jueves, 17 de febrero de 2011

La democracia y la ornitología española

Seguramente resulte difícil y doloroso, sentirse un verdadero demócrata, y de repente, levantarse un día y comprender que uno ha vivido en una mentira; que sin ser consciente tan siquiera de ello, ha estado apoyando a un régimen que de democrático no tiene más que su propia autoproclamación. Y más doloroso puede resultar aún el ser consciente de que, aunque haya sido de manera inducida y manipulada, uno mismo haya sido cómplice de muchas barbaridades. Pero ya lo dice el refrán: “Quien bien te quiere, te hará llorar”, y en definitiva, tras superar el dolor, siempre se sale fortalecido.

A lo largo de la historia, han sido muchos los regímenes que se han autoproclamado como democráticos, sin que por ello, hayan gozado de tal reconocimiento por parte de otros países. Sirva como ejemplo nuestro propio franquismo, en el que incluso el propio Franco defendía a España como estado democrático cuando ésta sufría el aislamiento de Europa. Se justificaba tal democracia en el hecho de que en España también se celebraban elecciones e incluso sufragios universales, en que eran las Cortes del Estado las que promulgaban las leyes, constituidas por los Procuradores del Estado, legítimos representantes del pueblo español. También teníamos partidos políticos y los trabajadores disponían de un Sindicato Vertical para organizarse y defender sus intereses, e incluso disponíamos de medios de comunicación para mantener bien informada a la ciudadanía. Sobra decir que estos ingredientes, por sí mismos, no constituyen una verdadera democracia si no se ejercita la pluralidad.

Hoy, la concepción admitida como democracia, se sustenta en un régimen político donde son los propios ciudadanos quienes gobiernan, bien de manera directa (sufragio universal), bien por medio de representantes libremente elegidos. En uno y otro caso, se requiere de un ejercicio en absoluta libertad, donde cada decisión se pueda tomar disponiendo de toda la información, y donde además se establezcan mecanismos de igualdad entre todos los ciudadanos. Para dar cumplimiento a estas simples premisas, se requiere antes el amparo de las libertades, tales como la libertad de opinión, la libertad de expresión, la libertad de información, la libertad de asociación, etc. Así, se requiere de una Carta Magna que reconozca y proteja el ejercicio de todas las libertades para que los ciudadanos puedan autogobernarse, que en nuestro caso, es la Constitución española. El conjunto de estas libertades inalienables, se conoce como derechos fundamentales.

El desarrollo de todos y cada uno de estos derechos, su regulación y aplicación, es realizado por las sucesivas leyes orgánicas, de la cuales a su vez, se pueden derivar otras leyes de rango inferior, constituyendo en su conjunto lo que se conoce como estado de derecho.

Por lo tanto, la palabra democracia y el término estado de derecho son indisociables, y puede decirse que el estado de derecho es, precisamente, el conjunto de normas que sustentan una democracia. O sea, no puede darse democracia sin un estado de derecho.

Claro que, imaginemos que sea el propio Estado el que incumpla el estado de derecho, y que sea este mismo Estado quien promulgue leyes que atenten contra otras leyes de rango superior, como puedan serlo las leyes orgánicas o la propia Constitución. En tal caso y por lo expuesto anteriormente, aun cuando esas leyes contradictorias se aprueben por el órgano legítimo y competente, se estaría violando el espíritu de la democracia en sí. Para prevenir esto, un estado de derecho cuenta con el Poder Judicial, y es precisamente el Tribunal Constitucional el que dirime estos asuntos, pudiendo dejar sin validez leyes que puedan ser contrarias a los principios establecidos en la Constitución. Es decir, existen mecanismos de control incluso para el propio Estado.

Extrapolado todo esto a nuestras organizaciones ornitológicas, podemos afirmar que no serán democráticas, por mucho que se autoproclamen como tales, y por mucho que se quieran disfrazar de ello, aquellas entidades que no velen y promuevan el cumplimiento del estado de derecho; y violen, explícita o encubiertamente, cualesquiera de los derechos fundamentales; tampoco lo serán aquellas que no promuevan la pluralidad, sino que, al contrario, erradiquen a cualquier opinión que pueda ser disidente con el poder; tampoco serán democráticas las que no promuevan la libertad de información, que secuestren la información, para así, poder manipular a su conveniencia la voluntad de sus integrantes.

Para garantizar que nada de esto suceda, el Estado español promulgó en 2002 la Ley Reguladora del Derecho de Asociación, y con ello, ninguna entidad que no cumpla escrupulosa y rigurosamente esta ley, podrá ser considerada como democrática.

Ahora, que cada cual mire a su propio ombligo, y deduzca lo que estime conveniente.

martes, 15 de febrero de 2011

El día de los enamorados

Algunos parecen no tener vida más allá de esta afición, y ni siquiera los fines de semana descansan de sus torticeras costumbres. Afortunadamente, otros sí tenemos vida más allá de los pajaritos y disfrutamos del fin de semana con otras actividades sociales. A mi regreso del fin de semana, me encuentro con las reacciones suscitadas por la noticia sobre los acuerdos adoptados por ANCEP, y a la vez con un contador de visitas que casi se funde.

Aunque este blog no está concebido para prestar atención a ciertos personajes, ni tampoco para defender cuitas personales, haremos un paréntesis excepcional en su labor para analizar dichas reacciones, y dedicar este artículo a mis “queridos” enemigos del alma; precisamente cuando ayer fue el día de los enamorados.

Claro, cuando las reacciones se sustentan en juzgar a la persona y no en sustanciar la noticia en sí, cuando ese juicio nada más se reduce a una retahíla de insultos, descalificaciones, difamaciones y referencias despectivas; ¿qué clase de respuesta pueden esperar? Luego, cuando se les contesta convenientemente, encima uno se convierte en el malo de la película.

Algo queda claro al leer estas intervenciones, y es que además de lo anterior, dimanan un profundo odio personal, proveniente de personas vacías a los que jamás hice nada, salvo, tal vez, contestarles proporcionalmente cuando la ocasión lo requirió, como una vez más vuelve a ser el caso. Os aseguro, queridos lectores, que jamás les debí dinero, ni jamás los agredí o injurié (a diferencia de ellos), ni jamás mencioné a sus difuntos como para justificar tanto odio. Tal vez la razón de dicho odio no sea otra que la más común, la envidia. Lo triste para ellos, como sucede con otros pecados capitales, es que el odio, quien más lo sufre es quien lo profiere, convirtiéndose en obsesivo y recurrente, no dejando vivir a quienes lo padecen. Es por eso por lo que, en el fondo, los compadezco.

No obstante, voy a ser prudente y comedido, y por supuesto, no voy a caer a la misma altura de ellos; por eso, guardaré las formas en todo momento. Tampoco contestaré a todos por razones obvias, ya que en tal caso, este sería un artículo interminable, y sólo lo haré con aquellas que puedan resultar especialmente relevantes, dejando las insignificancias al margen.

De entre todas las reacciones suscitadas, me preocupa especialmente la del Sr. Nogueiro (aquí llamamos a las personas por su nombre y reciben el tratamiento de señor), y digo que me preocupa porque no debe ser bueno para la salud, especialmente la mental, el acumular tanto odio. De todas formas, prefiero no contestarle, porque si lo hiciera, saldría corriendo a lloriquear a papá como cualquier niño acusica, y papá le rodearía con sus brazos haciéndole carantoñas para calmar su llanto, y terminaría por ponerse firme y decir aquello de ”señor, sí señor”. Así, prefiero no contestar con tal de no tener que volver a soportar tan patética escena.

De otro lado, analizando las actitudes de los moderadores de los propios foros, uno se acuerda de otros artículos anteriores publicados en este mismo blog, y constata como lo dicho entonces sigue estando vigente. Moderadores que toman parte y dan uso a sus foros para sus propias cuitas, y que lejos de dar ejemplo, son los primeros en revolver el lodazal. Algunos, como el Sr. Paco Almería, no llegan a este extremo y mantiene las formas, pero la intencionalidad de sus intervenciones es la misma; y rebusca escritos en todos los archivos internautas sobre mis intervenciones en tiempos pasados, copia y pega párrafos aislados y sacados de contexto para propiciar una interpretación de los mismos que no se ajusta a las circunstancias actuales, y tras tanto esfuerzo, finalmente no consigue demostrar absolutamente nada, pero sí dejar en el aire dudas malintencionadas.

Tristemente también compruebo que algunas personas no han captado correctamente el mensaje que trata de transmitir ANCEP como asociación, y lo llevan al terreno personal de su presidente, siendo precisamente éste quien más tiene que perder. No alcanzan a comprender que ANCEP no revindica nada para sí misma, sino para el bien general de todos los aficionados de este país. No alcanzan a comprender que ANCEP esté dispuesta a sacrificarse a sí misma por este cometido. Y no alcanzan a comprender que la actuación de ANCEP no obedece exclusivamente a un hecho aislado, sino a un cúmulo de despropósitos que se acumulan en el tiempo. El hecho en sí de la impugnación a la normativa de anillas, no fue sino el detonante, la gota que colmó un vaso que ya estaba lleno desde hace mucho tiempo.

Pero casi es normal que no alcancen a comprender el verdadero mensaje, porque han sido muchos los años en los que han vivido en una gran mentira, mentira que se han creído a pies juntillas. Ahora, resulta difícil de digerir una nueva realidad que les rompe todos los esquemas preestablecidos, propios de una sociedad alienada. A todos ellos, a los que aún no han comprendido el verdadero mensaje, sólo puedo recomendarles la lectura de los artículos anteriores, y que lo hagan con detenimiento y objetividad, porque en ellos encontrarán las respuestas.

En todo este maremagnúm de reacciones, también me preocupa un hecho concreto y recurrente, cual es el que el foro oficial de la federación andaluza, en el que además participan sus dirigentes, sea permisivo con la participación de personas que, escondidas tras un pseudónimo, se den a la labor de difamar a terceras personas. Evidentemente, es legítimo el uso de pseudónimos, como así nació este propio blog o como otros múltiples ejemplos se dan en literatura y periodismo, para ejercer una crítica legítima; pero cuando la difamación se esconde tras un pseudónimo, permitiendo así el anonimato, entonces lo que revela es la más absoluta de las cobardías. Esto se permite en un foro que se autoproclama como democrático, demostrando una vez más que las normas se utilizan a conveniencia y con distintas varas de medir, y eso no es democracia. No creo que esa imagen que está dando el foro de la federación andaluza sea la adecuada, y cuando las cosas no se hacen de la manera correcta, al final siempre se vuelven en contra.

Sin embargo, sería aún más grave si aquellos que se esconden tras esos pseudónimos fueran precisamente directivos de la propia federación, porque en tal caso, demostrarían su indignidad para ostentar tales cargos.

El tal Soberano, al que tengo que reconocer que eligió bien su pseudónimo, ya que soberano, en su acepción antigua significa: altivo, soberbio o presumido; basa sus exposiciones simplemente en juicios personales, siempre despectivos y de pésimo gusto, en lugar de analizar los propios hechos y aportar sus opiniones al respecto, que siempre resultarían más interesantes. Con su talante demuestra su escaso respeto por las personas de carne y hueso a las que se descuartiza, sin tener en consideración sus propios sentimientos ni los sentimientos de su entorno social y familiar, demostrando así la clase de persona que es y cuánto de aleja de la imagen que da, tan aparentemente modosito y bien educado. Me pregunto si estos mismos valores y conductas son los que transmite a sus propios alumnos.

Este personaje se limita a escribir para la galería, y dice sólo aquello que la plebe quiere oír de manera populista. Tal vez ésta sea la estrategia correcta para trepar a los más altos cargos, mientras que otros somos tan torpes de ejercitar la sinceridad de nuestros pensamientos. Tan sólo quiero hacerle una observación, y es que, aun cuando sus escritos dimanan una jactancia obtusa de ostentación de cultura, mete la pata por carencia de ella, como cualquier otro simple mortal; y así, llama “romanos” a personajes que no lo son. Tanto que cree saber sobre pájaros (se deduce que su carné de juez no acredita tales conocimientos), confunde con personajes romanos a los pseudónimos con que comencé la andadura en este blog, Argusianus y Oriolus, ignorando que los mismos se corresponden con especies de aves.

Homo flácidus, en cambio, siempre va un paso más allá, cegado por una cólera que proviene de su propia insatisfacción, y alcanza descaradamente el insulto personal más rastrero. Este personaje, burdo imitador del ilustre Quevedo, hace del sarcasmo el escarnio de las personas; tal vez por la insatisfacción personal derivada de largas noches en soledad, encerrado en una triste garita, viendo entrar y salir los coches bajo su custodia. Es normal que una mente tan “privilegiada” como la suya sufra frustraciones con tan insustancial labor, y por eso deseo hacerle saber de mi compasión. Sin embargo, también quiero aconsejarle que se dedique a criar sus queridos lophortix, en lugar de producir textos tan rancios como los que produce, y que son consentidos, simplemente, porque resultan muy divertidos y graciosos a los que están por encima de él, como si volviéramos a los circos romanos y disfrutaran del espectáculo de los leones descuartizando a los cristianos. Todos, unos y otros, parecen considerarse en un plano superior.

Pero de entre todas las intervenciones que se han realizado en ese foro al respecto de este asunto, me ha sorprendido muy gratamente una, quien sí ha sabido interpretar a la perfección lo sucedido; y digo que me sorprende por provenir de quien proviene, bastante alejado ya, según parece, de las maneras empleadas en otro tiempo, lo cual felicito.

Para concluir y es lo verdaderamente importante, he constatado reacciones muy sensatas a una y otra parte del río, provenientes de personas que sí han sabido interpretar adecuadamente el mensaje y que empiezan a cuestionarse muchas cosas, descubriendo una realidad que les permanecía ignorada, tal vez por oculta. Ese debate interno es el importante, y es el que puede empezar a cambiar las cosas. Si así ha sido, y se ha conseguido crear ese debate interno, aunque sólo sea aun en un número reducido de personas, el objetivo se ha logrado.

viernes, 11 de febrero de 2011

El sentir de ANCEP

ANCEP, aun en su corta vida, ha sido una asociación modélica, tanto por su gestión como por la cantidad de innovaciones que viene aportando al mundo de la ornitología. ANCEP ha sido ejemplar organizando eventos como el COIHL, en el cual se han instaurado medidas inéditas en nuestro país, como hacerse verdaderamente responsable ante los criadores de las aves inscritas, o adoptando medidas de bioseguridad y de bienestar animal; medidas muy aplaudidas por los criadores y que deberían de extrapolarse a otros eventos que pretendan ser prestigiosos.
En apenas cuatro años, ANCEP ha pasado de ser una asociación que partía de cero, a disponer de todos los medios e infraestructuras necesarios para organizar un gran evento, dotándola de total autosuficiencia; gracias, en gran medida, a las subvenciones y patrocinios que se han gestionado.

También ha sido ejemplar en su funcionamiento interno, donde la democracia alcanza a toda la expresión de la palabra, donde la información fluye a los socios sin cortapisas, permitiendo incluso emitir el voto en las asambleas desde sus propias casas, y dotada de unos Estatutos modernos y sin lagunas, que delimitan claramente las funciones y potestades de los distintos órganos. En ANCEP, el presidente es un socio más y no el jefe, que nada más ostenta la representación legal, ya que todas las decisiones de gobierno se adoptan en Junta Directiva.

También ANCEP se ha caracterizado por ser una de las asociaciones más activas dentro de su federación y por su colaboración incondicional y desinteresada hacia ésta; aunque sus prestaciones y logros no vengan al caso en este momento.

ANCEP se ha sentido y se siente plenamente integrada en FOCDE, y por ello, su gran preocupación es el buen funcionamiento de FOCDE.

Ante los últimos acontecimientos sucedidos en FOCDE y el rumbo que ésta estaba tomando, la Junta Directiva, y en concreto yo, a título personal, tuvimos que elegir entre hacer lo correcto o hacer lo conveniente. Lo conveniente era no meterse en problemas, encogerse de hombros y mirar para otro sitio. Pero lo correcto era no esconder la cabeza y luchar, una vez más, por el bien de toda una federación.

Como expresé en la última asamblea general de socios de FOCDE, y textualmente dije: “la democracia y el estado de derecho en FOCDE son una farsa. No estoy de acuerdo con la manera en que se está gobernando FOCDE y mis principios democráticos me impiden seguir formando parte de esto. Llevaré este asunto a la asamblea de ANCEP, y si ésta decide seguir en FOCDE, dimitiré como presidente; y si decide irse a COE, también dimitiré”. Curiosa y sorprendentemente, la asamblea de FOCDE aplaudió estas palabras.

Una vez tratado el asunto en Junta Directiva, decidimos que FOCDE no es una sola persona, sino un colectivo de personas, donde se encuentran nuestros compañeros y amigos, por los que merece la pena luchar en aquello que consideramos justo. Elegimos el camino correcto, no el conveniente, y por ello, propusimos en el orden del día de la asamblea de ANCEP, el violar deliberadamente la normativa de FOCDE, allí donde ésta es nula de pleno derecho, por ser contraria a lo estipulado por la Ley de Asociación.

Con esta medida no se pretende otra cosa que provocar una situación de cambio dentro de las estructuras de FOCDE, creando un debate interno entre socios y miembros de Junta Directiva, poniendo a éstos en la tesitura de tener que expulsar a ANCEP del seno de FOCDE, en cuyo caso, y a diferencia de lo que otros hicieron, recurriríamos a los tribunales para seguir luchando por lo que consideramos que debe ser FOCDE.

Esta propuesta fue explicada pormenorizadamente a los socios de ANCEP, antes y durante la celebración de la asamblea, e hice especial hincapié en lo mucho que nos jugábamos. Les dije que lo más probable es que fuéramos expulsados de FOCDE, y que FOE, en caso de admitirnos, no era la solución para nosotros; que fueran conscientes de que si votaban sí, ANCEP tendría serios problemas.

Por mi parte, ya tenía tomada la decisión de dimitir en aquella asamblea, aunque esta decisión no la conocieran los socios, ya que, no quería influir de ninguna manera en su voto. Sinceramente no esperaba que se aprobase la propuesta. Pero los socios dijeron sí, adelante, con tan sólo una abstención y ningún voto en contra. Esta decisión representaba para mí la obligación de seguir al frente del barco y de hacer frente a la multitud de problemas que se avecinaban, cuando ya estaba hecho a la idea de dedicarme al verdadero disfrute de mi afición, a volver a mi primera asociación, Aviornis, y a no volver nunca más a complicarme la vida con asuntos pajariles.

Los acuerdos de aquella asamblea fueron, como se ha dicho, solicitar el ingreso en FOE y causar baja en FOEX, en ningún caso se acordó causar baja en FOCDE.

Solicitar el ingreso en FOE ahora representa un mandato asambleario al que hay que dar cumplimiento, y aun cuando se solicite formalmente, no se moverá un dedo por conseguirlo. Admitirnos o no, es un derecho que tiene esta federación y que nosotros vamos a respetar. En el caso de ser admitidos, ANCEP se convertiría en la primera asociación en formar parte de las dos grandes organizaciones ornitológicas de este país, dando así un ejemplo de pluralidad, la misma pluralidad que siempre la ha caracterizado, al coexistir en ella socios de ambas organizaciones. Tal vez este fuera el primer paso para facilitar una posible unificación en el futuro. Se ha elegido FOE y no cualquier otra federación, por la razón de que ésta es de ámbito nacional y porque ha sufrido en su historia la discriminación de FOCDE que ahora nosotros repudiamos.

Causar baja en FOEX es para nosotros un motivo de tristeza, porque nos sentimos parte de FOEX, porque se trata de compañeros y amigos, y porque no tenemos ningún problema con esta entidad. Nuestro deseo es volver a formar parte de esta federación lo más pronto posible. En ambos casos, de FOE y de FOEX, se trata simplemente de símbolos, cuyo fin no es otro que el descrito anteriormente.

A título personal además, esto me posiciona en clara oposición al presidente de FOCDE, y soy perfectamente conocedor de las consecuencias que pueden derivarse.

Siempre dije y me opuse frontalmente en su momento, que no faltaron razones a COE, pero que las formas no fueron las correctas. Algunos de sus dirigentes recurrieron al insulto y fomentaron el odio, dando muestras de su verdadero talante y revelando sus verdaderas intenciones. Siempre reproché a COE el salir huyendo, el abandonar el barco y romper la ornitología española por la mitad, por legítima que fuera su decisión y por justificadas que pudieran ser sus reivindicaciones. Siempre dije que esa huida obedecía más a intereses de tipo personal, por parte de algunos de sus dirigentes, que a razones sustentables que no se hubieran podido subsanar en el seno de la unidad.

Ahora los necios, tanto al este como al norte, saltan como gato a bofe, a enturbiar un asunto serio y trascendente, ensuciándolo son sus soeces; lo llevan al terreno personal y se atreven a cuestionar a una persona capaz de sacrificar sus propios intereses en favor de los derechos del colectivo al que representa. Gente que cacarea en los foros y luego se “cuadra” ante el jefe; gente que chantajea a compañeros de otra federación privándolos de servicios supuestamente altruistas; o gente que no tiene un pasado transparente y que se muere por ostentar un sillón. Esos mismos necios de siempre, oportunistas a la caza y captura de la ocasión, vuelven a salir a la palestra para volver a crear crispación y odio, usando el insulto y el desprestigio como armas, que al final siempre se les vuelven en contra, porque ellos solos se descalifican. Desafortunadamente para ellos, sus descalificaciones solo me provocan vergüenza ajena. Son personas así, de uno y de otro lado, las que han causado tantos despropósitos en nuestra afición.

No podía faltar a la cita de nuevo el Sr. Yeves, quien vuelve a dedicarme lindezas como en el pasado, tales como llamarme petulante, pendenciero y conflictivo. Sus palabras dimanan de un manifiesto odio personal que tiene su justificación en las múltiples veces en que lo he evidenciado, ¡pero es que siempre me lo puso tan fácil! Y es que podrá ser listo como el hambre, pero su inteligencia deja mucho que desear.

Ahora, al buen hacer se le llama petulancia, curiosamente por aquel que, entre otras cosas, mejor representa a dicho atributo, y que en el fondo, lo que envidia es, precisamente, ese buen hacer. También resulta curioso que me llame pendenciero justo aquel que se vale de sus cargos para ejecutar sus venganzas y cuitas personales. Y como conflictivo nadie mejor exponente que él, que allí donde estuvo terminó por fragmentarlo todo. Pero en el fondo, lo admito, tal vez tenga su parte de razón, y yo sea una persona pendenciera y conflictiva, y lo seré siempre allí donde estén al mando personas como él. Efectivamente, las personas como Yeves no quieren a su lado personas instruidas y reivindicativas, que sepan defender legítimamente sus derechos, para poder así campar a sus anchas, actitud impropia de alguien que pretenda llamarse demócrata.

Ahora se especula malintencionadamente, que todo esto puede obedecer a un supuesto interés por mi parte para organizar ORNIEXPO en el Mundial de Aguadulce, precisamente cuando se está dispuesto a perder el “pájaro en mano” por integridad y sentido de la responsabilidad. Parece que, una vez más, se cumple aquello de “cree el ladrón que todos son de su condición”, tal vez porque ellos sí estarían dispuestos a vender su alma al mismísimo diablo por un simple plato de lentejas. Lo cierto es que, aunque sólo fuera por no tener que tratar con ciertas personas, renunciaría a la tentación más tentadora; y francamente, el Mundial de Aguadulce no me interesa para nada, aunque eso no quite para que desee a sus organizadores directos la mejor de las suertes.

Para finalizar, quiero dejar bien claro que ANCEP sería la última asociación que abandonaría FOCDE, si llegase el caso de que ésta se hundiera, que no lo es, ya que, si su economía no tiene la brillantez de antaño, tampoco es crítica. Tampoco ANCEP saldrá huyendo de FOCDE para destruirla por sus defectos, que los tiene y graves, como otros hicieron antes solo por prepararse un nuevo sillón, sino que luchará por subsanar dichos defectos. Y aun cuando ANCEP sea expulsada de FOCDE, como posiblemente así suceda y como antes otros fueron expulsados, incluso desde fuera, seguirá luchando por instaurar en FOCDE una verdadera democracia.

miércoles, 9 de febrero de 2011

ANCEP solicitará su ingreso en FOE y causará baja en FOEX

La Asamblea General de Socios de ANCEP, celebrada el pasado día 30 de octubre de 2010, en la ciudad de Almendralejo, en respuesta a la actuación del Presidente de FOCDE, de ignorar la impugnación presentada por esta asociación, referente a la nueva normativa de anillas y de distribución de la revista Pájaros, según manifestó en la pasada Asamblea General de Socios de FOCDE, "por no haber sido tramitada a través del Presidente Regional", ha acordado lo siguiente:

1º.- Solicitar su ingreso en FOE (Federación Ornitológica Española).

2º.- Causar baja en FOEX (Federación Ornitológica Extremeña).

Así mismo, la asamblea de ANCEP aprobó autorizar a la Junta Directiva para emprender acciones legales, en defensa de los derechos de esta asociación, habida cuenta de la posibilidad de que FOCDE pueda adoptar medidas disciplinarias contra la misma no ajustadas a derecho.

En definitiva, ANCEP reivindica el cumplimiento del Artº 22 de la Constitución, que desarrolla la Ley Reguladora del Derecho de Asociación; es decir, reivindica un derecho fundamental: el derecho a la libertad de asociación.

ANCEP considera que los Estatutos de FOCDE violan este derecho fundamental, y que su articulado se sustenta en principios contrarios a lo estipulado por la Ley que nos regula, siendo por tanto, nulos de pleno derecho. Por tal motivo, ha vuelto ha solicitar por escrito al Presidente de FOCDE, la creación de una Comisión que, con el asesoramiento legal necesario, revise la actual normativa de FOCDE y redacte un proyecto de Estatutos acordes con la legislación, para su posterior discusión y aprobación por la Asamblea.

lunes, 7 de febrero de 2011

El asociacionismo

Desde el principio de los tiempos y el hombre es hombre, surgen de manera espontánea formas tácitas de asociacionismo. Un hombre sólo puede dar caza a un ciervo, pero se requiere la acción conjunta de varios hombres para dar caza a un mamut. Así, los hombres se han asociado desde siempre para conseguir logros de manera colectiva que no conseguirían de manera individual. Podría decirse pues, que el asociacionismo surge de la necesidad de cooperar colectivamente, entre los individuos de una misma sociedad.


De igual manera, el asociacionismo no tiene límites y los propios colectivos pueden unirse a otros colectivos con el mismo fin anterior. Así, y siguiendo con el ejemplo, una tribu puede dar caza a un mamut, pero podrá unirse a otras tribus para abatir a una manada de mamuts.

Estos ejemplos rudimentarios siguen vigentes, aunque de manera mucho más evolucionada, en nuestros tiempos actuales; manifiestos en multitud de formas de asociacionismo, tantas como fines puedan existir.

Pero si el asociacionismo surge de una necesidad, también es obvio que se requiere de una voluntariedad; es decir, que los individuos quieran y estén dispuestos a colaborar con otros individuos. Es la capacidad de elección libre y voluntaria de cada individuo la que, en el fondo, decide el asociacionismo. Esta es, en sí, la esencia máxima del Derecho de Asociación.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos ya reconoce este derecho en su Artº. 20, y sucesivamente fue siendo incorporado a todas las Constituciones modernas, alcanzando así la concepción de derecho fundamental. La Constitución española lo ampara expresamente en su Artº. 22.

El libre ejercicio de este derecho, es connatural a los regímenes democráticos, que lo promoverán sin injerencias en su funcionamiento interno. Por el contrario, los regímenes totalitarios siempre han tratado de limitar, controlar, e incluso coaccionar este derecho, cuando no lo prohíben expresamente. La razón obedece a que las distintas formas de asociacionismo otorgan a los individuos la capacidad de organizarse y adquirir fuerza social, que en cualquier momento podría oponerse eficientemente al régimen instaurado, surgiendo así movimientos disidentes, propios de un estado plural, pero inadmitidos en estados totalitarios, los cuales suelen responder con medidas coercitivas y eliminando a sus dirigentes (tenemos un claro ejemplo de lo expuesto en nuestra propia España ornitológica).

En España, el Artº 22 de la Constitución es desarrollado de manera genérica (para las asociaciones que no tengan fines lucrativos o legislación específica) por la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Asociación, en adelante LORDA (orgánica significa que dimana directamente de la Constitución, se trata del más alto rango legislativo). Dicha Ley establece un marco jurídico básico, que permita y a la vez garantice, un funcionamiento interno democrático de las asociaciones y sin injerencias externas, pero a la vez sujeto al respeto de los derechos individuales de sus asociados y a la legislación vigente. Es decir, establece unas normas básicas que permiten la autogestión interna, pero que a la vez establecen límites para que su funcionamiento no vulnere otros preceptos legales.

La autogestión de las asociaciones viene determinada por sus propios Estatutos, que son el conjunto de normas que rige el funcionamiento interno de la asociación. Dichas normas deben haber sido, obligatoriamente, aprobadas por la Asamblea General de Socios, que como su nombre indica, estará constituida, única y exclusivamente, por socios.

Una vez aprobados los Estatutos por la Asamblea General de Socios, legalmente constituida, éstos son de obligado cumplimiento para todos los socios, incluidos los propios órganos de gobierno que, siempre de manera democrática, sean designados por la Asamblea General.

En los Estatutos podemos incluir todas las normas que se consideren necesarias para el funcionamiento de la asociación; pero resulta obvio, y así lo dice la LORDA, que no podremos incluir en ellos ninguna disposición contraria a la misma, ni contraria a la legislación vigente; y que, si así fuere, dichas disposiciones serían nulas de pleno derecho, por mucho que hayan sido aprobadas por la Asamblea General. También serán nulos los acuerdos adoptados por los órganos de gobierno que, por igual, desconozcan estos preceptos.

Aquí surge una controversia muy común, promovida precisamente por aquellos que gustan de “manipular” la realidad para gobernar a su antojo; cual es el hecho de afirmar la validez legal de unos Estatutos por el hecho de haber sido inscritos en el registro que corresponda (nacional o autonómico). Y nada más lejos de la verdad.

Una vez más, la LORDA aclara que la inscripción en el registro se realiza a los meros efectos de publicidad, para conocimiento público de la constitución de la asociación y de sus Estatutos, por parte de terceros que se relacionen con la asociación y de los propios asociados. La Administración, como tal, se limitará a constatar que los Estatutos contemplan los preceptos necesarios para su inscripción, y obviamente, carece de potestad para otorgar validez legal a los mismos, ya que, esa potestad es exclusiva del Poder Judicial.

Otra respuesta muy común, llegado este punto y especialmente entre aquellos que ostentan cargos en los órganos de gobierno de las diferentes entidades, es la de decir que ellos no son abogados para decidir si determinado artículo de los Estatutos es ajustado a derecho o no. Esta respuesta, en verdad no supone más que una clara negligencia y evasión de responsabilidad, porque las leyes se publican en el BOE, no para conocimiento de jueces y letrados, sino para conocimiento de todos los ciudadanos. En verdad, las leyes se redactan de manera clara y precisa; y generalmente, no es necesario ser abogado para su correcta comprensión. Tópicamente se dice que los jueces interpretan la Ley, cuando en verdad lo que interpretan no es la Ley, sino la prueba. Si así fuera, y cada juez pudiera interpretar la Ley a su antojo, tendríamos una justicia arbitraria. En cualquier caso, la excusa no es válida, porque siempre se puede consultar a un abogado para asesorarse, y así ejercer su función con un mínimo de responsabilidad.

La triste verdad de todo esto es que nuestros dirigentes, en general, que se supone deben tomar decisiones justas, no se han molestado siquiera en conocer la Ley que nos rige; de hecho, ni siquiera conocen sus propios Estatutos. Tal vez por falta de tiempo, o tal vez por falta de sentido de la responsabilidad. A tenor de la cantidad de tiempo que algunos emplean en nimiedades forísticas, parece poco probable lo primero; pero en cualquier caso, se trata siempre de una negligencia.

Y siendo así, ¿cómo pueden ejercer responsablemente la función de su cargo?, ¿cómo pueden tomar decisiones fundamentadas? Cuando nuestros dirigentes emiten su voto, lo hacen con el corazón y no con el cerebro; y el corazón es fácilmente manipulable, pero sin duda, el sentido de la responsabilidad no reside en él.

Por el contrario, siempre hay quien sí tiene perfecto conocimiento de leyes y estatutos, quien sabe cómo burlarlas para auto otorgarse cada vez más poder, quien aprovecha la ignorancia de sus más directos acólitos para manipular sus voluntades, quien sabe jugar con el tiempo de las cosas, quien hace de la casa de todos su feudo particular… para al fin, simplemente satisfacer una pobre existencia que se sustenta en la egolatría.

En los últimos tiempos de nuestra España ornitológica se han cometido multitud de barbaridades contrarias a la Ley y que incluso han transgredido derechos fundamentales. Barbaridades sólo imputables a dirigentes negligentes, que ni siquiera conocen sus propios Estatutos ni la Ley que nos regula; que votan con el corazón; que no son conscientes de que sus decisiones están siendo manipuladas; que se han convertido, sin darse cuenta siquiera, en cómplices de ellas. Cuando por fin se quiten la venda y abran los ojos, algunos se sentirán avergonzados, porque comprenderán que, aun siendo verdaderos demócratas, han estado apoyando a un régimen que no lo es. Es lo que sucede cuando se gobierna negligentemente y sin saber gobernar, o cuando gobernar se convierte simplemente en una necesidad de autosatisfacción. Entonces será el momento de las disculpas y de la reconciliación.

viernes, 4 de febrero de 2011

Vuelve La Verdad Ornitológica

Queridos lectores de La Verdad Ornitológica:

Los últimos meses han sido de inactividad casi total en este blog, tal y como venía anunciando. Y tal y como ya expliqué en su día, ello obedecía a un sentido de la responsabilidad que, en primer lugar, antepone los intereses del colectivo al que represento, a lo que realmente me apetecía hacer a título personal. Por esta única razón, decidí guardar silencio hasta la celebración de la asamblea de ANCEP.

Pero pasó la asamblea de ANCEP y, aun teniendo mucho que contar, decidí prolongar mi silencio hasta transcurrido el Campeonato de España, y así, evitar que nadie me acusara de causar una posible crispación en vísperas del mismo. Luego se echaron encima las Navidades, tiempo de paz por excelencia. Y por último, volví a prolongar el silencio para dar tiempo a la diplomacia, hasta agotar la última posibilidad de acuerdo.

Con todo ello, a estas alturas ya nadie podrá decir que tenga algún tipo de afán de protagonismo, pues por varias veces he demostrado que puedo permanecer en silencio. Ni tampoco nadie, a estas alturas podrá decir que tenga más ambición que el tirar para adelante del proyecto en el que creo, que no es otro que ANCEP. Ni tampoco, ahora nadie podrá decir que tenga intereses particulares en este mundo de la ornitología, como pudiera ser ORNIEXPO, de lo cual hablaremos en su momento.

Ahora, libre de cualquier atadura, como ha sido siempre, confieso que hasta me he vuelto perezoso, y que no me apetece para nada retomar la actividad de este modesto blog. Sin embargo, si lo hiciera, estaría traicionado mis propios principios, pues considero que desde este blog se puede hacer una labor inmensa por la ornitología española, cual es ejercer de control, mediante la crítica, positiva o negativa, pero siempre constructiva, de las estructuras de poder establecidas.

Ello implica más dedicación y esfuerzo de lo que, a priori, se pueda imaginar; porque ejercer una crítica constructiva implica muchas cosas; desde una documentación previa para fundamentar adecuada y fundamentadamente esa crítica, hasta el hacer frente a posibles animadversiones que puedan sobrevenir. Pero tal vez el fin justifique el esfuerzo, y éste no es otro que intentar que nuestras organizaciones y, en definitiva, nuestra afición, evolucionen hacia formas de plurarismo, tolerancia y democracia, haciendo que ésta sea un verdadero disfrute, en lugar de un quebradero de cabeza repleto de sinsabores, y que nuestros esfuerzos puedan utilizarse positivamente, en lugar de intentar luchar entre nosotros mismos.

Así pues, la noticia es que el blog ha vuelto.

martes, 12 de octubre de 2010

FOCDE: ¿ EN LA ENCRUCIJADA?.

Tres años hace ( reconocidos. El veneno se inoculó mucho antes) que se bifurcó el camino que hasta entonces había seguido la ornitología española (a excepción de lo ocurrido anteriormente con FOE). Una senda fué tomada por FOCDE y la otra por una confederación formada por federaciones disgregadas de la anterior y que se nominó COE.

Hasta el momento en que se llegó a cercenar la unidad (con la excepción ya expuesta), COM-E nos había representado a todos sin la necesidad de tener que ponerla en el punto de mira de alguno de sus miembros (FOCDE) ante la situación actual a la que se ha llegado.

COM-E hoy día está dirigida por una mayoría de federaciones (algunas segregadas de FOCDE y otras de nuevo cuño formadas ex profeso para la situación) adheridas a la nueva confederación formada (COE), y con intereses enfrentados (si no contrarios) a los de FOCDE, que no hacen sino poner en la balanza la conveniencia o no de seguir en esa COM-E actual, dado que aún a pesar del grado de representatividad y peso que FOCDE tiene en el conjunto nacional en cuanto al nº de afiliados y federaciones asociadas, no decide más que cualquier otra federación miembro que, con todos mis respetos, representan bien poco en el panorama nacional.
Si a ello le sumamos las evidencias de que no es bien vista en ese seno, se intenta entorpecer cuando no torpedear cualquier iniciativa propuesta que pueda ser del interés de FOCDE (o de todos) y se dan casos flagantes que hieren la sensibilidad del más indolente, nos encontramos ante una situación como mínimo incómoda para seguir colaborando con la misma.

Nada más esclarecedor para lo que comento que lo acordado en la última reunión del C. D. de COM-E el pasado junio de 2010, y reflejado en su acta correspondiente, donde lejos de aparentar desear una posible unión como proclaman (creo que es como oir a Herodes cantar una nana), no se hace sino avivar aún más los ánimos de enfrentamiento entre las partes. Lean el acta, que no tiene desperdicio.

Pues llegado a este momento, y con el bagaje adicional de anteriores decisiones o actuaciones que desde COM-E se han tomado, me hace pensar si no es posible que FOCDE se encuentre en una encrucijada entre tres posibles opciones (no sé si habrá alguna más) :

1º- FOCDE permanece en COM-E soportando la actual situación de desventaja y de negación a todo lo que pueda proponer ( no se puede olvidar lo sucedido con los aspirantes a O.M.J. de FOCDE durante el último mundial de Portugal, ni con la reciente negativa a que sea un juez de FOCDE el que represente al Jaspe para su posible reconocimiento en el próximo Mundial de Francia), esperando a que la misma cambie y soplen mejores tiempos tanto en COM como en COM-E, intentando mientras tanto que se cumpla a rajatablas todo lo que pueda estar estipulado (aunque esté pendiente aún de aprobación y legalización).

2º- FOCDE se prepara el camino junto a otras federaciones europeas disconformes con la actual situación en la forma en que COM en ocasiones actúa, atando acuerdos para en su día conformar una nueva COM paralela a la actual y llegado ese momento, abandonar COM.
Una posible solución sería potenciar la recien creada Federación Europea de Ornitología.

3º- FOCDE se separa de COM-E y pide su ingreso en COM como miembro de pleno derecho y federación española independiente de COM-E.
Sobre este supuesto me he encontrado con variedad de opiniones, defendiendo algunos su viabilidad (exponen el caso de Portugal, pero creo que no se ajusta a la realidad); otros que sólo sería posible esa solución de forma eventual (1 año) mientras se intentan solucionar los problemas que hubieran entre las partes; y otros simplemente que esa posibilidad no está contemplada como posible, con el consiguiente riesgo de que los criadores no pudieran presentarse a los Mundiales COM y los O.M.J. perdieran dicha condición.

No obstante, me viene a la memoria la justificación que en los foros dió en su día el Sr. Yeves Valero, actual Presidente Adjunto de COM y actual de COE, para defender las formas de como se accedió en su día a tomar las riendas de COM-E por COE en detrimento de FOCDE, alegando que "lo que no estaba escrito, no estaba prohibido". Por tanto, no sé en qué se basaría COM para no aceptar dos miembros de un mismo país en su seno, ya que no creo que esté estipulada esa norma en sus reglamentos. Ocurre que a veces, las normas sólo valen cuando interesan.

Pues como conclusión, que cada cual opine sobre la opción que considere más conveniente para FOCDE. Eso sí, quien se atreva a hacerlo, que mire bien antes en donde lo hace y lo haga con sumo cuidado: Acabo de ser baneado de un foro que presume de justo y democrático, por un bellotero de moderador, por analizar y opinar sobre lo sucedido con el último Acta de COM-E.