todo lo expuesto es muy “normal” y habitual según el Sr. Díaz, y recomendado por la mismísima COM.

Cambiando a otro de los actores participantes en este reality, he de confesar que estaba muy expectante a la reacción del Sr. Cárdenas, por cuanto se trata de una persona por la que siento un gran respeto, y que, junto con el Sr. Penzo, representaban a esa savia nueva que tanto necesita esta afición. Pero su intervención no ha podido ser más decepcionante para mí.

Esperaba del Sr. Cárdenas que, en aras de la transparencia que tanto promueve, reivindicara una investigación seria y rigurosa que esclareciera los hechos y sus circunstancias. Pero en lugar de eso realiza una crítica superflua del artículo que denuncia esos hechos, intentando restar crédito a lo narrado por sus formas e incluso adivinando la intencionalidad de su autor, que según él no es otra que sembrar dudas entre sus asociados, aunque olvida que toda intencionalidad debe sustentarse en un móvil.

Efectivamente y como indica el Sr. Cárdenas, Homo sapiens es un artículo incluido en la sección de opinión y no en la sección de noticias, según está estructurado el blog. La diferencia es notable, pues mientras la sección de noticias debe ceñirse exclusivamente al relato de los hechos, la sección de opinión permite reflexionar sobre ellos de muy diversas formas, y en ellos, lejos de poseer una verdad absoluta, que nunca existe, está permitida la subjetividad de su autor, con la cual se podrá concordar o discrepar. O sea, el artículo se basa en hechos concretos y constatados por diversas vías, y sobre ellos se especulan hipótesis y supuestos posibles debidamente argumentados, razonados, y sustentados en dichos hechos; reflexiones que el autor comparte con sus lectores. Y digo supuestos porque en verdad es todo lo que se puede hacer ante las circunstancias que rodean a un Mundial que todavía no se ha celebrado. Luego, los criterios personales de cada uno le llevarán a deducir sus propias conclusiones. Eso es un artículo de opinión y como tal se ha presentado, pero los hechos siguen siendo los que son, y en ellos no ha entrado el Sr. Cárdenas.

Indicios, supuestos, hipótesis, teorías…, palabras todas ellas utilizadas por el Sr. Cárdenas en su exposición, con la aparente intención de minimizar el crédito del contenido del artículo. Pero parece ignorar el Sr. Cárdenas que son las mismas palabras que utilizan la Policía, los fiscales o los jueces en el transcurso de sus investigaciones. De hecho, cuando un juez decide incoar un caso penal, dicta un auto en el que indica dicha incoación porque existen indicios de criminalidad, ya que los hechos no constituyen pruebas hasta que el juez los incluya en los Hechos Probados de la Sentencia; por eso, nunca hablo de pruebas, sino de hechos constatados.

También parece reprochar el Sr. Cárdenas que en el artículo se emplee el tiempo verbal condicional o expresiones no concluyentes, según él con la intencionalidad de no afirmar nada, y consiguientemente, de no asumir responsabilidad. Resulta decepcionante que una persona tan instruida como él no alcance a comprender que dichos recursos se emplean, precisamente, porque son preceptivos para salvaguardar el derecho a la presunción de inocencia que asiste al protagonista de los hechos, en este caso al Sr. Penzo. Y como no me creo que el Sr. Cárdenas ignore esta circunstancia, entonces sólo puedo pensar que su reproche tenga otra intencionalidad.

Sorprende además que el Sr. Cárdenas dedique casi la mitad de su escrito a desvincularse de los perfiles descritos en el artículo, y la verdad es que no entiendo por qué razón se siente aludido. Se supone que sabe leer, y creo que en el artículo no se habla genéricamente de los dirigentes ornitológicos; dichos perfiles se refieren exclusivamente a aquellos dirigentes que se aferran patológicamente a sus cargos, y eso creo que se aclara convenientemente. En manera alguna se da a entender en el artículo que no existan dirigentes serios, honestos y responsables. Si el Sr. Cárdenas siente la necesidad de justificarse o aclarar que él no se corresponde con dichos perfiles, sus razones tendrá para ello.

Pero es que además, el Sr. Cárdenas sugiere que ni tan siquiera haya recibido informe alguno, haciendo ver que se trata de un recurso para adornar de misterio el artículo o para dotarlo del rigor de una investigación periodística. Ignoro por completo en base a qué indicios realice tal suposición, salvo que su imaginación esté muy desarrollada. Para dar firmeza a su hipótesis sugiere que la información me haya llegado a través de la empresa a la que El Sr. Penzo solicitó precios del tubo de aluminio para fabricar sus anillas, y a la que el Sr. Penzo, según afirma el Sr. Cárdenas, proporcionó los datos de su empresa, hecho que sucedió durante el Mundial de Matosinhos; o sea, cuando la empresa del Sr. Penzo ni siquiera había sido aún constituida. Obviamente, el Sr. Cárdenas falta a la verdad.

Por último, el Sr. Cárdenas, al objeto de encubrir los hechos, afirma que todo en FOA es transparente como el agua, y que la información denunciada en el artículo está en la red al alcance de cualquiera. Con ello, el Sr. Cárdenas está admitiendo implícitamente que era conocedor de los hechos, pero es que además es una falacia, pues efectivamente la información está en la red a disposición de cualquiera, pero no aclara que es de cualquiera que tenga conocimiento de que exista un Boletín Oficial del Registro Mercantil, y de cualquiera que lo consulte periódicamente para comprobar si nuestros dirigentes montan empresas. Me pregunto cuántos de los criadores españoles cumplen con el primer requisito y además realizan esa labor de comprobación. Desde luego no soy yo uno de ellos.

Efectivamente, la actuación de FOA es escrupulosamente transparente, tan transparente que un asunto tan “normal”, tan “legítimo” y tan “recomendado” como que el Presidente de la entidad organizadora del Mundial se monte un “chiringuito”, que la propia FOA lo ha publicado a bombo y platillo en su página web y en todos los foros de Internet para que fuera de conocimiento general. Es tan transparente que la venta y distribución de las anillas se realiza en economía “sumergida”, precisamente porque así están perfectamente controlados todos los documentos contables relacionados con la misma. Pues si esto es lo que el Sr. Cárdenas llama transparencia, entonces mejor se dedique a otra cosa, porque como directivo responsable, no puede haberme decepcionado más.

Como resumen y a tenor de toda la información expuesta, incluida la aportada por los dirigentes que al respecto se han manifestado, podemos extraer las siguientes conclusiones:

1ª.- Que el Sr. Penzo ha mentido a todos los criadores españoles, y especialmente a los andaluces, en lo concerniente a las anillas de gestión FOA, y que en adelante se llamarán de gestión Penzo.

2º.- Que el servicio de anillas de FOA y su distribución a otras federaciones se ha realizado, presuntamente, en economía sumergida, no existiendo por tanto documentación contable de control, y consiguientemente, expuesta a lucros ilegítimos.

3º.- Que el Sr. Díaz, en su condición de Tesorero de la entidad, es presuntamente cómplice necesario en estos hechos.

Aclaro, por si el S. Cárdenas no se ha enterado aún, que utilizo la presunción porque es preceptivo para salvaguardar el principio de presunción de inocencia, pues sólo un juez puede sustraerse en la Sentencia de dicho precepto.

4º.- Que el Sr. Penzo es Presidente de FOA, entidad organizadora del Mundial; y Presidente de COM-E; y hace seis meses ha constituido una empresa de intermediación comercial como socio y administrador único, cuya actividad coincide con las necesidades de dicho evento. El fin de toda empresa es el lucro personal de sus socios.

5º.- Que estos hechos se han producido en la más absoluta ocultación, y sólo han visto la luz por medio de este blog.

Con todo esto, lo único que se les ocurre decir, una vez descubiertos, es que todo es muy normal y que con ello se pretende beneficiar exclusivamente a FOA. Se nos han presentado argumentos falaces y falsos para justificarse, que han sido desmontados uno a uno, y encima se nos pretende hacer creer que el Sr. Penzo es una especie de filántropo que ha invertido su dinero particular en crear una empresa, lo cual ya conlleva importantes gastos, y va a soportar todas las cargas fiscales y gastos generales de la misma, para que los beneficios sean todos para FOA. Y ahora, tras ser descubiertos, dicen que van a consultar a la Asamblea de FOA...

Con todo lo expuesto, se deducen dudas razonables de graves implicaciones que exigen una explicación seria y rigurosa por parte de los autores que nos convenzan a todos de la buena fe que justifique sus actos. Pero los hechos son los que se han producido y tienen escasa justificación. La ocultación es el mayor indicio de culpabilidad y esa no puede justificarse en manera alguna, así que difícilmente podrán hacer otra cosa que cantarnos La Tarara…

A los Sres. Penzo y Díaz sólo les queda una salida digna: la de presentar la dimisión de todos sus cargos. Pero dignidad es lo que falta en esta afición y la palabra dimisión no parece existir en el vocabulario de nuestros dirigentes, por lo que no soñemos con que se produzcan.

Resultaría muy ilustrativo, a posteriori del Mundial y con los hechos ya consumados, conocer la opinión de Administraciones, Hacienda Pública o Fiscalía, sobre todas estas declaraciones y actuaciones.

Como regalo final, os dejo un par de artículos del Código Penal, alusivos a lo que algunos consideran como normal y además recomendado por COM:

Artículo 286 bis.

1. Quien por sí o por persona interpuesta prometa, ofrezca o conceda a directivos, administradores, empleados o colaboradores de una empresa mercantil o de una sociedad, asociación, fundación u organización un beneficio o ventaja de cualquier naturaleza no justificados para que le favorezca a él o a un tercero frente a otros, incumpliendo sus obligaciones en la adquisición o venta de mercancías o en la contratación de servicios profesionales, será castigado con la pena de prisión de seis meses a cuatro años, inhabilitación especial para el ejercicio de industria o comercio por tiempo de uno a seis años y multa del tanto al triplo del valor del beneficio o ventaja.

2. Con las mismas penas será castigado el directivo, administrador, empleado o colaborador de una empresa mercantil, o de una sociedad, asociación, fundación u organización que, por sí o por persona interpuesta, reciba, solicite o acepte un beneficio o ventaja de cualquier naturaleza no justificados con el fin de favorecer frente a terceros a quien le otorga o del que espera el beneficio o ventaja, incumpliendo sus obligaciones en la adquisición o venta de mercancías o en la contratación de servicios profesionales.

Artículo 295.

Los administradores de hecho o de derecho o los socios de cualquier sociedad constituida o en formación, que en beneficio propio o de un tercero, con abuso de las funciones propias de su cargo, dispongan fraudulentamente de los bienes de la sociedad o contraigan obligaciones a cargo de ésta causando directamente un perjuicio económicamente evaluable a sus socios, depositarios, cuentapartícipes o titulares de los bienes, valores o capital que administren, serán castigados con la pena de prisión de seis meses a cuatro años, o multa del tanto al triplo del beneficio obtenido.

Y me despido con una cita:

“El fin de la política no viene siendo desde hace 40 siglos más que ocultar la verdad a los ojos de los necios”

Enrique Jardiel Poncela.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Homo sapiens

A mi regreso de vacaciones por el “verde” de España, tal vez buscando la paz y sosiego de temperaturas más agradables y con el propósito de desintoxicar mi mente de las burdas mezquindades de nuestro panorama ornitológico, me encuentro con las reacciones de algunos “gallos” cuyo talante e intereses no les permiten aceptar las críticas recibidas, e incurren en lo único que les queda, que lejos de rebatir esas críticas no es otra cosa que intentar desacreditar al autor de las mismas.

Las manifestaciones de estos conocidos gallos, acostumbrados a campar a sus anchas sin dar explicación, ponen de manifiesto que aún no han comprendido que los tiempos han cambiado, que las dictaduras están obsoletas y que ellos mismos y sus métodos ya están fuera de lugar. El panorama ornitológico evoluciona hacia una organización plural y cada vez más democrática, donde los socios están cada vez más instruidos y progresivamente van exigiendo y reivindicando una transparencia en la gestión y un proceder acorde con la legalidad. Estos personajes y sus manifestaciones despectivas hacia quien ose criticarlos, como si de dioses se tratara, son los que han generado el odio entre los aficionados de uno y otro lado, porque ese odio es el que los sustenta en su parcelita de poder. Son personas de pasado turbio, con actuaciones de dudosa honorabilidad y que, desprovistos de vergüenza, se erigen como ejemplo de moralidad. Lo triste es que no están solos y junto con otros como ellos forman una camarilla de intereses comunes asentada en el poder y son difíciles de derrocar, haciendo que el viejo tópico de aferrarse al cargo no sea un hecho aislado sino generalizado.

Hace tan solo unos días conversaba cordialmente con un amigo psicólogo, y la conversación, trivial al principio, derivó en asuntos de su especialidad, como las conductas del ser humano. Finalmente le pregunté por algo aparentemente inexplicable, como el hecho de que ciertas personas se aferren casi patológicamente a carguitos no remunerados en organizaciones no lucrativas. Su respuesta no se hizo esperar y sin tan siquiera reflexionar me contestó con otra pregunta: ¿en verdad son organizaciones no lucrativas? Respondí dubitativo, en teoría sí, dije; pero él se apresuró y volvió a preguntarme: ¿se mueve mucho dinero en eso de los pájaros? ¡Mucho!, respondí. Mi amigo me desconcertó porque sus preguntas no eran las que yo esperaba, pero su disertación vino después. Vino a decirme que los humanos, aunque rodeados de una parafernalia de inteligencia y de especie superior, no somos otra cosa que animales, y que como tales nos comportamos; que nuestros comportamientos suelen ser simples y previsibles, obedeciendo simplemente a nuestros propios instintos. En la mayoría de las ocasiones, la respuesta a mi pregunta era tan simple que la más sencilla de todas era la válida, y si en el fondo se maneja mucho dinero, la ostentación de cargos, asociada al poder, implica manejar y disponer de esos dineros, y la corrupción es frecuente en los actos del ser humano. Y prosiguió, si la corrupción no fuera el caso, la ostentación del poder siempre implica prebendas o beneficios de algún tipo, ya sea en forma directa o indirecta, que incluso pueden beneficiar económicamente; ya sea en forma de viajes, dietas, contactos e influencias privilegiadas, etc.; o sea, trato de favor o tráfico de influencias. Por último, añadió, entre los que se aferran patológicamente a este tipo de cargos, se encuentran también aquellos que necesitan imperiosamente de dichos cargos por una mera necesidad de autosatisfacción, de sentirse importantes dentro de su propio mundo, fuera del cual se sienten insatisfechos, obteniendo un reconocimiento social que no obtienen en el mundo real. En definitiva, se trata de las miserias del ser humano.

Tras meditar sobre toda la conversación, mi amigo me evidenció su formación profesional incuestionablemente, pues aun desconociendo por completo los entresijos de nuestro mundo ornitológico, lo describió a la perfección, porque en manera alguna, somos otra cosa que animales pertenecientes a la especie Homo sapiens, que él tan bien conoce.

A lo largo de mi breve vida en el mundo de la política ornitológica he vislumbrado todos los patrones conductuales antes descritos. He conocido ya muchos casos de corrupción, que raramente son investigados ni esclarecidos, desde cuentas fraudulentas e injustificadas hasta falsificación de firmas en actas y cheques bancarios, y que nadie denuncia simplemente por razones de conciencia o por evitar los trastornos que puedan causar; e incluso casos en los que la corrupción es encubierta hasta con homenajes de desagravio.

Esta negligencia por parte de todos conduce a una progresiva pérdida de credibilidad de nuestros dirigentes, porque si nada se denuncia, si nada se esclarece, y si encima se encubre, en verdad se están dando por buenas estas conductas, y el resultado final es que las bases puedan pensar que todos son iguales y que todos estén bajo sospecha. Por ello, los dirigentes responsables deben promover actuaciones de transparencia y control sobre sus propias gestiones, y a la vez las bases deben exigirlas.

También he conocido ya sobrados casos de apego patológico al poder por satisfacer una vida vana e insegura, donde el cargo les produce una satisfacción de realización social en un mundo parcial, en el que este tipo de cargos suelen ser rehusados por la mayoría. Los dirigentes que corresponden a este perfil suelen ser personas escasamente instruidas y acomplejadas; lo primero los convierte en gestores ineficientes, lo segundo les lleva a convertirse en dictadores.

Como se indica anteriormente, los dirigentes que se corresponden con alguno de estos perfiles no aceptan las críticas y en lugar de rebatirlas, reaccionan también con el mismo patrón conductual, el de intentar desprestigiar a quien las emite, incurriendo en el insulto y la difamación. La razón es obvia y no es otra que las críticas constituyen una clara amenaza para el status del que vienen gozando y reaccionan para intentar evitar que se promueva cualquier cambio que pueda alterar ese status. Con sus reacciones, sus acólitos incondicionales se contagian de sus conductas y las llevan a extremos, dando como resultado lo que hemos vivido en los últimos años, como si de una guerra civil entre compañeros se tratase.

En los últimos tiempos se vienen denunciando en este blog las inmundicias de FOCDE, mientras que en los foros se promueven en oposición y con claro oportunismo las magnificencias de COE, pero lo cierto es que la inmundicia está tan dispersa que pocos se libran de ella, y COE no es la excepción.

Como dice el refrán, “la mujer del César, no sólo debe ser honrada, también debe parecerlo”; y por ello, siempre dije que nadie que tuviera intereses económicos relacionados con la ornitología debía de ostentar cargos relevantes en nuestras organizaciones, pues de ser así, sus actos siempre podrían cuestionarse si obedecen a los intereses del colectivo o las los propios y personales. Por sostener estos criterios, que sigo sosteniendo, me granjeé numerosas enemistades en el pasado. También siempre sostuve que nuestras entidades son entidades sin ánimo de lucro, y eso lo que quiere decir no es otra cosa que los beneficios obtenidos por sus actividades no pueden repartirse entre los socios, sino que deben ser empleados en los fines sociales; lo cual no excluye que sus dirigentes puedan ser remunerados por su dedicación especial, pero dicha remuneración debe ser de conocimiento general, estar contemplada en los presupuestos de la entidad y aprobada por su Asamblea General, tal y como establece la LODA; o sea, a las claras de todo el mundo. Lo que en manera alguna es admisible es que se pretenda, bajo el pretexto del “sin ánimo de lucro”, que todos trabajen gratis mientras que los directivos discurran diversas argucias para beneficiarse ilegítimamente, ya sea defraudando en las cuentas, siempre escasamente controladas, mediante tráfico de influencias o montándose “chiringuitos” escondidos.

La obligación de todo dirigente con responsabilidades es la de gestionar todo lo posible para obtener beneficios económicos para la entidad a la que se debe y representa; lo que en manera alguna puede hacer es beneficiarse personalmente de esa gestión mediante subterfugios, como por ejemplo, percibiendo comisiones ilegales de proveedores en la compra o alquiler de materiales o servicios, o incluso creando empresas puentes para la prestación de los mismos. Podemos ilustrarlo con varios ejemplos.

Sería tráfico de influencias si un importante dirigente de una entidad promoviese el registro y control de nuestras bases de datos personales, según es preceptivo por la Ley de Protección de Datos, a través de una gestoría especializada en la que participa una persona próxima a él. También sería corrupción que un alto dirigente cobrase comisiones por el alquiler o compra de jaulas para un nacional o mundial, por parte de la empresa suministradora, porque dichas comisiones serían ilegales. Como también sería corrupción editar una revista que pertenece a una entidad sin rendir cuentas del resultado económico de la misma a dicha entidad, bajo el pretexto de autofinanciarse, porque ese “autofinanciarse” no aclara si se han producido beneficios ni en dónde han repercutido los mismos.

Pero la gran decepción me llega junto con un informe; y digo decepción porque se trata de una persona que representaba para mí una gran esperanza de cambios. Se trata de las denominadas “anillas de gestión FOA”.

Tras la celebración del Mundial de Matosinhos se anunciaba a bombo y platillo que el Presidente de FOA, D. Miguel Penzo, había realizado gestiones para obtener anillas mucho más baratas para los asociados de FOA, haciendo alarde además de la eficiencia de dichas gestiones en comparación con las actuaciones de los directivos de otras entidades, hecho que yo mismo aplaudí.

Tan magnifica fue la gestión que la diferencia de precio con otros proveedores habituales era notable, y poco después FOA ofrecía sus anillas al resto de federaciones “amigas”, convirtiéndolas así en clientes e incrementando aún más la cantidad de anillas proporcionadas por la llamada gestión FOA. Este hecho podría tener dos posibles interpretaciones valorables subjetivamente, pues de un lado es loable el hecho de intentar beneficiar a FOA incrementando sus ingresos; pero de otro, el beneficiarse a costa de otras federaciones compañeras, como si de clientes se tratara, puede ser cuestionable.

No obstante, tras tan magnífica gestión subyacían multitud de incógnitas que no se esclarecían y se mantenían ocultas, entre ellas, el verdadero origen de las llamadas “anillas gestión FOA” y los verdaderos cauces de su comercialización; o sea, los beneficiaros de su venta, incluidos los posibles intermediarios. Y tanto ocultismo aunado a un precio inverosímil en el mercado internacional hacían recaer multitud de sospechas en todo este guiso, si bien, todos dimos por supuesto y así se nos hizo creer, que el Sr. Penzo había encontrado en Matosinhos un fabricante inédito que le proporcionaba las anillas en condiciones ventajosas, y que la beneficiada de esa gestiones era exclusivamente la entidad a que representaba. Pero la realidad era otra bien distinta.

Después tuve conocimiento de que el Sr. Penzo no buscaba realmente un fabricante de anillas en Matosinhos, sino un fabricante del tubo de aluminio para fabricar las anillas. Para ello consultó con una de las empresas más importante de Europa, cuyo nombre omito por mantener la privacidad de la fuente, para que le suministrara dicho tubo de aluminio, la cual se negó a proporcionarle el referido material, ofreciéndose en cambio a suministrar el trabajo final; o sea, las anillas terminadas. Obviamente, ningún fabricante de anillas va a suministrar el material a nadie para que después le haga la competencia, como tampoco va a aceptar que el comprador le proporcione dicho material en detrimento de sus propios proveedores, por lo que es fácil deducir que el Sr. Penzo dispone de la maquinaria necesaria para fabricar las anillas a partir del tubo de aluminio. Era sólo cuestión de encontrar directamente a los fabricantes de tubo de aluminio.

Finalmente, parece ser que las anillas conocidas como “gestión FOA”, que en verdad deberían llamarse “gestión Penzo”, se fabrican en Argentina, y desde allí se introducen en el mercado español a través de FOA, y es esta entidad la que las distribuye, percibiendo un beneficio por ello. Recientemente, el Sr. Penzo también las ha introducido en Portugal, y parece ser, que todo se realiza en modo de “economía sumergida”; es decir, sin repercutir los pertinentes impuestos.

Pero la actividad encubierta del Sr. Penzo, al amparo y en nombre de las entidades a que representa (FOA y COM-E), no cesa, y parece ser que el Sr. Penzo ahora está indagando sobre la comercialización de jaulas para concursos e incluso para que otros fabricantes le suministren gamas “blancas” de alimentación y complementos, información que me llega de fuentes absolutamente fiables. Prueba de ello es el informe que acabo de recibir y que acredita que, curiosamente y hace tan solo seis meses; o sea, en los preliminares de un Campeonato del Mundo, del cual él es el máximo responsable, el Sr. Penzo haya constituido una empresa en forma de sociedad limitada y de la cual es administrador único, que se denomina Aspire Ibérica S.L., provista de C.I.F. B04714531, y cuya razón social, curiosamente, es la misma que la razón social de FOA. Según consta, la actividad de la empresa es la siguiente:

“Tratamiento y recubrimiento de metales, tratamiento térmico, decoración y protección de metales. Comercio al por menor de semillas, flores, plantas y pequeños animales, así como elementos para su cuidado y tenencia. Y la intermediación en el comercio de: tratamiento y recubrimiento de metales”

Estos datos pueden constatarse en el Boletín Oficial del Registro Mercantil nº 53 de fecha 17 de marzo de 2011, donde vienen publicados.

Obviamente, el Sr. Penzo está en su derecho de crear cualquier empresa, acto siempre legítimo, pero en manera alguna es legítimo valerse de sus cargos para beneficiar sus actividades empresariales y lucrativas a título personal.

De toda esta información y hechos constatados, el Sr. Penzo podría estar construyendo un imperio empresarial y surgen multitud de dudas al respecto: ¿Estaría siendo utilizada FOA como “tapadera” fiscal? ¿Percibirá la empresa Aspire Ibérica S.L. beneficios por la intermediación en la gestión de servicios y suministros de proveedores y terceros a la organización del próximo Campeonato del Mundo? ¿Se habrá desplazado a China el Sr. Penzo para negociar directamente la intermediación de la referida empresa en la posible venta de jaulas u otros productos para el Mundial que él mismo organiza?

De ser cierto todo esto, y lo cierto es que huele a chamusquina, surge una pregunta más: ¿Podría el Sr. Penzo construir este imperio empresarial sin la connivencia de otros dirigentes?

Para añadir aún más salsa a este guiso, el Sr. Díaz declara en Creatuforo que COE comprará las jaulas y estanterías necesarias para la organización del Mundial de Aguadulce, al objeto de hacer patrimonio. Aclaro que, precisamente eso mismo, es lo que siempre he defendido yo en FOCDE a propósito de su Nacional; pero las declaraciones del Sr. Díaz dejan al descubierto nuevas irregularidades, pues carece de sentido que sea COE quien compre este material, ya que no es COE quien organizá el evento, sino FOA; pero es que además, dicho gasto no está contemplado en los presupuestos de COE, ni COE, en los beneficios declarados en sus cuentas puede siquiera cubrir ese gasto. ¿De dónde sacará COE el dinero necesario si el organizador, y por tanto quien percibe los ingresos del Mundial, es FOA? ¿Pero qué pasa aquí, que COE y FOA son la misma cosa y no lo sabemos o acaso hacen con las cuentas lo que les viene en gana? ¡Por favor!, ¿es que nunca vamos a ser serios?

En cualquier caso, lo cierto es que se van a comprar jaulas y estanterías para el Mundial, y que el máximo responsable del mismo ha constituido recientemente una empresa dedicada a la intermediación de estos productos. Y esto no son rumores ni opiniones, son hechos.

Me imagino que el Sr. Penzo tendrá que dar muchas explicaciones sobre todo esto, ya no sólo a sus asociados, sino también a la opinión pública. Tan solo espero que se ciña a los hechos y no se dedique a intentar matar al mensajero, como viene siendo habitual en nuestro maltrecho mundo ornitológico. El Sr. Penzo, repito una vez más, está legitimado para montar cualquier negocio relacionado con la ornitología, pero en tal caso, lo consecuente es abandonar todos sus cargos directivos y apartarse por completo de la organización del Mundial, porque no basta con ser honrado, también hay que parecerlo.

Resulta triste y decepcionante que una sana afición para la inmensa mayoría de criadores de este país, sea gobernada de la manera que es gobernada, haciendo de ella una inmundicia de la que muchos estemos deseando salir.

Homo sapiens es como es y nada lo va a cambiar, y nuestras organizaciones no son entes abstractos sino entes gobernados por homos sapiens. Siempre emergerán dirigentes que se corrompan y siempre existirán dirigentes honestos, pero por encima de ellos, lo verdaderamente importante es que nuestras organizaciones dispongan de mecanismos de control y que los asociados hagan uso de ellos. Esos mecanismos deben estar contemplados en los estatutos de nuestras asociaciones y los asociados tienen la obligación de conocerlos y de exigir su cumplimiento. Los dirigentes serios y con el adecuado talante, son los que deben promover esta formación en sus asociados y sólo los corruptos promoverán lo contrario.

Soy perfectamente consciente de la cantidad de enemigos que a título personal generan mis artículos, prueba fehaciente que corrobora lo que en ellos expreso, pero nadie con su conciencia tranquila se sentirá nunca aludido. Nada me juego y a nadie me debo, y por tanto, soy libre de expresarme como quiera y con absoluta independencia. Tal vez sea un idealista como algunos dicen, pero ese idealismo es precisamente el que me hace saber que las cosas pueden cambiarse. Si este blog contribuye a ello, entonces el esfuerzo y el precio habrán merecido la pena, porque son miles los criadores que tienen derecho a disfrutar limpiamente de su afición.





lunes, 8 de agosto de 2011

Dragones y Mazmorras

No imagináis lo halagado que me siento al comprobar que me dedican implícitamente la editorial de una de las revistas de mayor prestigio internacional en el mundo ornitológico. Naturalmente esta aseveración debe entenderse emitida desde el sarcasmo, pues a mi entender, la revista Pájaros carece de cualquier prestigio y no pasa de ser un simple panfleto a disposición del Comité Ejecutivo, cosa que siempre dije, y en la cual es requisito único el ser “amigo” del Director para participar como colaborador en la misma. Sinceramente no creo ameritar tanto honor, ni tan siquiera ser digno de los méritos que se me arrogan; pero si el Director lo dice… pues no vamos a llevarle la contraria.

Al terminar de leer la editorial, que de editorial tiene poco, uno se queda desconsolado, preguntándose por el mensaje que realmente se pretende transmitir; lo configuran una sucesión de párrafos incoherentes y sin contenido final, con juicios personales y aludiendo a hechos que el autor debió de alucinar, cuando se refiere a la pasada Asamblea de FOCDE.

Este Dundee de la ornitología, el Sr. Martínez Morgado (adjunto la foto de su perfil en Facebook), ya nos tiene acostumbrados a sus devaneos, idas y venidas y desvaríos, y pese a que por todos los medios intenté que comprendiera lo que debe ser una editorial, parece no haberlo comprendido; o tal vez no quiera comprenderlo, para así, utilizarla a su antojo y conveniencia. En ella, no se dedica a reflexionar sobre una noticia ni tan siquiera a desmentirla, y al igual que su Presidente, no hace otra cosa que juicios personales intentando minar la credibilidad de las personas que simplemente discrepan de sus actuaciones en el ejercicio de sus funciones. Sus réplicas serían legítimas, porque derecho tienen a ellas, si en lugar de hacer lo que hacen se ciñeran a desmentir los hechos denunciados y de los cuales se les ha acusado, cosa que omiten, simplemente, porque no se pueden desmentir ni tampoco justificar, quedándoles como única vía de escape la difamación personal. Con ello ya no sólo demuestran su verdadero talante democrático, también su calidad humana, y cuando así se actúa, se corre el riesgo de ver dragones.

Responder o desmentir a todos los atributos que implícitamente se me imputan en esa editorial, en la que su autor no se atreve siquiera a pronunciar mi nombre, no merece siquiera la pena; simplemente porque quien los emite, D. Rafael Martínez Morgado, carece desde hace mucho tiempo de cualquier credibilidad, y lejos de lograr ofenderme, lo que ha conseguido es satisfacerme y arrancarme inevitables carcajadas. Pero como siempre digo, lo personal debe quedar al margen, y por mucho que estos personajes incurran en ello, no seré yo quien les secunde, y sólo diré al Sr. M. Morgado que los motivos de mis envidias, siempre sanas, son otros bien distintos y que él desconoce, basados en principios humanos no atribuibles a ninguno de ellos.

En fin, no me pondré a la altura del Sr. Morgado y por ello le deseo lo mejor y una pronta recuperación; y espero que su vida personal sea más exitosa que la dirección de la revista y por fin encuentre a la chica de sus sueños (http://badoo.com/0198355851/).

Tras la editorial, el ilegítimo Comité Ejecutivo de FOCDE publica un “extracto” del Acta de la pasada Asamblea General, y resulta cuanto menos curioso este hecho, aunque en absoluto sorprendente. Jamás el Sr. Jiménez publicó ningún acta de los órganos de gobierno de FOCDE, pero en este caso se hace necesario por convenir a sus intereses, porque ante la denuncia que se ha hecho de lo sucedido en referida asamblea, es la única manera que tiene de decir a los criadores que leen la revista que todo está bien, y de hacerles creer que lo denunciado carece de relevancia. Sin embargo es de reseñar que lo llame extracto, que hace suponer que se trate de un resumen del Acta, y que en su lugar no haya sido publicado el verdadero Acta. ¿Por qué?

La respuesta a esta cuestión es muy sencilla y no es otra que el hecho de que el Presidente sabe que pronto dicho Acta será requerido judicialmente, y sabe que ésta deberá reflejar obligatoriamente lo verdaderamente sucedido en dicha asamblea, con independencia de lo que diga el Artº 76 del sagrado R.R.I. De esta forma, con este llamado extracto del Acta, el Presidente se permite ocultar en la información ofrecida a los criadores lo verdaderamente sucedido y que ni siquiera se atreve a desmentir. Todo un ejemplo de la transparencia con que se gobierna esta entidad, con la connivencia del propio Director de la revista.

Salvada la anécdota y pasando a hablar de cosas más serias, como se viene haciendo en este blog, abordaremos una cuestión suscitada recientemente y que ha sido objeto de debate en el seno de COE con motivo del llamado preacuerdo con las federaciones UEFO, el cual ha sido alcanzado por su órgano ejecutivo sin previamente pasar por su asamblea. Se debate sobre la legitimidad de dicho preacuerdo por este motivo, y se posicionan dos argumentaciones diferentes al respecto defendidas de manera distinta, aunque en mi opinión, ambas poseen su parte de razón y ambas su parte de sinrazón, lo cual puede hacernos pensar en ciertas lagunas en sus Estatutos, aunque en verdad no se trata más que de una simple chapuza. La pregunta es: ¿Puede el ejecutivo de COE suscribir este tipo de acuerdos sin la autorización previa de la Asamblea de la entidad?

La respuesta a esta cuestión resulta muy simple y no es otra que la que se encuentra en sus propios Estatutos al respecto, ese conjunto de normas que redactamos y aprobamos, para después ignorar y olvidar. Sin embargo, el fondo que subyace tras este asunto es en verdad complejo y merecedor de análisis, que tal vez resulte incluso didáctico para todos los que, de alguna manera, ostentemos cargos en el mundo asociativo. Dejemos pues la respuesta para el final y abordemos primero dicho análisis.

Toda la vida interna de nuestras asociaciones encuentra su amparo y debe regirse por lo estipulado en la LODA; y tal vez uno de los pilares básicos de esta Ley sea la flexibilidad que establece (siempre digo que es de plastilina) a la hora de determinar el funcionamiento interno de las asociaciones, reconociendo su capacidad de autogestión y en consecuencia generando un principio jurisdiccional de mínima intervención. De esta forma, los asociados que constituyen la asociación, en esa capacidad de auto-organización interna reconocida, tienen la potestad de decidir las normas que les rijan, creando así su propio Estado de Derecho que debe ser plasmado en sus Estatutos, de tal modo que éstos adquieren valor legal y son la norma aplicable en primera instancia jurídicamente.

Sin embargo, la propia LODA establece determinados límites a la autogestión, al estipular que el funcionamiento interno de las asociaciones debe sustentarse en principios democráticos y con pleno respeto por el pluralismo, salvaguardando además los derechos fundamentales de los propios asociados. De otro modo, las asociaciones podrían convertirse en verdaderas dictaduras y los asociados sometidos a arbitrariedades. Así pues y salvando estos preceptos y dentro del marco de la legalidad, los asociados pueden incluir todas aquellas disposiciones que estimen necesarias para el funcionamiento interno de la asociación, de tal modo que distintas asociaciones puedan tener disposiciones diferentes al respecto de los mismos asuntos. Por poner un ejemplo, en unas asociaciones se requerirá de un acuerdo asambleario para aprobar la admisión de nuevos socios, mientras que en otras será potestad de su órgano de gobierno, sin necesidad de la aprobación de la asamblea. Ambas fórmulas estarían dentro de la capacidad de autogobernarse sin contravenir ninguno de los preceptos de la LODA, y por consiguiente, ambas son legítimas.

No obstante a lo anterior, la LODA establece unos preceptos previos que dotan a la Asamblea del máximo poder al declararlo órgano soberano de las asociaciones e imponiendo potestades exclusivas de este órgano, e incluso estableciendo la obligatoriedad de convocarse al menos una vez al año. Así, y a propósito de determinar las potestades del órgano de representación con respecto a la asamblea general, el espíritu de la LODA se expresa con claridad en su Artº 11.4:

Existirá un órgano de representación que gestione y represente los intereses de la asociación, de acuerdo con las disposiciones y directivas de la Asamblea General.

Esta disposición de la LODA es clave para comprender el espíritu de la misma, imponiendo en el funcionamiento interno de las asociaciones una democracia directa en la esencia de las decisiones y actuaciones internas.

Para comprender correctamente el sentido de este artículo es necesario comprender también correctamente los verbos que establecen las potestades del órgano de representación, y esos verbos son gestionar y representar. Gestionar es efectuar las diligencias necesarias en aras de los intereses de la asociación, siempre de conformidad con lo acordado por la Asamblea; o sea, ejecutar o llevar a efecto los acuerdos previamente adoptados por ésta. Representar es dar voz al colectivo frente a terceros; es decir, intervenir en nombre de sus asociados, y al igual que en el caso anterior, siempre de conformidad con los acuerdos asamblearios y debiendo diferenciar entre los criterios personales y el criterio general de la entidad. Surge además así, la figura de la representación legal frente a terceros, que recae en la persona que ostenta la presidencia de la entidad, único interlocutor válido jurídicamente.

No obstante a lo anterior, no debe incurrirse en el error de pensar que cualquier decisión cotidiana y necesaria en el funcionamiento de la asociación requiera de la convocatoria de una asamblea general. Resultaría incongruente una asamblea con puntos en el orden del día como la compra de lapiceros o folios, por poner un ejemplo. Resulta obvio que el espíritu de la Ley se refiere a decisiones de relevante importancia, a acuerdos globales que luego deban ser realizados por el órgano de representación. El legislador lo sabe y precisa aún más en este precepto, y lo aclara en el Art. 12.a:

Si los Estatutos no lo disponen de otro modo, las facultades del órgano de representación se extenderán, con carácter general, a todos los actos propios de las finalidades de la asociación, siempre que no requieran, conforme a los Estatutos, autorización expresa de la Asamblea General.

La razón condicional de este artículo, vincula su aplicación al hecho de que no esté contemplado en los Estatutos o que en éstos se disponga de otro modo, reconociendo una vez más la autogestión de las asociaciones, de tal suerte que, por ejemplo, sería legítimo establecer una verdadera democracia de representación donde el órgano de gobierno poseyera amplias facultades, con el límite de aquellos asuntos que requieran expresa autorización del órgano soberano.

En resumen, deben ser los Estatutos los que determinen los límites de las potestades del órgano de representación, respetando además los límites que establece la LODA y que son potestad exclusiva de la Asamblea General, y cada asociación podrá poner estos límites en la forma que democráticamente se acuerde por sus asociados. El tener perfectamente claros y diferenciados estos límites, con las menores lagunas posibles, es fundamental para evitar conflictos internos entre asociados y representantes.

En mi opinión, los Estatutos de cualquier asociación deben otorgar facultades legislativas exclusivas a la Asamblea General, y a la Junta Directiva meras potestades ejecutivas que salvaguarden el principio de separación de poderes, pero que a la vez permitan el correcto funcionamiento de la asociación. Por decirlo de otro modo, debe ser la Asamblea la única que tenga potestad en aquellas decisiones que puedan afectar a la entidad, a sus fines, o a su futuro; mientras que el órgano de representación deberá tener potestad para gestionar y representar a la misma, garantizando su correcto funcionamiento para el logro de sus fines. No debe incurrirse en el tópico error de confundir representatividad con facultad; la primera es implícita al cargo, mientras que la segunda está determinada por los Estatutos de cada asociación.

Tras teorizar sobre la materia, es turno de precisar los conceptos en el caso dado; y tal y como decía anteriormente y como se manifiesta en el precedente análisis, la respuesta a la cuestión planteada debemos encontrarla en los Estatutos de COE, para dilucidar si su órgano de gobierno posee facultades para haber alcanzado el preacuerdo de marras.

Tras revisar los Estatutos de COE en lo concerniente a los capítulos referentes a las competencias de sus órganos, tengo que manifestar que los encuentro especialmente restrictivos y dejando lagunas que siempre se van a traducir en desacuerdos posteriores.

Con respecto a la Asamblea General Ordinaria, debemos comprender que dicha asamblea debe incluir, única y exclusivamente, aquellos asuntos de obligado tratamiento año tras año; es decir, aquellos asuntos que son ordinarios; dejando cualquier otro asunto que no sean los ordinarios para la Asamblea General Extraordinaria. La diferencia estriba en que la Ordinaria deberá celebrarse anualmente, mientras que la Extraordinaria, como su propio nombre indica, podrá celebrarse en cualquier momento que sea preciso, o simplemente no celebrarse si no existe asunto extraordinario. Y digo todo esto porque el punto 6 del Art. 10 está fuera de lugar en una Asamblea Ordinaria, debiendo de ser incluido en el Art. 11 correspondiente a la Extraordinaria, que dicho sea de paso y a efectos prácticos, siempre se puede celebrar a continuación de la Ordinaria. Y es que, aunque se trate de una simple cuestión de formas, este punto puede dar cabida a interpretaciones y oportunismos, como dilatar intencionadamente el abordar un asunto o por el contrario, ser resuelto por el órgano de representación con el pretexto de no poder esperar a la celebración de la Asamblea Ordinaria para resolverlo, habida cuenta de que tiene estipulada la fecha de su celebración, asumiendo así el órgano de representación facultades que no le son propias.

La Asamblea General Extraordinaria, tal y como se indica en el Art. 11, podrá abordar cualquier asunto no incluido en la Ordinaria, y además precisa aquellos que obligatoriamente deberán ser resueltos, llegado el caso, exclusivamente por la misma.

El Art. 24 delimita expresamente las competencias del Comité Ejecutivo como órgano de representación, reduciendo sus potestades a 8 puntos concretos y muy precisos, limitando éstas de forma muy restrictiva que imposibilitan o cuanto menos dificultan la legitimación de este órgano a la hora de hacer frente a las múltiples circunstancias que puedan darse en el seno de la entidad en cualquier momento. Resulta obvio que ante la concepción tan restrictiva de las competencias del referido órgano, este artículo constituye una verdadera mazmorra que dificulta el gobierno de la entidad sin atentar contra sus preceptos, cosa inadmisible en todo caso y que debería subsanarse.

A tenor de todo lo expuesto y por culpa de la concepción extremadamente restrictiva de las competencias del Comité Ejecutivo, según se expresa en el Artº. 24 de los Estatutos, dicho órgano carecería de legitimación para suscribir ningún tipo de acuerdo con nadie, debiéndose de aplicar el Art. 10.6 a propuesta de alguna de las federaciones miembro, para su aprobación por la Asamblea General Ordinaria, con lo cual se supedita además a su celebración en el primer trimestre del año; o bien acogerse al Art. 11 y resolverse en el seno de la Asamblea General Extraordinaria que puede celebrase en cualquier momento, evidenciando una duplicidad de vías que debería de subsanarse igualmente, tal y como se indica anteriormente.

Pero al decir verdad, ¿de qué estamos hablando?, ¿de un llamado preacuerdo que ni tan siquiera ha sido suscrito aún por nadie?, ¿en qué consiste el llamado preacuerdo?

Pues en verdad, el llamado preacuerdo no es más que un compromiso verbal entre los dirigentes implicados, de los cuales, los de COE lo ha elevado al calificativo de chapuza, porque aun queriendo hacer las cosas bien, las han complicado innecesariamente.

Ya se habló anteriormente en otro artículo de los términos del preacuerdo, en el que básicamente, se suministran por parte de COE los servicios de anillas y revista a las federaciones UEFO, las cuales no se integran en la misma, incluyéndose condiciones no vinculantes, que por ello, carecen de verdadero valor y sentido en ningún tipo de convenio, como el hecho de que las federaciones UEFO sometan a sus respectivas asambleas la integración de las mimas en COE, quien a su vez se compromete a pedir a sus federaciones miembros que apoyen el ingreso de las federaciones UEFO en COM-E.

Sin perjuicio de que yo sea favorable al fondo de este acuerdo, tal y como ya he manifestado, toda su concepción por parte de COE es un auténtico error e incongruencia. En el mismo subyace por parte de COE una clara intencionalidad de pre-ingreso de las federaciones UEFO, que en los términos en que está redactado parece querer precipitar, y ofrece un vano compromiso para favorecer su ingreso también en COM-E, incongruente en todo caso porque COE es quien controla con amplia mayoría COM-E, lo cual evidencia que los dirigentes que suscriben el acuerdo no han contado con la aprobación previa de su Asamblea General para suscribirlo, y por consiguiente, nada será firme hasta que ésta se celebre. Mala praxis en el seno de un sistema democrático, donde los dirigentes no tienen otras potestades que las establecidas en sus Estatutos.

Y digo yo, ¿por qué se han empecinado en querer precipitar las cosas, con lo fácil que hubiera sido hacer las cosas bien?

Siendo pragmático, analicemos las siguientes reflexiones:

1º.- UEFO negocia el servicio de anillas para sus asociados y contacta con FOA para que sea esta entidad la que las suministre, cosa que ya hace con otras federaciones. Se acuerdan entre las partes las condiciones de dicho servicio y asunto resuelto; una simple transacción comercial.

2º.- UEFO negocia el suministro de una revista para sus asociados y contacta con el editor de la revista Nuestros Pájaros, que no es otro que COE, quien ya suministra su revista a multitud de suscriptores, además de a sus propios asociados. Se acuerdan entre las partes las condiciones de dicho suministro y asunto resuelto; una simple transacción comercial.

3ª.- UEFO solicita su ingreso en COM-E, a lo que COM-E, de conformidad con los procedimientos estipulados en sus Estatutos para la admisión de socios, resuelve en consecuencia; asunto resuelto.

4º.- UEFO solicitará o no su ingreso en COE, si lo deciden sus asociados y cuando lo decidan sus asociados.

Los pequeños detalles los resuelve la diplomacia, pero el proceder es bien diferente del que se ha realizado.

Torpemente, los dirigentes de COE han mezclado las churras con las merinas y todo hubiera resultado mucho más fácil si cada cosa se hubiera resuelto en el seno de cada una de las entidades implicadas. FOA/UEFO en el caso de las anillas; COE/UEFO en el caso de la revista; COM-E/UEFO en el caso de la adscripción de la segunda en la primera. Por último, la posible integración o no, de UEFO en COE nunca debería de haberse mezclado con nada de lo anterior.

Con todo este batiburrillo de cosas tan dispares que deberían ser tratadas por separado y por cada una de las entidades, resulta imposible responder a la cuestión planteada desde el principio, simplemente porque nada tiene lógica; porque no es lógico que se trate en el seno de COE un asunto que debería ser exclusivo de FOA, o porque no procede que en COE se aborde un asunto que debería ser exclusivo de COM-E.

¿Queréis mejor ejemplo de la chapuza que tenéis montada en nuestra afición?

Creo sinceramente que algunos de los actuales dirigentes por fin están tomando conciencia de ello y que comprenden que es necesario un profundo cambio, ya no sólo en nuestras estructuras, también en nuestro proceder. Otorguémosles un margen de confianza a este respecto, porque la labor no es fácil en absoluto.