martes, 12 de octubre de 2010

FOCDE: ¿ EN LA ENCRUCIJADA?.

Tres años hace ( reconocidos. El veneno se inoculó mucho antes) que se bifurcó el camino que hasta entonces había seguido la ornitología española (a excepción de lo ocurrido anteriormente con FOE). Una senda fué tomada por FOCDE y la otra por una confederación formada por federaciones disgregadas de la anterior y que se nominó COE.

Hasta el momento en que se llegó a cercenar la unidad (con la excepción ya expuesta), COM-E nos había representado a todos sin la necesidad de tener que ponerla en el punto de mira de alguno de sus miembros (FOCDE) ante la situación actual a la que se ha llegado.

COM-E hoy día está dirigida por una mayoría de federaciones (algunas segregadas de FOCDE y otras de nuevo cuño formadas ex profeso para la situación) adheridas a la nueva confederación formada (COE), y con intereses enfrentados (si no contrarios) a los de FOCDE, que no hacen sino poner en la balanza la conveniencia o no de seguir en esa COM-E actual, dado que aún a pesar del grado de representatividad y peso que FOCDE tiene en el conjunto nacional en cuanto al nº de afiliados y federaciones asociadas, no decide más que cualquier otra federación miembro que, con todos mis respetos, representan bien poco en el panorama nacional.
Si a ello le sumamos las evidencias de que no es bien vista en ese seno, se intenta entorpecer cuando no torpedear cualquier iniciativa propuesta que pueda ser del interés de FOCDE (o de todos) y se dan casos flagantes que hieren la sensibilidad del más indolente, nos encontramos ante una situación como mínimo incómoda para seguir colaborando con la misma.

Nada más esclarecedor para lo que comento que lo acordado en la última reunión del C. D. de COM-E el pasado junio de 2010, y reflejado en su acta correspondiente, donde lejos de aparentar desear una posible unión como proclaman (creo que es como oir a Herodes cantar una nana), no se hace sino avivar aún más los ánimos de enfrentamiento entre las partes. Lean el acta, que no tiene desperdicio.

Pues llegado a este momento, y con el bagaje adicional de anteriores decisiones o actuaciones que desde COM-E se han tomado, me hace pensar si no es posible que FOCDE se encuentre en una encrucijada entre tres posibles opciones (no sé si habrá alguna más) :

1º- FOCDE permanece en COM-E soportando la actual situación de desventaja y de negación a todo lo que pueda proponer ( no se puede olvidar lo sucedido con los aspirantes a O.M.J. de FOCDE durante el último mundial de Portugal, ni con la reciente negativa a que sea un juez de FOCDE el que represente al Jaspe para su posible reconocimiento en el próximo Mundial de Francia), esperando a que la misma cambie y soplen mejores tiempos tanto en COM como en COM-E, intentando mientras tanto que se cumpla a rajatablas todo lo que pueda estar estipulado (aunque esté pendiente aún de aprobación y legalización).

2º- FOCDE se prepara el camino junto a otras federaciones europeas disconformes con la actual situación en la forma en que COM en ocasiones actúa, atando acuerdos para en su día conformar una nueva COM paralela a la actual y llegado ese momento, abandonar COM.
Una posible solución sería potenciar la recien creada Federación Europea de Ornitología.

3º- FOCDE se separa de COM-E y pide su ingreso en COM como miembro de pleno derecho y federación española independiente de COM-E.
Sobre este supuesto me he encontrado con variedad de opiniones, defendiendo algunos su viabilidad (exponen el caso de Portugal, pero creo que no se ajusta a la realidad); otros que sólo sería posible esa solución de forma eventual (1 año) mientras se intentan solucionar los problemas que hubieran entre las partes; y otros simplemente que esa posibilidad no está contemplada como posible, con el consiguiente riesgo de que los criadores no pudieran presentarse a los Mundiales COM y los O.M.J. perdieran dicha condición.

No obstante, me viene a la memoria la justificación que en los foros dió en su día el Sr. Yeves Valero, actual Presidente Adjunto de COM y actual de COE, para defender las formas de como se accedió en su día a tomar las riendas de COM-E por COE en detrimento de FOCDE, alegando que "lo que no estaba escrito, no estaba prohibido". Por tanto, no sé en qué se basaría COM para no aceptar dos miembros de un mismo país en su seno, ya que no creo que esté estipulada esa norma en sus reglamentos. Ocurre que a veces, las normas sólo valen cuando interesan.

Pues como conclusión, que cada cual opine sobre la opción que considere más conveniente para FOCDE. Eso sí, quien se atreva a hacerlo, que mire bien antes en donde lo hace y lo haga con sumo cuidado: Acabo de ser baneado de un foro que presume de justo y democrático, por un bellotero de moderador, por analizar y opinar sobre lo sucedido con el último Acta de COM-E.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Otra vez FEORCALE

El actual silencio en que se ha sumido La Verdad Ornitológica en las últimas semanas no es casual, sino que está motivado por múltiples razones, que dimanan de los últimos sucesos acaecidos desde la celebración de la pasada Asamblea General de FOCDE, de circunstancias estrictamente personales, y en general, del desencanto al que he llegado con el mundo de la ornitología deportiva, con el cual cada día me identifico menos.

A todas luces, resulta muy difícil ejercer labores periodísticas cuando uno mismo es el protagonista de la noticia, donde la subjetividad puede imponerse ante la objetividad, máxime cuando uno además ostenta responsabilidades ante un colectivo como pueda serlo la asociación que presido. Toda esta mezcolanza de circunstancias me ha llevado a adoptar una posición de prudencia que me aconseja apartarme, al menos de momento, del deleznable mundo de la política ornitológica, que tantos sinsabores me ha causado, sin más beneficio que el ser objeto en muchas ocasiones de juicios personales. Si a esto le añadimos la desagradable experiencia de ver a un amigo enfermar, y que uno mismo ha sufrido un susto serio que te advierte que vas por mal camino, pues además uno reflexiona sobre lo verdaderamente importante en esta vida, y llega a la conclusión de que hay cosas que ciertamente, no merecen la pena.

Sin embargo, soy persona de principios y de valores éticos, y jamás en mi vida personal he admitido la injusticia ni me he doblado ante ella, y es algo que jamás admitiré. Demócrata hasta la médula, no admito otro sistema que no sea una verdadera democracia, y este régimen no lo veo por ninguna parte en éste nuestro mundo ornitológico. Mi prudencia me aconseja no pronunciarme a estos respectos hasta que no pueda hacerlo con absoluta libertad, y eso no sucederá hasta que no se celebre la próxima Asamblea General de ANCEP, donde los socios, indignados al igual que yo, decidirán su futuro y las medidas a adoptar. Así, sólo cuando los socios de ANCEP se pronuncien libre y democráticamente, me pronunciaré yo mismo como proceda.

Pero no he podido abstraerme a los últimos hechos acaecidos de nuevo en la problemática Federación de Castilla-La Mancha, que tanto da últimamente que hablar; simplemente porque me siento profundamente indignado, una vez más, por lo sucedido, y porque soy incapaz de permanecer callado ante tanto despropósito. Y el despropósito no son los hechos en sí, que también, sino la equivocación en que viven sumidos los dirigentes sobre la realidad de nuestra organización, sustentada sobre principios de ilegalidad y de ignorancia sobre el proceder de las cosas.

La polémica surge, según parece, por la negativa por parte de la Mesa Electoral a admitir una candidatura a la Junta Directiva de FEORCALE, y esta negativa se produce porque uno de los miembros de dicha candidatura no reúne uno de los requisitos estipulados en los Estatutos de la entidad, cual es presentar certificación de ser socio de una asociación adscrita a la misma. Esto es así, pues el presidente de su asociación se niega, por las razones que sean, a emitir dicho certificado. Ello ha motivado la indignación lógica de aquellos que forman parte de esta candidatura, e incluso se ha hablado de llevar el asunto al Comité de Conflictos de FOCDE.

Pues, bien, aportaré mi opinión sincera al asunto, tal vez ofreciendo una visión ignorada por todos, inmersos en la gran mentira que es la normativa que rige nuestras organizaciones, y que una vez tras otra nos induce a cometer estos errores, dando como resultado el despropósito de personas que sin duda gozan de un verdadero talante democrático.

Si yo fuera miembro de la Mesa Electoral, mi decisión sería la de rechazar la candidatura, pues me atendría fielmente a lo indicado en los Estatutos, e indicaría a los miembros de la misma que subsanasen el defecto de forma planteado. ¿Pero qué hacer ante la negativa del presidente de la asociación a emitir un certificado para que ese criador sea aceptado en la candidatura? En primer lugar he de observar que, salvo que los Estatutos de dicha asociación digan lo contrario, y normalmente no lo dicen, el único facultado para emitir certificados sociales es el secretario y no el presidente, eso para empezar, aunque normalmente también se exige el visado del mismo, todo dependiendo de cómo esté este respecto estipulado en los Estatutos. Si la negativa persiste y el criador considera que se están vulnerando sus derechos, con razón o sin ella, como creo es el caso, no le quedaría más opción que recurrir a los juzgados para reclamarlos, que es donde finalmente se subsanan estos conflictos.

No procede en ningún caso llevar el asunto ante el Comité de Conflictos de FOCDE por muchas razones; la primera de ellas es porque FOCDE carece de cualquier potestad para intervenir en los asuntos internos de una federación o de una asociación, digan sus Estatutos y Reglamentos lo que digan. En el caso de FEORCALE, menos aún, ya que esta federación ni siquiera es socio de FOCDE. Es como si FOCDE pretendiera intervenir o sancionar, por poner un ejemplo, a la Asociación Canina de Villadiego. De hecho, FOCDE ni siquiera puede sancionar a los criadores, porque por la misma razón, carece de potestad ante ellos y para que esto fuera posible, deberíamos estar acogidos a la Ley del Deporte en lugar de a la Ley de Asociaciones. Tampoco FOCDE puede hacer nada al respecto de la negativa del presidente a emitir el certificado, pues como indico antes, no puede interferir en el funcionamiento interno de dicha asociación. Todo lo más que FOCDE puede hacer en este caso, sería mediar entre las partes de manera amistosa. El resto de razones, prefiero omitirlas.

¿Qué sucedería en el caso de llevar este asunto al Juzgado?

Pues en mi opinión, si la demanda se presenta contra la federación por no admitir la candidatura, probablemente el juez la desestimaría, ya que el criador no es socio de dicha federación, y consiguientemente, no está legitimado. Si la demanda fuera presentada contra su asociación por no expedir el certificado solicitado, probablemente sí sería admitida, pero también probablemente, la perdería.

Lamentablemente, estamos de nuevo ante unos Estatutos mal elaborados, como seguramente ocurra con la inmensa mayoría de asociaciones y federaciones ornitológicas, ya que la mayoría de ellos fueron elaborados a criterio de personas que ignoraron los preceptos básicos de la Ley de nos regula, y en otros muchos casos, simplemente fueron copiados de otras asociaciones o federaciones, incurriendo así en los mismos errores.

Un concepto que queda muy claro en la Ley de Asociaciones, es el hecho de que todos sus socios tienen derecho a sufragio activo y pasivo; es decir, a elegir y ser elegidos; o sea, a elegir libremente a los miembros de los órganos de representación y gobierno, a la vez que al derecho a ser elegido para dichos órganos. Este es un pilar básico en cualquier sistema democrático.

Pero también establece la obligatoriedad de que sean socios los miembros de dichos órganos, como queda patente en su Art. 11.4:

“Existirá un órgano de representación que gestione y represente los intereses de la asociación, de acuerdo con las disposiciones estatutarias y directivas de la Asamblea General. Sólo podrán formar parte del órgano de representación los asociados

Debe quedar claro que los criadores no son socios de las Federaciones, sino de las asociaciones, y que los socios de las federaciones son las asociaciones. Por lo tanto, son las asociaciones, como socios de las federaciones, las que deben proponer a sus propios socios para ocupar cargos en la Junta Directiva de la Federación.

Con total seguridad que otras federaciones incurran en el mismo error, pues en definitiva, todas sus normas dimanan y toman ejemplo de la normativa y proceder de FOCDE, y resulta que es FOCDE la primera en incumplir mil y una veces la Ley que nos regula. Así, sucede lo mismo en su propia Junta Directiva, donde los presidentes regionales, que representan a entidades que no son socios de FOCDE, ocupan ilegítimamente cargos en su Junta Directiva. Y la rueda sigue rondando desde hace más de cincuenta años, y seguirá rodando rutinariamente muchos años más, porque en esta afición las cosas funcionan simplemente por inercia, aunque sea a trompicones.

Así pues, los Estatutos de FEORCALE contravienen lo dispuesto en el Art. antes referido de la Ley de Asociaciones, ya que permiten que los criadores, que no son socios de la misma, puedan presentar sus candidaturas con el simple requisito de pertenecer a una asociación miembro, cuando en verdad, es la asociación la que debe proponerlo para tal cargo. Por lo tanto, es nulo de pleno derecho esta disposición estatutaria.

Si los Estatutos de la asociación no indican lo contrario, el presidente, como representante legal de la misma, goza de facultad para proponer o no a un socio para ser candidato a un cargo en la federación.

Defraudados ¿verdad?

Lamentablemente, los Estatutos de nuestras entidades se derrumban, porque claramente no respetan los preceptos establecidos por la Ley de Asociaciones. La cuestión es, ¿esto se ignora o se sabe? Y si se sabe… ¿Por qué razón no se hace nada para cambiarlo? ¿Acaso a nuestros dirigentes, y me refiero especialmente a los presidentes regionales, no les interesa que el sistema cambie?

Seguramente, como en tantas y tantas ocasiones anteriores, este incidente se resuelva a golpe de teléfono entre los afectados, con alguna chapuza más que añadir a la larga lista, donde las cosas se hacen mal, porque seguramente, interese así a unos pocos.

Y yo seguiré con mi silencio…, porque por encima de todos estos pueriles asuntos, me importan otros proyectos, como lo es ANCEP, una asociación pionera y ejemplar, y el COIHL, donde lo importante de verdad son las aves y los criadores, y para ellos es un placer dedicar mi tiempo. Este año afrontamos el desafío de organizar paralelamente el que será nuestro primer congreso, con ponencias disertadas en inglés, porque los ponentes no hablan español, y habremos de traducirlas simultáneamente al castellano mediante auriculares inalámbricos. Estas cosas son las verdaderamente importantes y a las que pienso dedicar mi esfuerzo, porque “obras son amores, que no buenas razones”. Lo demás, son simples niñerías de gente que se siente muy importante por ocupar unos carguitos irrelevantes en cualquier otro ámbito.

miércoles, 7 de julio de 2010

ANCEP, pionera en el uso de las nuevas tecnologías.

ANCEP, Asociación Nacional de Criadores de Exóticos y Psitácidos, ya ha sido pionera en muchos aspectos; entre ellos fue la primera y única organización en hacerse verdaderamente responsable de las aves participantes en un evento ornitológico; también está siendo pionera en aplicar medidas eficaces en bioseguridad y bienestar animal en el COIHL; y ahora vuelve a ser pionera, esta vez en aplicar las nuevas tecnologías en su funcionamiento interno.

Dadas sus características especiales, al tratarse de una asociación de ámbito nacional donde los socios están dispersos por toda la geografía, la Junta Directiva de ANCEP ha acordado hacer uso del Art. 31º de los Estatutos de ANCEP, que contempla la posibilidad de utilizar las nuevas tecnologías para las sesiones de las asambleas. Así, en adelante y de conformidad con los Estatutos, las asambleas de ANCEP se desarrollarán de la siguiente manera:

1º.- La Convocatoria y el Orden del Día se enviará por correo a todos los socios, con una antelación mínima de 15 días. Igualmente se publicará en "Tablón de Anuncios" en la web de la asociación.

2º.- En su foro privado, al cual sólo pueden acceder los socios de ANCEP mediante contraseña, se abrirá un tema por cada punto del Orden del Día, para su discusión y debate.

3º.- Los socios que no puedan asistir físicamente a la asamblea, podrán ejercer su derecho a voto de la siguiente manera:

- Desde ANCEP se enviará a todos los socios por vía email un formulario en word; en dicho formulario constarán todos los puntos del Orden del Día y las opciones de votación: SÍ - NO - Abstención. Cada socio deberá suprimir lo que no proceda, dejando sólo la opción de su voto. Una vez cumplimentado el formulario, cada socio deberá firmarlo electrónicamente y guardarlo en su ordenador.

- Con un plazo máximo de dos días naturales antes de la celebración de la Asamblea, los socios deberán enviar dicho formulario como documento adjunto. Todos los formularios recibidos serán validados previamente a la Asamblea por el Secretario, incluyéndolos en el quorum y haciendo constar los votos en cada uno de los puntos del Orden del Día.

La firma electrónica garantiza inequívocamente la identidad del remitente, y tiene la misma validez legal que la firma manuscrita. Desde ANCEP se está promoviendo y ayudando a que los socios obtengan su firma electrónica, un procedimiento que es muy sencillo y gratuito.

De igual manera, en adelante todas las comunicaciones entre la Junta Directiva y los socios estarán autentificadas mediante firma electrónica.

Con esta nueva medida, ANCEP pone de manifiesto como las nuevas tecnologías pueden ponerse al servicio de la democracia interna de las organizaciones, y como un derecho fundamental de los socios, como lo es el derecho a voto, debe ser protegido, garantizado y facilitado.

sábado, 3 de julio de 2010

VII Congreso Mundial sobre Papagayos

Durante el próximo mes de septiembre tendrá lugar el VII Congreso Mundial sobre Papagayos, organizado por Loro Parque Fundación, en la isla de Tenerife.

Dicho Congreso se celebra cada cuatro años y cuenta con la participación de entre 1.000 y 1.200 congresistas provenientes de todo el mundo, de entre los cuales, a penas un centenar provienen de España. Este año contará con las ponencias de los Drs. Fran Robiller, Rafael Zamora, Irene Peppeberg, Olivier Chassot, Jos Hubers, Petra Holf, Eric Hantheunisse, Mauricio Herrera, Rolan y Julieta Seitre, Juan Cornejo, Heiner Müller, Matt Baird, Yara Barros, Xavier Viader, Alan Lieberman y David Waugh. Las ponencias serán traducidas simultáneamente a Inglés, Francés, Alemán y Español.

Este congreso representa una oportunidad inexcusable para la formación de jueces, criadores y aficionados a las aves psitácidas, al tiempo que se disfruta de una minivacaciones en un entorno idílico.

jueves, 24 de junio de 2010

Psitácidos en Andalucía II.

Ponerse a disertar sobre una materia de la que uno carece de conocimientos, y además pretendiendo sentar cátedra sobre lo manifestado, siempre es muy arriesgado, porque fácilmente podemos errar y generar confusión entre los receptores de nuestros mensajes. Aún así, todas las opiniones deben ser respetadas, por supuesto; pero no por ello todas las opiniones han de ser tenidas en consideración, pues unas se emiten desde la ignorancia y otras desde el conocimiento de hecho; es lo que se conoce como opinión fundamentada. Así, yo puedo opinar que los agujeros negros tienen un origen metafísico, y mi opinión como tal deberá ser respetada, pero luego vendrá Stephen Hawking y me dejará en evidencia explicando que los agujeros negros son puntos finitos en la dimensión espacio-tiempo, que concentran una gran cantidad de masa en su interior y que generan campos gravitatorios de tal magnitud que impiden la emisión de partículas, de tal manera que siquiera la luz puede escapar de ellos. ¿Cuál de las dos opiniones será tenida en consideración, la mía o la de Hawking? Por tanto, opinar es libre y gratuito, pero las opiniones valen o no valen dependiendo de la fundamentación con que se emitan.

En nuestra afición es frecuente escuchar a nuestros líderes, jueces, campeones, etc. disertando sobre temas tan especializados como la veterinaria, y dado que los conocimientos específicos no caen del cielo, ni con los cargos, ni mucho menos con las medallas, pues resulta que uno tiene que observar como se difunden conceptos y prácticas erróneas a los aficionados, emitidas desde la ignorancia y la imprudencia de aquellos que, de una forma u otra, lideran dicha afición. Para quien suscribe, quien se considera un eterno aprendiz, porque cada día aprende algo nuevo, resulta sorprendente comprobar como incluso proliferan personajes que, bajo el pretexto de ser abogado, también se atrevan a disertar sobre veterinaria, dando como resultado la difusión de conceptos sin sustentación más allá de su incualificada opinión. Ignorante de mi, que desconocía que la carrera de derecho también incluyese la veterinaria aviar como asignatura.

Todo esto viene a colación de las reacciones suscitadas en el foro de FOA por el posicionamiento de ANCEP ante la nueva legislación sobre psitácidos en Andalucía, provocando unas manifestaciones muy prudentes, precisamente por parte de aquel que podría hablar con más autoridad, dado que es veterinario, haciendo gala así ya no sólo de prudencia, también de humildad, una virtud cada día más escasa, y me refiero al Sr. Cespedosa. Por el contrario, el Sr. Penzo, pese a su cargo, manifiesta una escasa prudencia, evidenciando un escaso conocimiento sobre veterinaria y sobre psitácidos; y por último, un abogado en ejercicio, del que jamás leí un escrito que no comenzase refiriéndose a su profesión, como si de algún tipo de aval se tratara, se aventura en los inciertos mundos de Yupi, para evidenciar que en el fondo y tras su grandilocuencia, no hay más que un novato que no tiene ni idea de lo que va este asunto. Pese a las desacertadas intervenciones del segundo, y lo desafortunado de las del tercero, tal y como indico al principio, todas las opiniones deben ser respetadas, aún cuando por razones obvias no puedan ser tenidas en consideración.

Sin embargo, se puede emitir una opinión, acertada o no, sin necesidad de ofender a nadie, y llamar a ANCEP “pelotero”, no sólo es innecesario, también es ofensivo, y cuando se ofende, no sólo se desprestigia uno mismo, también se pierde el respeto de los demás. No obstante, viniendo de este Sr. poco nos sorprende, pues ya tenemos sobrado conocimiento de él por actuaciones anteriores.

Bueno, tras ejercer moderadamente el derecho a pataleta, cosa que me vais a permitir por las ofensas previas, abandono el sarcasmo y retorno a la seriedad.

Con independencia de todo lo expuesto, mi conclusión es que existe un desconocimiento general sobre muchos aspectos referentes a la clamidiosis; por tal motivo he pedido a mi buen amigo Marcos que preparase un artículo técnico sobre esta enfermedad, pero desafortunadamente, sus exigencias profesionales actuales nos impiden disfrutar de sus conocimientos hasta pasado el verano, pues como sabéis, trabaja en un centro oficial de recuperación, y en estas fechas están sobrepasados. Por ello, aún admitiendo mis propias limitaciones al respecto, y aún a riesgo de caer en aquello que justo critico, considero necesario adelantar el esclarecimiento de algunos conceptos actualmente errados, sin traspasar la frontera de lo que mi ética personal me permite. A este respecto, constato que el enlace que recomendé de la O.I.E. no ha sido leído, o tal vez no haya sido comprendido, pues en él se explican adecuadamente muchos conceptos, aunque admito que en leguaje técnico difícilmente comprensible si éste no se conoce.

Fácilmente caemos en la creencia de que la medicina actual está de vuelta de todo, de que disponemos de los medios tecnológicos más avanzados y de que tenemos soluciones para cualquier cosa. No es así, la realidad es bien distinta y en verdad médicos y veterinarios combaten las enfermedades con los medios de que disponen, y éstos son los que son. También caemos con facilidad en aplicar conceptos válidos en la generalidad, sobre conceptos particulares donde la generalidad no sirve, pues en definitiva, las ciencias médicas no son ciencias exactas. Ambas circunstancias nos inducen a error cuando no se dispone de unos conocimientos aunque sean básicos. Por eso, en ANCEP hemos sido muy prudentes al pronunciarnos, y no lo hemos hecho hasta recabar la información necesaria para no incurrir en error.

Uno de los argumentos que se está esgrimiendo sin conocimiento de causa es que el tratamiento sistemático de aves con antibióticos puede provocar resistencias bacterianas a dichos antibióticos, lo cual es cierto, pero merece algunas reflexiones. La primera de ellas y que asumimos en ANCEP, es que nosotros no somos especialistas y por eso, aceptamos las recomendaciones y directrices de la O.I.E. como máxima autoridad veterinaria oficial a nivel mundial, ya que damos por hecho que ellos saben más que nosotros, y que sus conclusiones son más válidas y fundamentadas que las nuestras, como ignorantes en la materia que somos. Obviamente, algunos se consideran aún más expertos y especialistas que la propia O.I.E. y se atreven a contradecir sus recomendaciones, evidenciando así algo más que ignorancia.

Pero si me quedase aquí, los lectores seguirían sin comprender nada, por lo que procedo a explicar el porqué de las recomendaciones de la O.I.E.

Partamos de una base, y es que, pese a que se lleva investigando desde hace más de 40 años, no existe vacuna contra la clamidiosis, y dado que no existe y no podemos sacarla por arte de magia, los técnicos en sanidad no pueden contar con ella para su control, como se cuenta en el caso de otras enfermedades. Estoy absolutamente convencido de que si existiese esta vacuna, resolviendo toda la problemática suscitada, seguiríamos encontrando otros inconvenientes, porque en verdad, lo que no queremos es ser controlados.

Es cierto que este tipo de tratamientos con antibacterianos de manera indiscriminada es contrario a los principios de la medicina preventiva, y no en pocas ocasiones me habéis leído manifestándome contrario al uso y abuso rutinario de fármacos de que hacemos en esta afición (eso sí es una aberración), y por tal motivo, resulta paradójico que intentemos utilizar este argumento.

El principal factor que puede favorecer la proliferación de cepas resistentes a los antibióticos son precisamente los tratamientos mal administrados, ya sea porque se empleen en dosis inferiores a las recomendadas o bien porque el tratamiento no tenga la duración necesaria. De administrarse el tratamiento de manera correcta, se minimiza y mucho la posibilidad de generar cepas resistentes. Es por esta razón que en nuestra afición, donde administramos antibióticos a nuestras aves como si fueran golosinas y sin ningún tipo de criterio, es muy frecuente encontrar bacterias resistentes a multitud de antibióticos, especialmente enterobacterias y cocos en general.

De otro lado, y aunque es verdad que se pueden generar cepas de clamidias resistentes a las tetraciclinas (fármacos de elección para la clamidiosis), también es cierto que las clamidias no son especialmente susceptibles de adquirir esa resistencia, encontrándose de manera muy eventual dichas cepas resistentes; tanto es así, que las tetraciclinas se vienen empleando como fármacos de elección desde hace más de 60 años, y 60 años después siguen siendo fármacos de elección, lo cual avala esta aseveración. Aún a pesar de ello, existen multitud de antibióticos que son más activos frente a clamidias que las tetraciclinas, pero que no se usan, precisamente, porque se reservan para casos de resistencia a las tetraciclinas; y aún más, los protocolos sanitarios siempre tienen reservados los mejores fármacos exclusivamente para la medicina humana, y no pueden emplearse en veterinaria. Es decir, al contrario que nosotros, que nos creemos más listos que nadie, los técnicos sanitarios, normalmente, saben lo que hacen.

Otro error frecuente y muy extendido entre nosotros es el de creer que los métodos analíticos son infalibles y concluyentes, y nada más lejos de la realidad. En verdad, los resultados analíticos están sujetos a multitud de variables, desde una toma de muestras incorrecta o posibles contaminaciones de las mismas, hasta errores humanos, pasando por las interminables limitaciones técnicas y científicas de que adolecen en muchos casos. Por eso, existe una máxima en medicina que viene a decir que los resultados de una prueba analítica deben de coincidir con el cuadro clínico presentado, y si no es así, el resultado es desechado. Por consiguiente, los resultados de una analítica deben ser correctamente interpretados, y sólo el clínico puede hacerlo para poder emitir un diagnóstico.

Por otra parte, es necesario comprender que las clamidias son unas bacterias con unas características muy diferenciadas de las de otras bacterias, y no se pueden aplicar sobre ellas conceptos que son válidos para la generalidad. Hasta tal punto son diferentes que en los tratados de veterinaria se abordan de manera diferenciada las enfermedades bacterianas en general y las enfermedades causadas por clamidias. Las clamidias tienen un ciclo biológico muy distinto al de otras bacterias y por explicarlo de manera sencilla tienen dos estadios diferenciados: cuerpo reticular o inicial y cuerpo elemental. La primera forma necesita vivir obligatoriamente en el interior de una célula (huésped) donde va a replicarse originando la segunda, los cuerpos o corpúsculos elementales. Al destruir a la célula huésped se liberan al exterior estos cuerpos elementales que son los realmente infectivos, colonizando nuevas células y causando una infección. La complejidad de este ciclo biológico es precisamente la que recomienda administrar antibióticos durante 45 días, pues hacerlo durante menos tiempo no garantiza que las formas intracelulares hayan sido destruidas.

Esta circunstancia, el que existan estadios muy diferenciados y en muchos aspectos, en los que no voy a entrar, es una de las que provoca grandes inconvenientes a la hora de su diagnóstico; otra de estas razones es que se pueden producir reacciones cruzadas con otras bacterias Gram-negativas, con las que las clamidias comparten antígenos y material genético. Por todo ello, la O.I.E concluye que existen amplias probabilidades de error en las pruebas analíticas, pudiéndose producir falsos positivos y falsos negativos, con las consecuencias que puede conllevar en uno y otro caso.

Los falsos positivos me producen terror, porque ante un falso positivo podría establecerse un protocolo de contención, declarando en cuarentena a núcleos zoológicos próximos e incluso eutanasiando a todo el plantel de la instalación afectada (tengo referencias de casos en los que esto ya se ha producido); en el caso de un falso negativo estaríamos dando el visto bueno a un ave enferma no diagnosticada y contribuyendo a la dispersión de la enfermedad, además de los riesgos zoonósicos implícitos. Por ello, para establecer el diagnóstico de clamidiosis, tal y como explica la O.I.E., es necesario no sólo una analítica positiva, también es necesario un cuadro clínico compatible con clamidiosis; pero en tal caso, ¿qué hacemos con los portadores asintomáticos? Es fácil comprender que, a efectos de control de la enfermedad, la cosa no es tan simple como realizar un simple chequeo que ofrece insuficiente fiabilidad.

He encontrado un artículo muy esclarecedor, publicado en la Revista Española de Salud Pública, con varios autores de sanidad de Andalucía, sobre un brote de clamidiosis producido en Granada, refiriendo otro previo en la misma ciudad, y otros producidos en Cádiz y Castellón. En el informe pueden comprobarse los protocolos seguidos por los técnicos, constatando lo anteriormente expuesto.

En resumen, desafortunadamente, y tal y como expresa la O.I.E., la veterinaria no cuenta actualmente con otro medio de control de la clamidiosis, por poco que nos guste, a mí el primero, que el administrar antibióticos.

Tan listos nos creemos que hay quien dice, al contrario de lo recomendado por la O.I.E., que el control de la clamidiosis puede ejercerse mediante procedimientos analíticos, aunque resulta obvio que quien dice estas cosas no los utiliza. En primer lugar se descarta este proceder por razones de fiabilidad, tal y como se indica anteriormente; pero en segundo lugar porque, económicamente, representaría un coste muy elevado. Para hacernos una idea, en ANCEP alcanzamos un acuerdo con la Universidad de San Pablo para este tipo de chequeos (incluyendo varias pruebas y enfermedades), con unos precios muy inferiores a los precios de otros laboratorios, que en el caso de clamidias es de 16 € por muestra. En el caso de un laboratorio oficial que designaría la Administración, tendríamos que pagar un precio muy superior, que rondaría los 25 ó 30 €, al que además habría que añadir los honorarios veterinarios por la toma, preparación y envío de las muestras. Extrapolando estos costes a todo el platel podría resultar una pequeña fortuna, y tanto que se habla de inviabilidad de la norma aprobada, a ver qué tienen que decir a la vista de estos datos. O sea, se critica la norma, porque el tratamiento tiene un coste de 5 ò 6 € por ave y por el contrario, se propone un chequeo cuyo coste se multiplica varias veces, y que encima, no es fiable.

También se habla con muy poco criterio, sobre la vigilancia y control del propio tratamiento en sí. En este caso no les falta cierta razón, pero la leyes se dictan contando con la buena fe de los ciudadanos y con el hecho de asumir su responsabilidad en el caso de incumplimiento. Afortunadamente, en España no tenemos un estado policial donde un policía personal nos vigile durante 24 horas en todos nuestros actos; la Ley establece las normas y estamos obligados a cumplirlas, y de no hacerlo, asumiremos las consecuencias. La Ley prohíbe fumar en el puesto de trabajo o circular a 200 Km/h. cumplir con la Ley es nuestra responsabilidad. Cuando llevamos el perro al veterinario, éste nos proporciona las pastillas para el tratamiento obligatorio de la hidatidosis y no nos vigila si las administramos o no, cuenta con nuestra buena fe, y lo que certifica es que ha prescrito el tratamiento. En el caso que nos afecta, si nos ponemos escrupulosos, tal y como insinué en el artículo anterior, el veterinario podría ponerse estricto y optar por administrar doxiciclina en forma inyectable, obligándonos a llevar las aves a su consulta una vez a la semana, durante 6 semanas, incrementando sustancialmente el coste del tratamiento por cada ave. No, los veterinarios no van ha hacer eso, porque son profesionales que saben hasta donde alcanza su responsabilidad, porque van a confiar en nuestra buena fe y porque saben que el verdadero control del tratamiento, en realidad va a recaer en el caso de que un ave vendida o cedida por nosotros pueda transmitir la enfermedad a un humano, y en ese caso, la Ley caerá con todo su peso.

También se ha acusado a los veterinarios de no comunicar casos clínicos de clamidiosis ante las autoridades sanitarias, demostrando una vez más atrevimiento y desinformación. Para conocimiento general y para evitar futuros errores, la clamidiosis en las aves no es una enfermedad de declaración obligatoria, salvo en el caso de afectar a humanos, y son los hospitales los obligados a declararla si la diagnostican en personas. Las dos únicas enfermedades aviares de declaración obligatoria en nuestro país son la influenza aviar y la enfermedad de Newcastel, según viene publicado en el Boletín Oficial del Estado de fecha 4 de abril de 2009. Así que, por favor, antes de lanzar tan graves acusaciones sobre un colectivo de profesionales, al menos asegurémonos de no hacer una vez más el ridículo, en beneficio ya no de uno mismo, si no de todos.

Así mismo, también conviene aclarar las dudas suscitadas entre algunos criadores con respecto a la duración de la validez del tratamiento. En verdad, en ningún caso las aves se inmunizan contra la clamidiosis, pues tras superarla una vez, pueden ser reinfectadas de nuevo. El tratamiento con antibióticos tampoco inmuniza a las aves como si de una vacuna se tratase, y de hecho, pueden infectarse al día siguiente de finalizar dicho tratamiento. Por eso, la Ley establece que debe administrarse el tratamiento de manera previa a su venta; así por ejemplo, un ave que haya sido adquirida y tratada, no tendrá que recibir el tratamiento nunca más en su vida salvo que sea vendida de nuevo, y por el contrario, si compramos un ave previamente tratada, y deseamos venderla de nuevo, habiendo transcurrido un plazo de tiempo razonable que no fija la Orden, deberá nuevamente de recibir el tratamiento.

En realidad la ley está muy bien planteada, porque, si bien en ningún caso puede ofrecer una garantía al 100% de que un ave tratada no haya sido infectada posteriormente, sí que minimiza y mucho los riesgos; y además, porque incide especialmente sobre la transacción, independientemente de que sea venta o cesión, y si ejerces un control sobre la transacción, estás dificultando notablemente la dispersión de la enfermedad entre criaderos, contribuyendo a su erradicación. Dadas las herramientas de que se disponen actualmente, es todo lo más que se puede hacer para intentar controlar esta enfermedad, y no seamos tan pueriles de pretender rebatirla intentando justificar otra cosa. De otro lado, si alguien decide no cumplir esta ley, como inadmisiblemente promueve todo un abogado en ejercicio, se estará arriesgando a que el propio comprador, ante el más mínimo problema que pueda surgir, sea quien le denuncie ante las autoridades.

También se está haciendo una demagogia absurda y contraproducente para contravenir la ley, al referirse al sistema de cría de papilleros como sistema que combate la importación de aves salvajes. Ambas cosas no pueden relacionarse, y una vez más se pone de manifiesto un profundo desconocimiento sobre el mundo de las aves psitácidas. Actualmente sólo pueden entrar en Europa aves procedentes de criaderos en cautividad de países extracomunitarios, y todo lo que entre por otras vías es ilegal. A título personal, me he manifestado contrario a la cría de papilleros indiscriminada e irresponsable, como sucede en la mayoría de los casos, pero acepto esta práctica cuando se realiza de manera seria y con conocimiento, porque minimiza sus inconvenientes, cosa que sucede en casos muy contados. De cualquier forma, lo que combate la captura de aves salvajes no es el sistema de cría de papilleros, en absoluto, pues lo que se está produciendo con este sistema son aves mascota y no planteles reproductores; lo que combate la captura de aves salvajes es la cría en cautividad de manera ordenada y responsable. Exponer tales argumentos resulta muy lamentable, porque nadie con un mínimo de sensibilidad puede apoyar el expolio de las poblaciones salvajes, y menos aún los sistemas tan crueles empleados para su captura y manejo, que desgraciadamente van mucho más allá del zarandeo de árboles. Si alguien desea conocer más a este respecto puede visitar la web de World Parrots Truts, organización internacional que lleva denunciando desde hace años estas prácticas.

La Junta Directiva de ANCEP está formada por criadores de psitácidos, y no somos precisamente novados, y entre nuestras filas contamos con criadores muy expertos e incluso profesionales, muchos de ellos afincados en Andalucía, a los que hemos también consultado sobre nuestro proceder, manifestándonos su total conformidad.

A título personal, lamento y mucho el hecho de que FOA no haya reconsiderado su posición a este respecto, tal vez condicionada por la próxima celebración del mundial en Andalucía. Considero que esta posición, y lo digo con la mejor fe, no va a beneficiarles, aunque en cualquier caso, la respeto. Lamentablemente para ellos, no van a producirse las rectificaciones que tanto anuncian, y la nueva Orden está en vigor desde el día de su publicación. Todo está en marcha y las nuevas cartillas sanitarias para aves psitácidas ya están en las clínicas veterinarias y se están expidiendo. Para bien o para mal, las competencias sobre sanidad dependen de cada comunidad autónoma y seguramente los técnicos de otras comunidades ya estén estudiando esta nueva legislación promulgada en Andalucía, y dudo mucho que no se extienda rápidamente por el resto del país.

A este respecto, desde ANCEP queremos adelantarnos al futuro y vamos a promover que nuestros aviarios puedan ser reconocidos como núcleos zoológicos privados o colecciones privadas, y en las cuales nuestros planteles reciban el tratamiento, así como cualquier nueva adquisición que se produzca, de manera que la Administración los declare “aviarios seguros” y con ello, no tengamos que administrar el tratamiento a la descendencia; así, en la cartilla veterinaria constaría algo así como “proviene de aviario seguro”. Esta idea ya ha sido expuesta a los técnicos de sanidad y, en principio, ha sido bien acogida. Si esta medida se lograse promover, redundaría en multitud de ventajas para todos y nos evitaría el administrar un tratamiento que a nadie complace, pero que hoy por hoy, es la única alternativa posible a la clamidiosis.

Elecciones en FOCOMA (II)

Tal y como se anunció en su día, la Federación Comunidad de Madrid de FOCDE ha celebrado Elecciones a Junta Directiva el pasado 18 de Junio.
Constituida la Mesa Electoral con la representación de ocho votos (siete votos presentes y un voto por correo) y celebrada la votación en 1ª vuelta, donde es necesario mayoría absoluta (mitad +1) el resultado de la misma fué :
-Votos a favor de la candidatura presentada: 3 votos.
-Votos en contra de la misma: 0 votos.
-Votos en blanco: 5 votos.
Al no haberse obtenido la necesaria mayoría absoluta, se procedió a una nueva votación, donde la candidatura presentada finalmente no salió elegida al quedar el resultado de la votación en:
-Votos a favor de la candidatura presentada: 3 votos.
-Votos en contra de la misma: 4 votos.
-Votos en blanco: 1 votos.
Como consecuencia de lo anteriormente expuesto y rechazada la candidatura que optaba a la citada Presidencia, se optó por la constitución de una Junta Gestora compuesta por:
-Presidente: D. Jesús Cedillo Jusdado.
-Interventor: D. Miguel. A. Hernández Paniagua.
-Secretario: D. Félix Barbero Martín.
Dicha Junta Gestora por lo tanto, sustituye en sus funciones a la anterior J.D. presidida por D. José L. Clemente Lillo, habiéndose acordado la celebración de nuevas elecciones en la Federación Comunidad de Madrid para el próximo mes de Septiembre.

jueves, 17 de junio de 2010

Democracia y transparencia.

Durante los últimos días, tras la celebración de la Asamblea General de FOCDE, se viene produciendo un debate en mi fuero interno bajo la premisa: ¿Es ético divulgar información sobre su desarrollo o sobre los acuerdos adoptados?

Resulta obvio que los dirigentes de las distintas organizaciones ornitológicas no están de acuerdo con que así se haga, y de hecho promueven una ley del silencio entre sus asociados, blindando la información y dotando a sus órganos de un férreo hermetismo que se traduce en un silencio sepulcral tras cualquier asamblea o reunión. Recientemente, un directivo de FOCDE argumentaba que no podía hablar sobre lo sucedido en la Asamblea de FOCDE hasta no informar previamente a los asociados de su federación, lo cual parece correcto a priori, ya que, en realidad, las organizaciones sólo deben explicaciones a sus propios asociados.

Hasta tal punto se promueve este hermetismo, que incluso las convocatorias de las asambleas, que deberían acompañarse de la información necesaria para tener conocimiento de causa de lo que se va a tratar o de lo que se va a votar a distancia mediante la delegación de voto, se reducen a una simple enumeración de los puntos del orden del día, sin una información adicional necesaria para comprender la tesitura que se plantea en cada uno de ellos, y con ello, lo que realmente se está promoviendo, es que las asociaciones deleguen su voto en blanco, pues carecen de la información necesaria para emitir el voto detallado. Tal vez también eso convenga, aunque por otras razones que no vienen al caso.

Sin embargo, los conceptos de democracia y de ocultación de la información son del todo incompatibles, ya que ningún régimen que oculte información o que simplemente no la facilite, podrá nunca ser considerado como verdaderamente democrático, pues sin información no es posible ejercer los derechos sobre los que se sustenta cualquier democracia; el ocultismo, en cualquiera de sus formas, es más propio de regímenes totalitarios.

En una democracia, la información debe fluir libremente hasta todas las capas sociales y no sólo quedar a disposición de los dirigentes de una organización, en el caso que nos ocupa, las asociaciones y los socios de base también tienen derecho a esa información, y si se oculta solo cabe pensar que existan buenas razones para hacerlo.

En nuestro Estado, reconocido como verdaderamente democrático y donde existe una verdadera libertad de prensa, no tiene cabida ningún tipo de ocultación de la información. Tanto es así, que los españoles podemos seguir por televisión incluso los debates sobre el Estado de la Nación, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, o cualquier otra sesión parlamentaria. De igual manera, los políticos comparecen ante los medios de comunicación tras cualquier reunión para explicar a la sociedad lo sucedido en ella. Todo ello sin perjuicio de que el Estado disponga de sus propios medios de información oficiales o conductos reglamentarios, como puedan ser los boletines oficiales estatales y autonómicos. Así, cualquier españolito de a pie se informa al mismo tiempo que cualquier presidente de comunidad autónoma o cualquier alcalde, por ejemplo, de si han sido aprobados o no los Presupuestos Generales del Estado, o de si ha sido aprobada o no una Ley concreta; y lo hacen a través de los medios de comunicación social, sin perjuicio de que, oficialmente, se informe posteriormente con su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

De la misma manera actúan los partidos políticos, ya que, en aras de la transparencia, no dudan en comparecer ante los medios de comunicación tras celebrar sus propios congresos, sin perjuicio de que, posteriormente, sus dirigentes se dirijan a sus acólitos por sus propios conductos internos de información.

Las organizaciones ornitológicas y sus líderes, sólo están obligados a dar explicaciones a sus asociados, tal y como expresamente reconoce el Art. 21 de la Ley que nos regula, y que textualmente dice:

“Todo asociado ostenta el derecho a ser informado a cerca de la composición de los órganos de gobierno y representación de la asociación, de su estado de cuentas y del desarrollo de su actividad”

Obviamente, este derecho que asiste a todo asociado, implica la obligación por parte de los dirigentes a ofrecer esa información, y para ello, por supuesto que existen unos medios internos y reglamentarios. También es obvio, que las organizaciones sólo tienen esta obligación hacia sus propios asociados y no hacia terceros, e incluso de hecho, no deben proporcionar esa información a requerimiento de esos terceros. Sin embargo, la información no llega a todos los asociados, ni mucho menos a todos los estratos, porque la información se oculta en cualquier ámbito que no sea el estrictamente privado, y en ocasiones, no siendo nunca publicado en sus respectivos medios oficiales como puedan ser sus respectivas revistas.

Ante esta tesitura, la de informar exclusivamente a sus asociados, al final y bajo el pretexto de no ofrecer información al “enemigo”, se paga un precio muy caro, pues en realidad, la información se queda en las cúpulas de poder y no desciende a todos los estratos sociales. Así las cosas, uno ya no sabe si lo que se pretende es ocultar la información ante terceros o incluso ante los propios asociados, y con esta estrategia se plantea la duda razonable de si en verdad no se difunde la información por esta razón o porque en verdad esa información puede revelar datos y actuaciones poco justificables. Con ello, la democracia se va al traste y lo que cabe pensar, al final, es que si algo se oculta, es porque ese algo no interesa que se sepa.

En la pasada asamblea de FOCDE, alguien manifestó que el contenido de las asambleas, incluyendo el propio estado de cuentas, debería de publicarse en la revista “Pájaros”, porque es información a la que tienen derecho todos los criadores pertenecientes a las asociaciones adscritas a FOCDE, a lo que se le respondió que cuando esto se hizo en el pasado, se provocaron dos inspecciones de Hacienda; la contrarréplica fue: “cuando las cosas se hacen bien, no hay nada que ocultar, ni nada que temer”. La verdad es que uno no sabe bien como posicionarse a este respecto, pues en ocasiones las cosas no se hacen como es preceptivo, ya no por ningún fin ilegítimo, sino precisamente por lo contrario, para beneficiar a los asociados.

En los últimos tiempos, algunos dirigentes se han manifestado contrarios al uso de los foros para realizar críticas o reivindicaciones públicas sobre sus entidades, pero esos mismos dirigentes otorgaron esa potestad a dichos foros, cuando fueron ellos mismos los que los utilizaron cuando la circunstancia les convenía.

Siempre dije que FOCDE, por ser ésta la organización a la que estoy adscrito, debería de disponer de un portavoz oficial, cuyo cometido sea emitir información veraz a las bases, con motivo del auge adquirido por Internet como medio de información que proporciona inmediatez, frente a la retardada información de otros medios o conductos reglamentarios, sin perjuicio de que éstos sigan cumpliendo su cometido final.

Con todo ello, tanto en FOCDE como en COE la oligarquía, sustentada en una pseudo democracia, se impone como sistema de gobierno de ambas entidades, donde la información, y consiguientemente el control, es ejercido por un número muy reducido de personas.

Como conclusión y tras toda la reflexión precedente, no sólo parece ético divulgar el contenido de las asambleas, sino que es precisamente esa misma ética la que obliga a hacerlo, porque la información debe fluir para que la democracia sea tal, y si las cosas se hacen bien tiene poca relevancia el hecho de que terceros puedan también disponer de esa información; y si se hacen mal, sólo la denuncia pública y la crítica podrán enmendar esas actuaciones incorrectas. La democracia y la transparencia, deben ir de la mano para tener credibilidad, cualquier otra cosa tiene poca relación con estos dos conceptos.